INTERNACIONAL
17/01/2017 21:18 CET | Actualizado 17/01/2017 22:59 CET

Viraje conservador en el Parlamento Europeo; Antonio Tajani, nuevo presidente

EFE

Victoria de los conservadores a los socialistas por 1 a 0. O para ser más exactos, derecha europea 3, socialdemocracia 0. La victoria del eurodiputado italiano Antonio Tajani como nuevo presidente del Parlamento Europeo – en sustitución del socialista alemán Martin Schulz – coloca el liderazgo de las tres principales instituciones de la Unión Europea (Parlamento, Comisión y Consejo) en manos conservadoras. Con Trump en la Casa Blanca, Putin en actitud ofensiva en la frontera este y los populistas anti-europeos comiendo terreno a las fuerzas pro europeas en este año electoral clave, será la familia popular quien deberá marcar el rumbo de salvación para la Unión.

El anuncio de la retirada de la candidatura de Guy Verhofstadt, jefe de los liberales, ha allanado el terreno para Tajani, aunque no sin intrigas, muchas horas de votaciones (hasta cuatro, que se han extendido durante más de 12 horas) y tentativas de formar una mayoría alternativa por parte de su principal rival, el socialista Gianni Pittella, que ha tratado de cortejar sin éxito a verdes, izquierda unitaria e incluso los euro-escépticos del grupo ECR. No ha sido suficiente. El resultado de la votación final ha brindado 351 votos para Tajani y 282 para Pittella. 80 votos no han sido válidos.

Los candidatos de los grupos minoritarios se han mantenido en la contienda hasta que en la cuarta votación, tal y como establece el reglamento de la Eurocámara, se han presentado sólo los dos primeros aspirantes, Tajani y Pittella. Más allá de evitar el desagrado de retirar sus candidaturas, los grupos minoritarios han mantenido a sus candidatos como una manera de prolongar la jornada electoral y sus negociaciones para apoyar a uno de los dos favoritos. Desde 1982 no se había llegado en este parlamento hasta una cuarta votación.

El acuerdo alcanzado entre liberales y populares garantiza algunos puestos clave para los de Verhofstadt – entre ellos la permanencia de éste como representante del Parlamento en las negociaciones del brexit, dos vicepresidencias del Parlamento y una presidencia de una nueva Comisión centrada en anti-terrorismo - y también debería comprometer a Tajani a una agenda ambiciosa de reformas para la Unión.

No está claro, sin embargo, que el ímpetu europeísta que Verhofstadt ha insuflado a Tajani vaya a tener largo recorrido dado que el italiano, ante la falta de votos, se ha visto obligado a negociar un perfil bajo para su presidencia a cambio de obtener los votos de los euro-escépticos de ECR (grupo que incluye, entre otros, a los diputados del partido conservador británico).

En el mismo día en que Theresa May ha anunciado en un discurso en Londres que su gobierno apuesta por un brexit duro, sus diputados jugaban un papel clave a la hora de decantar la balanza a favor de Antonio Tajani. “No soy un primer ministro”, ha insistido en una rueda de prensa posterior a su elección. “Soy un presidente del parlamento”, para a continuación negarse a comentar el discurso de May por no “tratarse de una cuestión que afecte directamente al Parlamento Europeo”.

LIBERALES, DEL 'GRILLAZO' A LOS BRAZOS DEL PP

No es raro que populares y liberales pacten políticas en esta institución al margen de los socialistas, pero sí que lo hagan para una elección de un puesto tan sensible como el de presidente (hay un precedente en 2002, cuando el irlandés liberal Pat Cox ganó esta elección con el apoyo de los populares y la oposición socialista). Pero han sido los desconcertantes quiebros de Guy Verhofstadt de la última semana lo que han sumido a sectores de su grupo y a los observadores en cierta perplejidad.

Acostumbrado a ejercer de pepito grillo de la Eurocámara, una suerte de último mohicano de los federalistas que en esta Europa de nacionalismos emergentes están en retirada, Verhofstadt ha mostrado debilidad ante las escasas posibilidades reales que tenía su candidatura y ha terminado por retirarla, no sin antes haber tratado de incluir en su grupo político a los diputados del populista Partido Cinco Estrellas de Italia, una maniobra que finalmente los diputados de su propio grupo abortaron. En menos de una semana los liberales han pasado de abrir las puertas a los de Beppe Grillo a facilitar la presidencia de Tajani, ex portavoz de Berlusconi.

SOCIALISTAS, DERROTADOS E IMPOTENTES

Los socialistas llevan semanas repitiendo que deben ser ellos quienes deben ocupar la presidencia de la Eurocámara, sirviéndose del argumento de los necesarios contrapesos que tradicionalmente existen en las instituciones europeas, para evitar precisamente que haya un solo partido - como sucederá ahora - con demasiado poder. Sin embargo, el propio Schulz firmó un pacto al inicio de la legislatura por el que se comprometía a terminar su mandato y ceder su silla a un candidato conservador, una alternancia que socialistas y populares llevan pactando desde hace años.

“La gran coalición está definitivamente terminada”, le ha prometido el líder Gianni Pittella a Gabriel Zimmer, líder de la izquierda unitaria, en una carta enviada durante la jornada de votación para tratar de aglutinar a la izquierda y evitar que el liderazgo de la institución cayera en manos conservadoras. La propuesta se centraba en crear una plataforma para terminar con la austeridad en Europa y crear una auténtica política social europea. La carta ha convencido a la mayoría del grupo de la izquierda europea, que finalmente ha votado por Pittella para evitar dejar la institución en manos de un presidente conservador. Sin embargo, la gran mayoría de Izquierda Unida y Podemos ha optado por la abstención.

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