POLÍTICA

¿Será Benoît Hamon la revelación de estas elecciones en Francia? Aquí, los primeros indicios

30/01/2017 17:48 CET | Actualizado 30/01/2017 17:48 CET
AFP

"Quiero comenzar reuniendo a los socialistas, a todos los socialistas, porque son mi familia política y a quienes he consagrado 30 años de compromiso". Desde la noche de su indiscutible victoria en la segunda vuelta de las primarias de la izquierda, Benoît Hamon dejó fijada su hoja de ruta. El diputado de Yvelines, designado candidato del Partido Socialista francés y de los partidos miembros de la Belle Alliance populaire, sabe que dispone de muy poco tiempo antes de que se pase el boom de su campaña relámpago.

Hamon, verdadera revelación de estas primarias al haber vencido primero a Arnaud Montebourg y luego a Manuel Valls, puede jactarse de haber desmontado todos los pronósticos. Hace sólo seis meses, cuando anunciaba su candidatura, nadie o casi nadie apostaba por el efímero ministro de Educación, eclipsado por la fuerte personalidad de Arnaud Montebourg. Después de un duro trabajo de análisis y una profunda conversión ecologista, Benoît Hamon ha hecho callar a los escépticos, alcanzando punto tras punto a quienes partían como favoritos.

Ahora queda saber si la dinámica generada durante las primarias puede prolongarse a la campaña presidencial, sabiendo que todos los sondeos dan como perdedor al candidato socialista, acorralado entre Jean-Luc Mélenchon (Francia insumisa) y Emmanuel Macron (En Marcha)... dos candidatos que ya se disputan los restos de un Partido Socialista al borde de la implosión.

SU PROCESO DE REMONTADA

Lo primero que constató el PS es que la clara victoria de Hamon se suma a una participación en alza, siendo dos millones los electores que se desplazaron este domingo. "El caso Fillon demuestra que las elecciones no están cerradas. Esto ha influido en el aumento de la participación, pero creo que la participación también está ligada a la calidad del debate entre la primera y la segunda vuelta", analiza el representante electoral del PS Christophe Borgel. Dicho de otra manera: todo queda abierto para un Partido Socialista que viene de muy, muy lejos.

Según un sondeo de Kantar Sofres-One Point para Le Figaro, RTL y LCI publicado este domingo, el candidato socialista alcanza el 15% en intención de voto y adelanta a Jean-Luc Mélenchon, relegado a un 10%. No obstante, Benoît Hamon sigue lejos de Emmanuel Macron (21%), que disputa el segundo puesto a un François Fillon (22%) hundido por el asunto del empleo supuestamente ficticio de su esposa.

Muchos electores socialistas que se habían alejado vuelven a nosotros porque Benoît Hamon ha ganado. — François Lamy

¿Se puede hablar entonces de remontada épica? Los apoyos de Hamon se muestran prudentes: "Esto confirma la dinámica de las últimas semanas. Muchos electores socialistas que se habían alejado vuelven a nosotros porque Benoît Hamon ha ganado", opina el exministro François Lamy. Y no se embalan: "En pocos días las cosas se han movido bastante. Pero estamos en una carrera de vallas; hay que saltar una tras otra. Si queremos superar dos obstáculos a la vez, acabamos en el suelo", advierte Lamy.

LA DOLOROSA RECONCILIACIÓN SOCIALISTA

De sobra conoce la gente esas vallas de las que habla el exministro. Y algunas se anuncian demasiado altas, como la de la unidad de la izquierda socialista que sale debilitada de un mandato plagado de divisiones.

La falta de esta unión incumbe especialmente a Benoît Hamon y, para que funcione, la reconciliación tendrá que operarse en los próximos días. "La búsqueda de la dinámica depende de la calidad y la rapidez de esa unión. Depende mucho de Benoît, que tendrá que integrar a personalidades en su equipo. También tendrá que reforzar su proyecto, pero deberá ir en línea con el suyo, sin desnaturalizarlo", corrobora la portavoz del PS Corinne Narassiguin, que votó por Manuel Valls.

Efectivamente, parece que el ganador de estas primarias no quiere perder el tiempo y ya se ha reunido este lunes con el primer ministro, Bernard Cazeneuve, y se verá con François Hollande a lo largo de la semana. Se ve que quiere dar muestras de una reconciliación en toda regla con la izquierda del Gobierno.

De forma paralela, el candidato deberá garantizarse el respaldo de todo el mundo. Para empezar, del Partido Radical de Izquierda (PRG), encabezado por Sylvia Pinel, que ha manifestado en más de una ocasión sus desacuerdos. "El proyecto presentado por Benoît Hamon no puede encontrar, tal y como está, la adhesión de los radicales de izquierda. El PRG pretende organizar con él cuanto antes los debates necesarios para su clarificación", han advertido desde el PRG, dentro del cual hay un amplio sector que reclama la adhesión a Emmanuel Macron.

LA POSTURA DE LOS 'VALLSISTAS' ANTE LA TENTACIÓN MACRON

Hamon no puede permitirse dejar que se disperse su base electoral. Armado con un programa abiertamente "ecolo-compatible", el candidato socialista puede esperar un claro apoyo de los ecologistas si su líder Yannick Jadot no lograra reunir los 500 apoyos necesarios. Sin embargo, la posibilidad de acuerdo parece cerrada por parte de Jean-Luc Mélenchon, que enseguida se atribuyó los méritos de la victoria de Benoît Hamon estas primarias.

El papel de Valls será importante para la unidad, pero más entre bastidores para evitar que sus apoyos se vayan con Macron.

Si Hamon propone a toda la izquierda —exceptuando a Macron— formar una mayoría de Gobierno puede que consiga desplazar el centro del juego a la izquierda. Siempre y cuando evite la fuga del ala derecha del PS al clan de En Marcha. A lo largo de la noche del domingo, los socialistas próximos a Emmanuel Macron han multiplicado las tentativas de cambio de bando. El diputado Alain Calmette, que apoyaba a Manuel Valls, ha sido uno de ellos y enseguida anunció que dejaba el barco socialista.

En vista de los resultados de las primarias y de acuerdo con mis convicciones, doy mi apoyo a @EmmanuelMacron.

Los hamonistas confían en que esta revuelta será marginal si Manuel Valls le sigue el juego a Hamon durante la campaña. "Algunos ya hablan de su derecho a retirarse, lo que en el mejor de los casos quiere decir que van a callarse. No regalaremos a la derecha una división", apunta François Lamy.

En su discurso de derrota, Manuel Valls se mostró como buen perdedor reivindicando su lealtad. No obstante, el ex primer ministro anunció que pretendía dar un paso atrás para analizar su resultado. "El papel de Manuel será importante para la unidad, pero más entre bastidores para evitar que sus apoyos se vayan con Macron", confiesa uno de los responsables de la dirección. Para ello, los vallsistas también tendrán que encontrar su lugar en el equipo de campaña de Benoît Hamon.

Traer una nueva esperanza aportando unidad, federar sin desnaturalizar… Después de varios años tumultuosos, ahí está el ganador de las primarias, obligado a dominar el delicado arte de la síntesis.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición francesa de 'The Huffington Post' y ha sido adaptado del francés por Marina Velasco Serrano

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