ECONOMÍA

El supervisor investigado: el ‘caso Bankia' ataca la línea de flotación del Banco de España

13/02/2017 22:09 CET | Actualizado 15/02/2017 06:17 CET
EFE

Un exgobernador y su exnúmero dos investigados, tres directivos que dimiten horas después. No es novela negro, no, sino la huella del caso Bankia en el Banco de España.

El supervisor del sector bancario español queda tocado en su línea de flotación, su solvencia, después de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional haya admitido este lunes la responsabilidad de los directivos que autorizaron la salida a Bolsa de Bankia. Para adelante como los de Alicante, "pese a las reiteradas advertencias del equipo de inspección” del supervisor sobre la inviabilidad del grupo, y de que la solución "no debía ser aprobada, pues suponía grave perjuicio para accionistas, preferentistas y contribuyentes", según se lee en el auto.

Los directivos del Banco de España autorizaron la salida a Bolsa de Bankia pese al grave perjuicio para accionistas, preferentistas y contribuyentes

¿Por qué la Sala de lo Penal adopta ahora esta posición? La clave son los correos entre el inspector del Banco de España José Antonio Casaus y sus superiores y que los magistrados han tomado ahora en consideración para pedir la imputación del exgobernador, de su exnúmero dos y de los tres directivos. La Sala revoca así la decisión del juez del caso Bankia, Fernando Andreu, de no investigar ni al exgobernador del Banco de España ni al expresidente de la CNMV.

DOS EN UNO

En esos cuatro correos, fechados dos meses antes de la salida a Bolsa de Bankia (8 y 14 de abril y 10 y 16 de mayo), Casaus aconsejaba realizar la operación como una sola entidad en lugar de separar a Bankia de su matriz BFA, por el riesgo de pérdidas para contribuyentes y accionistas, que el inspector calculó en 15.000 millones de euros.

La clave son los correos de Casaus donde el inspector advertía de las consecuencias injustas de la salida a Bolsa de Bankia

Según la opinión que Casaus transmite a sus superiores en esas comunicaciones, la oferta pública de venta como banco doble sería "el primer paso para la nacionalización de las pérdidas, algo injusto". El BFA estaba quebrado. La operación dos en uno parecía una bombona de oxígeno para la entidad pero acabó explotándola desde la base, tal y como predijo y advirtió el inspector en los correos. Más novela negra. Para Casaus la operación para salvar la cuenta de resultados era "pan para hoy y hambre para mañana" y así lo afirma en sus escritos.

"Dije que no lo diría más... ¿o sí? Pero lo digo: este grupo NO ES VIABLE", resalta en mayúscula Casaus en otro correo, en el que literalmente subraya a su superior Pedro Comín, director de supervisión, que "por supuesto, puedes reenviar el correo a quien te parezca oportuno".

La Sala de lo Penal se ha pronunciado este lunes, admitidos los correos y su veracidad, contra el criterio de la Fiscalía Anticorrupción que sin estimar los mails de Casaus rechazó en junio pasado que los máximos responsables del Banco de España y la CNMV participaran "consciente, voluntaria y materialmente" en la presunta estafa que supuso la salida a Bolsa de Bankia como sostenía la Confederación Intersindical de Crédito (CIC). Los accionistas habían demandado al banco por el desfase entre las cifras del folleto de salida a Bolsa y la situación real de la entidad.

Citar como investigado a Fernández Ordóñez es una petición "razonable y razonada", según la Audiencia Nacional

Los magistrados de lo Penal califican ahora de "razonable y razonada" la pretensión de la organización sindical CIC de que existen indicios "múltiples, bastantes y concurrentes de criminalidad" en esta conducta, por lo que admite su petición de que sean citados en calidad de investigados el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al exvicepresidente de la CNMV Fernando Restoy, al antiguo subgobernador Javier Aríztegui y al exdirector general de Supervisión Jerónimo Martínez Tello.

Mientras en el Banco de España tiemblan los cimientos de la calle Alcalá, la CNMV ha salido este lunes a defender su actuación en la salida a Bolsa de Bankia, que fue "correcta" y se llevó a cabo "con la debida profesionalidad y diligencia".

EN CASCADA

Las imputaciones y las tres dimisiones se producen solo tres días después de que el gobernador del Banco de España, Luis Linde, hiciera por primera vez autocrítica al admitir, con muchos matices y en el marco de un contexto internacional que no dejó títere con cabeza, que el Banco de España al igual que otras instituciones incurrió en "graves errores de previsión" durante la crisis financiera pasada.

El mensaje se repite, pues ya en su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados, en julio de 2012, Linde reconoció que "las instituciones nacionales e internacionales, incluido el Banco de España, cometieron "grandes errores de previsión”. Fue entonces cuando dijo aquello de que "se actuó con poca decisión o de modo insuficiente o inadecuado; no tuvimos éxito en la supervisión".

“No tengo ninguna razón para pensar que el Banco de España no actuase en función del interés general y respetando la normativa vigente pero quizá no se acertó siempre, pero es obligado distinguir entre insuficiencias y actuaciones susceptibles de reproche legal”, escribe Linde en el análisis publicado el 10 de febrero pasado en El País y donde invitaba a hacer un ejercicio para aclarar el papel de la entidad en la crisis, en el que aboga por un análisis global sin aclarar la fórmula. Ciudadanos, Podemos y el PSOE piden una investigación parlamentaria.

Linde tiende la mano después de conocerse el coste del proceso de reestructuración de las antiguas cajas quebradas, que hasta diciembre ascendió a 60.718 millones, de los que 41.786 millones fueron aportados por el FROB y 18.932 millones por el Fondo de Garantía de Depósitos de los bancos, según el Tribunal de Cuentas, que calcula en 122.122 millones el total de recursos del Estado y del sector comprometidos con la banca, aunque precisa que será imposible conocer la factura real hasta privatizar todos los bancos.

LLUEVE DENTRO

Y es que al gobernador le llueve dentro de casa. Además de los correos de Casaus que han motivado la imputación del exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordónez y la dimisión de los tres directivos en la tarde de este lunes, la Asociación de Inspectores del Banco de España, la mayoritaria entre los 500 empleados en la Inspección de la entidad, ha criticado con dureza su mandato, durante el que se han contratado auditores externos para la inspección y se ha aplicado con deficiencias el nuevo mecanismo de supervisión europeo.

Los inspectores sostienen que España ha cedido la soberanía sobre su banca "sin que se tuviese garantizado que el coste de los próximos rescates no lo soporten los contribuyentes españoles". En especial, denuncian el enfoque basado en proyecciones y no en el análisis detallado de lo que de verdad hay en las carteras de la banca.

La retahíla de dejaciones admitidas y en investigación hacen flaco favor al Banco de España. ¿El supervisor investigado necesita que lo supervisen? Hay quienes entre los expertos cree que después del auto de la Audiencia Nacional y del ofrecimiento de Luis María Linde a hacer un análisis global esto es lo que su gobernador está pidiendo a voces.

COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

La oposición al completo y los sindicatos CCOO y UGT han solicitado, de nuevo este martes, una Comisión de investigación del caso Bankia, a la que el PP no se ha opuesto. Seis meses después de constituirse el Congreso no ha empezado a funcionar ninguna comisión de investigación y las que han sido reiteradamente anunciadas por los grupos están bloqueadas en la Cámara por distintos motivos, entre otros que Jorge Fernández Díaz, presidente de la Comisión de Peticiones, está de baja tras ser operado.

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