INTERNACIONAL

Detienen en Amberes a un conductor tras intentar arrollar a una multitud

El vehículo utilizado circulaba con matrícula francesa, según la Policía

23/03/2017 14:40 CET | Actualizado 23/03/2017 19:04 CET
Carmen Rengel
Una pareja de policías patrulla por Meir, la calle peatonal en cuyo entorno se han producido los hechos, en el centro de Amberes.

AMBERES. La Policía belga ha detenido este jueves a un conductor que ha intentado arremeter contra una multitud en una arteria comercial de Amberes (norte de Bélgica), un suceso que ha acabado sin daños materiales ni personales pero que ha obligado a desplegar una "vigilancia reforzada" en la ciudad.

El jefe de la policía amberina, Serge Muyters, ha informado de que los hechos ocurrieron en torno a las 10.45 de la mañana, cuando el arrestado se dirigió con su coche -un Citroën rojo con matrícula francesa- a toda velocidad hacia la calle Meir, abierta únicamente al tránsito de peatones. Esta vía es el equivalente local a la calle Preciados de Madrid o al Paseo de Gracia de Barcelona, llena de tiendas y cafés y que desemboca en el casco histórico de la ciudad, especialmente llena hoy por ser un día de agradable temperatura. Sin embargo, los paseantes pudieron esquivar el coche, que en ningún momento rozó a persona alguna ni chocó contra casas o tiendas.

El coche se paró ante la persecución de un grupo de soldados que estaban cerca, a la altura del aparcamiento del muelle de Scheldekaaien, desplegados en el centro de Amberes por rutina desde que, ayer hizo justo un año, se produjeron los atentados contra el metro y el aeropuerto de Bruselas, la capital belga.

En el maletero del coche la Policía ha localizado armas blancas, un fusil antidisturbios y un bidón que contenía "un producto indeterminado". Un robot se ha encargado de analizar en primera instancia el vehículo, ante la hipótesis -luego desmentida- de que portase explosivos.

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El conductor era un joven francés de origen tunecino, identificado como Mohamed R., nacido en 1977 y con domicilio conocido en Francia. En el momento de los hechos estaba vestido "con un atuendo militar", según la Policía. Ha sido detenido tras una persecución en el centro de la ciudad. Al parecer, los militares intentaron "inmediatamente" detener el vehículo, pero continuó su trayectoria saltándose un semáforo en rojo, antes de ser finalmente "interceptado" en el muelle del Escaut.

El hombre es conocido por las autoridades por posesión ilegal de armas, indicó la cadena pública VRT. Ya estaba fichado por delitos menores cometidos en Francia, pero su nombre no aparece vinculado en ningún caso a redes de terrorismo yihadista.

En el momento de ser arrestado estaba en posesión de sustancias estupefacientes y circulaba bajo los efectos del alcohol, por lo que los agentes han tenido que demorar su interrogatorio, porque no estaba en condiciones óptimas.

Tras el incidente, y mientras se esperan datos de la declaración del detenido y se analiza el coche en profundidad, la zona ha recuperado la normalidad con prontitud: músicos callejeros, vendedores de gofres, turistas y un nivel de vigilancia similar al del último año, con la salvedad de que la Policía y los militares tenían más presencia a pie y, en algunos casos, solicitan la documentación a los viandantes o interrogan a los no pocos curiosos -locales y foráneos- que se han empleado a fondo en hacer fotos de la zona, tras conocerse la noticia.

"NO NOS VA A INOCULAR EL MIEDO"

El alcalde de la ciudad, el nacionalista Bart De Wever, ha reconocido que "se ha evitado un atentado". De hecho, es el Departamento Antiterrorista de la Fiscalía belga el que se ha hecho cargo inicialmente del caso.

La línea del ataque buscado la afianzan las palabras del presidente de Francia, François Hollande, quien ha asegurado que el detenido pretendía "matar o en todo caso provocar un acto dramático". "Debemos tener una gran vigilancia y movilizar a todas nuestras fuerzas" para que, "más allá de nuestros gendarmes, militares y policías, podamos tener toda la capacidad para prevenir y reaccionar en caso de situaciones similares", dijo a los medios durante una visita al Salón del Libro de París.

Amberes tiene un 30% de población inmigrante -en una alta proporción, del norte de África, ciudadanos asentados, de segunda y tercera generación- y también es el hogar de una importante comunidad judía, dedicada sobre todo al comercio de diamantes-. Esa multiculturalidad se aprecia en un simple golpe de vista y no genera grandes problemas, ya que la integración es mejor que en ciudades mayores como Bruselas. De ahí que testigos de lo ocurrido como Marianne, a las puertas de la tienda de cocinas Bulthaup, insistan en que "ha sido un susto, pero nadie nos va a inocular el miedo, porque vivimos en paz".

"Mi compañero y yo escuchamos muchos cláxones de coches y salimos a ver qué pasaba. Los militares iban tras un coche muy rápido. No es la primera vez que hay redadas por tráfico extraño que viene del puerto, pero esto no parecía sólo una persecución, llevaba una intención", sostiene. "Puede pasar en cualquier lado, es fácil matar o hacer daño, se ha visto en Londres, pero eso no puede llevarnos a la paranoia. Somos una sociedad fuerte", sostiene esta orgullosa flamenca.

CARMEN RENGEL

A la calle Meir, la gran avenida atestada de gente, iba Mustafa, vigilante de seguridad de la empresa G4S, marroquí, musulmán. Le tocaba cambiar el turno en una tienda de ropa. Lo que destaca del suceso de hoy es "la rapidez de los agentes" y la "calma de la gente". "Es como que hay mucha confianza en los militares, que sabían que lo iban a pillar", sostiene. "Yo vi a algunas personas correr, pero poco más. No se han escuchado tiros ni nada. Luego ha habido un poco de atasco y por poco llego tarde al trabajo hasta con la bicicleta, pero es algo de lo que nos sobrepondremos", añade.

Peter, un agente de Policía asentado a los pies de la estatua del pintor amberino Anton van Dyck, trata de calmar a varios turistas japoneses. "No pasa nada, todo está en orden, sigan disfrutando", les dice. Aún así, se preocupa por las fotos que le han hecho, por si va a salir en las redes sociales, por si se ve su cara. "No podemos ser inocentes, hay peligro y todos lo afrontamos. Hay que dar pocas pistas al enemigo", se explica.

Justo hace unas semanas, Amberes ya apareció en la supuesta diana islamista, en un vídeo aún no verificado en el que se muestra la estación central de trenes de la ciudad con una de las canciones de arenga del Estado Islámico de fondo, y en el que lanza el siguiente mensaje: "Todavía estamos aquí y con la intención de atacar.

El incidente en Amberes tuvo lugar un día después del atentado que dejó tres muertos en las inmediaciones del parlamento británico en Londres, mientras Bélgica conmemoraba el primer aniversario de los atentados yihadistas de Bruselas que mataron a 32 personas.

CARMEN RENGEL

Desde los atentados yihadistas en París en noviembre de 2015 y de la capital belga, ambos revindicados por la organización Estado Islámico (EI), Bélgica se encuentra en un nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4.

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