NOTICIAS

Así luchaba contra los zombies este pueblo medieval

03/04/2017 20:36 CEST | Actualizado 03/04/2017 20:36 CEST
English Heritage

La primera paletada dejó el horror al descubierto. 137 huesos, pertenecientes al menos a 10 individuos, que presentaban graves lesiones post-mortem: marcas de golpes, señales de acuchillamiento, fracturas y quemaduras. Ése fue el tétrico hallazgo de un equipo de investigadores ingleses nada más levantar la tierra del yacimiento, situado en el pueblo abandonado de Wharram Percy.

Junto a los huesos quebrados, se encontraron en las manos con una pregunta: ¿por qué esa violencia contra los restos mortales de sus vecinos? El equipo, tras meses de investigación, cree haber hallado una respuesta y ha compartido sus conclusiones en The Journal of Archaeological Science.

Les hacían eso a sus muertos para evitar... que se levantasen. Por culpa de The Walking Dead y sus antecesores, los muertos vivientes son uno de los grandes miedos actuales de los que temen que la especie humana será finiquitada por alguna desgracia de dimensiones planetarias. Pero parece que los habitantes de este pueblo, ya entre los siglos XI y XIII, compartían ese temor.

Los autores de la investigación explican que los restos pertenecen a individuos, mujeres y hombres, de entre 2 y 50 años. "Setenta de los huesos muestran un total de 76 marcas de fuerza (sobre todo, de cuchillo); estas marcas se circunscriben a las partes superiores del cuerpo. Un mínimo de 17 huesos, a su vez, muestra evidencia de haber ardido a baja temperatura y 6 de los huesos largos encontrados aparecen fracturados".

La primera teoría que barajan es que se castigaban los huesos para evitar que los fallecidos volvieran a la vida y campasen por el pueblo. Pero la segunda teoría que manejan los investigadores no es mucho menos tétrica: el estado de los huesos pudo ser provocado en períodos de hambruna...y canibalismo.