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Detenidos dos profesores de la Universidad de Baleares por vender una falsa medicina contra el cáncer

La Policía cree que los detenidos han estafado unos 600.000 euros a familiares de enfermos de cáncer.

11/04/2017 16:03 CEST | Actualizado 11/04/2017 16:49 CEST
Lipopharma

La Policía Nacional ha detenido a dos profesores de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y a tres colaboradores acusados de estafar más de 600.000 euros a enfermos y familiares con la venta de un falso medicamento contra el cáncer, a través de Lipopharma. En su perfil de Twitter, se presenta como una fundación "centrada en el diseño y desarrollo de innovadores agentes terapéuticos lípido-reguladores para el tratamiento del cáncer, CNS o enfermedades inflamatorias o metabólicas".

Según ha informado la Policía en un comunicado, se han acumulado una docena de denuncias de personas que han llegado a pagar hasta 25.600 euros por la medicina fraudulenta, que los detenidos fabricaban y dispensaban en instalaciones de la universidad pública balear.

"Los arrestados se valían de su condición de profesores universitarios" para dar credibilidad a la supuesta eficacia de un producto que elaboraban en la UIB, donde formaban parte de un laboratorio que había creado una fundación que comercializaba ilegalmente su supuesto descubrimiento.

Hace un año, a pesar de que ya existían sospechas sobre las prácticas de los dos profesores, Lipopharma recibió una visita de la vicepresidencia de las Islas Baleares como una empresa puntera en investigación biomédica:

La investigación está en manos del Juzgado de Instrucción número 9 de Palma y de la Fiscalía, que hasta el momento han cuantificado la estafa en 611.000 euros. Aunque la información se ha hecho pública este martes, las detenciones se llevaron a cabo la semana pasada. El jueves los detenidos prestaron declaración ante el juez y quedaron en libertad con cargos.

UNA FUNDACIÓN COMO TAPADERA

Uno de los dos profesores de la UIB había creado una fundación sin ánimo de lucro a través de la que canalizaba la venta del producto en forma de donaciones voluntarias de familiares para promover la investigación.

Los detenidos no comercializaban directamente el fármaco, que está en fase de experimentación porque hay indicios de que podría ser útil ante algunos tumores. Pero obtenían fondos reclamando a los enfermos que lo recibían aportaciones a una fundación sin ánimo de lucro para el fomento de la investigación biomédica.

El otro profesor no estaba vinculado formalmente a esta fundación, pero sí al desarrollo del medicamento que vendían como terapia contra el cáncer. Los otros tres detenidos son dos trabajadores de la citada fundación y la gestora económica.

Lipopharma cierra el proceso de selección de pacientes para su primer estudio clínico con Minerval en cáncer

Todos los afectados a los que la Policía ha tomado testimonio creían que estaban pagando por un medicamento que les ayudaba a curar el cáncer.

"Dicha sustancia está registrada por una empresa 'spin-off'' de la UIB, subrayan los investigadores policiales, que añaden que la falsa medicina carece del permiso preceptivo de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

"La investigación de este producto, el envasado y su remisión para la venta a diferentes lugares de España se realizaba en dependencias universitarias", a donde acudían a recogerlo algunos de los estafados.

Los presuntos estafadores llevaron a cabo campañas publicitarias "en las que ensalzaban su milagroso producto anticancerígeno" y solicitaban fondos para su investigación a través de las redes sociales, unas acciones que les instó a suspender la dirección general de Farmacia del Govern balear.

Ese medicamento es Minerval, que aparece publicitado en la página web de Lipopharma como "una nueva esperanza en la lucha contra el cáncer". En dicha web, aparece en inglés una completa descripción de las supuestas propiedades del producto, acompañada de gráficos, publicaciones relacionadas y fotografías de ratones con tumores que el compuesto habría teóricamente ayudado a reducir.

La Policía ha constatado que los detenidos habían iniciado las acciones para vender su falso medicamento como remedio contra el Alzheimer.

SOSPECHAS DESDE 2011

La Universidad de las Islas Baleares (UIB) trasladó hace un año a la Fiscalía una denuncia que ratificaba los "rumores" que la dirección de la institución educativa conocía desde 2011, según los cuales dos catedráticos vendían a través de la empresa Lipopharma un fármaco que prometía curar el cáncer.

El vicerrector de Investigación y Postgrado, Jaume Carot, ha explicado que la universidad supo hace cinco años que había rumores según los cuales enfermos de cáncer acudían a las instalaciones donde se había sintetizado el principio activo del Minerval y pagaban por la medicina.

Los responsables de la UIB intentaron confirmar estos "rumores" sin éxito, hasta que en julio de 2015 la dirección del servicio de Oncología del Hospital Son Espases les transmitió la misma información y les citó a una reunión en la que un afectado iba a darles un testimonio directo.

Esa víctima se retractó, por lo que el consejo de dirección universitario siguió sin actuar.

Sí lo hizo cuando en abril del año pasado, en 2016, la presidenta del Consejo Social universitario, Francesca Mas, recibió una carta firmada por dos directores de centros de investigación, que recogía a su vez la misma denuncia, por parte de la directora de Oncología del hospital de referencia, de comercialización fraudulenta.

"No se obtuvo ninguna evidencia, ni se consiguió que nadie hiciera alguna declaración" hasta ese momento, ha incidido Cabot, que ha indicado también que aún no se ha adoptado ninguna medida disciplinaria respecto a los dos catedráticos acusados de estafa: Pablo Escribá y Xavier Busquets.

"No somos la Policía (...). En el ámbito de nuestras posibilidades hemos hecho todo lo que se podía hacer", ha argumentado el vicerrector, que pese a la falta de 'éxito' en las pesquisas internas ha mantenido que "actuar solo en base a rumores y sin una denuncia formal por escrito es una mala práctica".

El rector de la UIB, Llorenç Huguet, que, aunque le ha acompañado en su comparecencia, ha dejado a Carot todo el peso de la rueda de prensa, se ha limitado a explicar que ha recibido la noticia "con sorpresa y preocupación" y que la institución se siente perjudicada por la presunta estafa.

Por ello, se personará en el procedimiento abierto por el Juzgado de instrucción nueve de Palma contra sus dos catedráticos y otras tres personas presuntamente involucradas también en el fraude.

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