ECONOMÍA

Anticorrupción acusa a Iberdrola de inflar el precio de la luz

Iberdrola habría ganado 20 millones manipulando el precio de la luz

11/05/2017 11:50 CEST | Actualizado 11/05/2017 18:10 CEST

Y tuvo que llegar. Los consumidores denuncian, la Comisión Nacional del Mercado y de la Competencia (CNMC) investiga y la Fiscalía Anticorrupción acusa. Después de que en 2015, Iberdrola recibiera el primer gran varapalo de su historia por llevar al "alza artificial el precio de la energía eléctrica entre el 30 de noviembre y el 23 de diciembre de 2013" y un modus operandi que los expertos sospechan que también podría estar detrás de las subidas del precio de la luz del pasado mes de enero, la eléctrica irá a los tribunales.

Anticorrupción mete por primera vez mano a una eléctrica. La primera, también, que una denuncia contra una compañía de energía entra en la vía penal, un proceso que se abre después de que la CNMC multara con 25 millones de euros a Iberdrola en aquel 2015, por manipular el mercado mayorista de la energía eléctrica en 2013, lo que se considera una conducta "muy grave" y un "un delito contra el mercado y los consumidores del artículo 281 del Código Penal", explica el fiscal.

Entonces, la CNMC impuso una sanción muy grave a Iberdrola por manipulación fraudulenta del precio del mercado de la electricidad en las tres primeras semanas de diciembre de 2013. El regulador centró su investigación en las ofertas de determinadas centrales hidroeléctricas, pero se le escapó un dato en opinión de Jorge Fabra, miembro fundador de Economistas frente a la crisis: "Obvió la situación y gestión del parque térmico, en particular el de las centrales de gas y, entre ellas, las de Iberdrola".

Iberdrola Generación estuvo relacionada con una actuación dirigida a elevar el precio de las ofertas en las centrales hidráulicas del Duero, el Sil y el Tajo entre el 30 de noviembre y el 23 de diciembre de 2013, justo antes de que la tarifa eléctrica se disparara. En las semanas previas a la celebración de la subasta Cesur para fijar los precios de la tarifa eléctrica de último recurso en el primer trimestre de 2014 se registraron fuertes subidas de precios en el mercado mayorista. Estos repuntes provocaron que el precio resultante en la subasta subiera un 26%, lo que hubiera subido la tarifa un 10%.

Ante esta situación, la CNMC advirtió de situaciones atípicas, aunque no manipulación, lo que derivó en la suspensión de la subasta y, en última instancia, la sustitución del sistema de tarifa de último recurso por el precio voluntario al pequeño consumidor (pvpc). Es ahora cuando Anticorrupción identifica aquellos movimientos como "manipulación".

SITUACIONES GEMELAS

La situación tiene su paralelismo con lo sucedido en enero de este mes con el precio de la luz, cuando la tarifa alcanzó picos máximos continuados en el precio mayorista de la luz, y parece no querer tener tope. La escasez de gas natural para abastecer al territorio nacional ha elevado el precio de este suministro y arrastrado el de la electricidad hasta picos de los 95,1 euros por megavatio hora a los que se pagará a las 20 horas de este jueves, después de que el miércoles esta energía alcanzara su primer tope de 92,6 euros, próximo a los 91 euros de diciembre de 2013 cuando el Gobierno decidió intervenir los precios que se fijaban en la llamada subasta Cesur.

En enero pasado, el Gobierno decidió ponerse manos a la obra pero no intervenir el precio de la electricidad, pero tomará unas primeras medidas para abaratar el del gas natural. El gas incide en la electricidad porque el precio del megavatios por hora lo están marcando las centrales de ciclo combinado de gas natural y no las eléctricas, propiamente, por una cuestión de recorrido eléctrico.

Jorge Fabra lo tiene meridianamente claro: "Iberdrola podría haber reducido también en enero de este año la disponibilidad y producción de sus centrales de gas para alterar los precios del mercado".

El economista ya trasladó a El HuffPost sus temores a que este incremento se deba a que el sector esté exportando más gas natural del debido para aprovechar los altos precios en el exterior, de una energía deficitaria y cara por el alza del petróleo.

En aquellos días de 2013, se registró una situación anticiclónica muy similar a la vivida en enero pasado, que, además de dejar en mínimos la producción eólica, redujo los caudales de los ríos y sus aportaciones a los embalses.

"Cada día que transcurría, Iberdrola reducía su producción eléctrica, poniendo una oferta de menor energía a un mayor precio", recuerda el economista en relación a aquel 2013.

Como ocurre siempre en situaciones de sequía, le corresponde al equipo térmico convencional restablecer el balance entre oferta y demanda, "sin embargo, las centrales de ciclo combinado de gas natural fueron utilizadas a un 19% de su capacidad, a pesar de los atractivos precios del mercado con los que hubieran podido ser remuneradas", aclara.

¿Perseguía con esto elevar los precios del mercado diario, para que éstos acabaran presionando al alza los precios de los futuros y los precios de la subasta Cesur? ¿O muy al contrario evitar mayores desembalses hasta que no llegaran las lluvias? ¿Se trataba, por tanto, de un intento de manipulación del mercado o del uso prudente de un recurso escaso? ¿O acaso de ambos?, se preguntan Jorge Fabra y otros expertos en una investigación publicada en la página web de Economistas frente a la crisis.

En datos de la CNMC, aquel diciembre de 2013 se realizaron 16 descargas de gas natural y cinco recargas para reexportaciones a otros mercados. "Más o menos lo mismo que se hubiera consumido ese mes por el conjunto de las centrales de gas, que si se hubiera convertido en electricidad habría contenido la subida de la luz", sentencia para terminar Jorge Fabra.

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