POLÍTICA

Patxi López: "La secretaría general no es un billete a La Moncloa"

18/05/2017 20:30 CEST | Actualizado 18/05/2017 20:30 CEST

Entrevista 101 del candidato Patxi López. A diferencia de otras, el exlehendakari se ha prodigado por todos los medios sin mirar antes si el solicitante tiene o no el carné de adhesión inquebrantable. No todos o todas pueden decir lo mismo.

En el universo de la política, el respeto por la libre información u opinión es para muy pocos algo más que una declaración retórica. El tercero en discordia en las primarias del PSOE lo tiene meridianamente claro. Tanto como que, si el PSOE no supera esta fractura guerracivilista, lo que le espera de forma inminente es el abismo y sólo el abismo.

Nada garantiza la supervivencia, ni siquiera 140 años de historia. El domingo no ganará, seguro, pero también será el único que no pierda. En esta socialdemocracia española huérfana de referencias porque todas son ya de parte, López ha crecido y se ha elevado en estos meses por encima de la lucha cainita que libran 'susanistas' y 'pedristas'.

Su papel de "pacificador" de dos ejércitos dispuestos a morir matando y a llevarse por delante unas siglas centenarias, puede convertirle, tras el 21M, en una voz a la que se escuche, justo lo que hoy no hace una parte de la militancia con González o con Zapatero por haberse implicado demasiado en un proceso orgánico, lo que nunca antes hizo ningún ex secretario general del PSOE. Lo que está en juego, pues, es mucho más que el liderazgo.

En nuestra última entrevista en febrero me dijo: "Me presento radicalmente convencido de que voy a ganar" ¿Aún lo cree?

Me presento radicalmente convencido de que la militancia va a entender que necesitamos abrir un espacio de entendimiento para ser la izquierda que nunca debimos dejar de ser, para no estar desorientados todo el día.

Es verdad que después de ver los avales uno puede decir: "Oye, pues ahora ya no está tan fácil". Pero no me he presentado para buscar cotas de poder o acomodos personales, sino para defender los principios en los que creo y que tienen que ver con la política y la ética socialista. Por eso, lo que estoy es cada vez más convencido del papel que juega esta candidatura. ¿Cuántos militantes los van a avalar? Bueno, lo veremos el día 21. Pero estoy seguro de que serán más de los que se piensa.

¿Más votos que avales?

Sí.

¿Sin ninguna duda?

Ninguna.

AMAYA VILLAR

¿No tiene la sensación de que es imposible hacerse escuchar entre tanto ruido y tanta polarización?

Sí, es verdad. Siempre he dicho que si nos chillamos entre nosotros, nadie nos escucha fuera. De alguna manera podría pasarle a esta candidatura, como se chillan entre los otros, nadie escucharía seguramente lo que proponemos. Pero el que se chillen entre Pedro y Susana, el que se enfrenten en estos bloques, que se busque unir a medio partido contra el otro medio, en el fondo es lo que da razón de ser a esta candidatura. Creo que, seguramente nos equivocaríamos si pensamos que, como salimos menos en los medios de comunicación, no tenemos espacio. Los militantes están ensanchando este espacio.

¿Tiene alguna queja?

Bueno, puedes mirar los titulares de los digitales tras el debate.

Y eso a pesar de que quien más se ha prodigado en los medios ha sido su candidatura...

Sí, pero tú mira los titulares de muchos medios de comunicación poderosos en este país, parece que el debate ha sido sólo entre Pedro y Susana.

Lo de levantar el puño se ha puesto de moda, pero también hay que saber tender la mano

¿Y el poder a quién apoya en estas primarias?

A mí no.

Se presentó con tres objetivos: mantenerse hasta el final, redefinir el proyecto socialista y unir al PSOE. Los dos primeros los ha logrado, el tercero, parece fallido.

¿Fallido? Pero imprescindible. Empezamos divididos, bueno ahora estamos abiertamente enfrentados entre socialistas. Si no entendemos que, si seguimos enfrentándonos entre nosotros, no nos vamos a enfrentar a la derecha, no nos vamos a enfrentar a los problemas de la gente. Si no comprendemos que, si seguimos así de divididos, da igual quien gane las primarias porque no vamos a ninguna parte, vamos a perder absolutamente todo. Si seguimos sin entender que la ciudadanía, una de las cosas que menos perdona a un partido es su bronca interna... Si seguimos así, podremos elegir secretario general, pero no tendrá de qué serlo. El Partido Socialista necesita unidad, necesita proyecto para volver a ser respetado e incluso para seguir existiendo.

Hay que ser leal con el que gane, pero también integrar al que pierda

Vaya, que 140 años de historia no es garantía de perdurabilidad...

No. Hay otros partidos en Europa que con la misma historia, con los mismos objetivos, el mismo peso y la misma tradición han desaparecido, están en el 6%. El Partido Socialista no es un partido que resista con un 6%. Debiéramos aprender.

Francia es el último ejemplo. ¿Qué les ha pasado? Pues como no tenían claro cuál era su sitio, para alejarse de la posición de Hollande, que era muy cercana a las políticas de la derecha, se fueron al otro extremo, se inventaron un espacio de una izquierda artificial, impostada, y no les siguió nadie. Pero es que, además, lo que tenían era una fractura y una ruptura brutal. Algunos de sus dirigentes dicen que el Partido Socialista Francés está muerto, y es verdad. Por lo tanto, o entendemos que, o definimos cuál es nuestro sitio sin mirar izquierdas o derechas todo el día, y lo hacemos el 100% de los socialistas detrás de ese proyecto, o dónde vamos a acabar.

Intuyo que es de los que temen que el resultado de estas primarias pueda decretar la defunción del PSOE.

Es que estas primarias no debieran ser el final de nada.

Traidores, fascistas, golpistas, ratas, mafias... Jamás había vivido esto entre socialistas

Pues hay quien las llama ya "ultimarias".

Pues no sé si vamos a tener más oportunidades, pero es evidente que en estas primarias nos jugamos prácticamente todo. Como te decía, no van a significar el final de nada, tienen que significar el principio de la solución. Porque el día 21 votando y eligiendo al secretario general, en teoría no resolvemos más que cómo se llama el secretario general. Lo importante es qué hacemos a partir del 22. Por eso he pedido que votemos pensando en el día siguiente y no sólo en el 21. ¿Qué voluntad política tendremos cada uno de los candidatos?, ¿Unir o mantener la división? Que todos sean leales a mí si yo gano o integrar a los que no han ganado. Entender que ahora voy a sacar un izquierdómetro para ver dónde nos situamos o saber claramente cuál es la izquierda que necesita este país sin malabarismos, sin inventarnos cada diez minutos o sin improvisar tres días antes de unas primarias. Esto es de verdad lo que está en juego. La supervivencia del PSOE dependerá de lo que empecemos a hacer el día 22.

Un ejercicio de sinceridad en la recta final de estas primarias, ¿cuántos dirigentes le han pedido que se retire para beneficiar a las otras candidaturas?

Muy pocos.

Dígame alguno.

No, además... Es que, bueno, para eso ninguno...

Si para eso no, ¿qué le han pedido?

Alguno me dijo: "Patxi, igual es mejor que tú te retires". Pero no para ayudar a uno o a otro, sino para preservarte. Porque me quieren y creen que, si yo me retiro, puedo ejercer después un papel de... Me quieren, pero en el fondo no me conocen porque, cuando daba este paso, lo daba con todas las consecuencias y sin defender una posición particular sino la que creo imprescindible para que el PSOE siga existiendo.

140 años de historia no son garantía de perdurabilidad

¿Y quién le quiere tanto como para preservar la figura de Patxi López?

Amigos y amigas muy majas.

AMAYA VILLAR

Usted ha dado la palabra de que no se retirará, ¿tiene el convencimiento de que su entorno también aguantará o habrá más deserciones?

Aguantará y, por la reacción que he visto hoy después del debate, todavía más. De vez en cuando necesitas tener un cierto chute de satisfacción y, tras el debate, lo hemos tenido.

Nos hemos perdido el respeto y lejos de rebajar la tensión, los dirigentes la hemos alimentado

¿En qué momento se perdieron el respeto los socialistas españoles?

Bueno, yo creo que hace tiempo que hemos perdido valores de nuestra cultura de partido. La lealtad, el respeto, el compañerismo, la fraternidad, cierta disciplina, la confianza entre socialistas. Esto no tiene un momento determinado, esto tiene un proceso en el que hemos debilitado el partido, en el que hemos apelado a los militantes sólo para llenar mítines de gente con banderas. No hemos confiando en nuestras propias estructuras ni en la militancia. Esto ha ido degenerando y hemos acabado reaccionando con las tripas.

Todo esto que se iba acumulando, detona en el Comité Federal del 1 de octubre y, entonces, hay gente que cuando eso detona, acumula mucha rabia en las tripas y reacciona, para mí, alejándose de lo que tiene que ser de verdad un militante socialista.

Un militante socialista no tiene que insultar a otro. Algunos me ha dicho: exageras con la división y el enfrentamiento. ¡Hombre! Traidores, fascistas, golpistas, ratas, mafias... pues a alguno igual le parecerán propuestas de debate político, pero a mí me parecen insultos muy graves y sufro mucho con esto. Yo no lo había visto nunca entre compañeros y compañeras socialistas. Esto quiere decir que no sólo hemos perdido el respeto entre nosotros mismos, sino que en lugar de que los que somos dirigentes rebajáramos la tensión, de alguna manera hemos alimentando. Sin quererlo, vale, sin quererlo, pero no me gusta que esta campaña haya servido para alimentar la tensión en vez de para proponer la solución.

Empezamos divididos y ahora estamos abiertamente enfrentados

Cuando lamenta que el PSOE haya perdido sus referentes, ¿quiere decir que la militancia ya no escucha a Gonzalez o a Zapatero por ejemplo?

Una buena parte o una parte de la militancia, sí. Eso lo notas cuando vas a las agrupaciones. Para mí este es uno de los tres dramas internos que tiene el partido. Uno es la división, otro la distancia entre dirigentes y militantes y otra es la pérdida de referencias. A veces por interpretar mal lo que han dicho o la posición que han mantenido y, a veces, porque ellos mismos también han ayudado. Entiendo que es muy difícil cuando se da una confrontación como la que vivimos hoy los socialistas, que un referente lo sea de todo el partido si se posiciona tan claramente en lugar de haber salvaguardado la posición de conjunto.

Hubo un tiempo en que Patxi López...

Para mí siguen siendo referentes, ¿eh? Yo no reniego. Ya sé que no apoyan mi candidatura, que están en otra... me da igual. Es decir, yo no voy a deshacerme de compañeros y compañeras que han significado tanto en este país.

El PSOE necesita unidad para seguir existiendo

Le decía que hubo un tiempo en que Patxi López hubiera sido el candidato natural tanto de Felipe González como de Rubalcaba. ¿Qué ha pasado para que estén al lado de Susana Díaz?

Pregúntaselo a ellos, yo no lo sé. Pero tampoco sé si sería el candidato natural. Desconozco ambas cosas.

AMAYA VILLAR

¿Qué eligen el domingo? ¿Un secretario general o el precipicio por el que se van a derrumbar?

Elegimos a un secretario general, pero también mucho más. Porque al elegir a un secretario general, en el fondo decidimos cómo queremos que sea el partido y el proyecto con el que presentarnos ante la sociedad. Todos queremos un PSOE ganador y un PSOE de izquierdas. La cuestión es, primero, cómo lo conseguimos: manteniendo los bloques que se enfrentan o rompiéndolos. Ya sé que esto de levantar el puño se ha puesto muy de moda en esta campaña, pero también hay que saber tender la mano. Y debiéramos saber tender esos puentes para empezar a funcionar.

Antes del 1 de octubre, ya hacía tiempo que no reconocía al PSOE en el que nací y crecí

¿Ve a Pedro Sánchez integrando a Susana Díaz o a Susana Díaz integrando a Pedro Sánchez después del domingo?

¡Ojalá! Pero no se trata tampoco sólo de nombres propios ¿Eh? Se trata de entender que hay distintas sensibilidades en este partido y que podemos estar juntos. Tenemos la obligación no sólo de integrar, sino de integrarnos y de saber que tenemos que caminar juntos por esa senda del socialismo. El refranero español dice eso de que dos no se pegan si uno no quiere, pero es que dos no se juntan tampoco si uno no quiere. Esto sería un drama, sería no haber entendido nada. Ya sé que todos los candidatos decimos esto de que hay que ser leal con el que gane pero, en el momento en el que vivimos, hay que ser leal con el gane e integrar al que no gana.

Antes ha mencionado el 1 de octubre como punto de inflexión...

Más que eso, fue el dinamitador de todo.

Una parte de la militancia ha dejado de escuchar a Felipe o a Zapatero. A veces por interpretar mal lo que han dicho y a veces porque ellos han ayudado a ello

¿La fractura empezó ese día o fue antes?

Cuando digo que ese día dinamitó quiero decir que hizo explotar lo que llevaba la militancia dentro. No en el sentido de que ahí fue... No, no. Ahora parece que nadie es responsable de lo que pasó ¿Verdad? O sí, siempre es el otro el responsable. Yo creo que ahí fuimos todos los responsables, los dirigentes del partido. Siempre es más responsable quien más responsabilidad tiene, pero yo llevo un tiempo en el que no reconocía a mi partido. Lo que estaba pasando allí, cómo nos estábamos comportando, para mí no era el PSOE en el que yo nací y crecí. Era otra cosa.

Ahora nos podemos echar los trastos los unos a los otros. Por ejemplo, dicen que el secretario general, en vez de proponer el debate, propuso convocar un congreso. Vale, vale. Pues vamos al Comité Federal, discutimos, votamos y, si sale en contra, pues el secretario general se tendrá que ir. Punto. No se presentan dimisiones preventivas para impedir... Este no es mi partido. Si otros querían que se hubiera propuesto un debate sobre la abstención o no, que lo hubieran dicho. Porque aquí no decía nadie la verdad ni al médico.

La supervivencia del PSOE depende de lo que hagamos a partir del 22, no de lo que se decida el 21

Ya lo dijo Javier Fernández...

Sí, sí. Pero lo dijo después. Luego resulta que todo el mundo defendía desde el primer minuto la abstención. Sólo se lo escuché a Guillermo [Fernández Vara] y tú bien lo sabes. ¿Todo vale para echar las culpas al otro? Pues ahí lo hicimos fatal todos. Así nos fue. La cuestión es: ¿vemos aquello para ver cómo apunto y a ver quiénes son los más malos y les corto la cabeza o ponemos las soluciones para impedir que eso se repita? Por eso propongo un modelo que establezca mociones de censura al secretario general cuando pierda la confianza del Comité Federal y que la voten los militantes. Lo mismo que las consultas, que ahora nos las arrojamos los unos a los otros como si tuvieran que depender de la voluntad del jefe de turno. Pero, ¿esto qué es? No sería el PSOE, sería una república bananera. Pues pongamos los medios, hagamos los estatutos que impidan todas estas broncas en el Partido Socialista.

Hemos perdido la lealtad, el respeto, el compañerismo, la fraternidad y cierta disciplina

El 1 de octubre fue, en su opinión, el dinamitador de todo pero ¿cuál cree que ha sido la decisión política que más les ha penalizado socialmente en los últimos años?

Hay quien dice que todos nuestros males empezaron con Pedro Sánchez y no es verdad. El primer batacazo electoral de verdad que tuvimos los socialistas, es decir, en el conjunto de España, fue después del gobierno de Zapatero. Ahí fue donde hubo una gran pérdida de respaldo electoral y no existía Podemos. A partir de ahí, no supimos arreglar las cosas y mantuvimos el declive. Hasta que no arreglemos lo interno y hasta que no arreglemos cómo queremos presentarnos ante la sociedad... ¿Somos los que en el Congreso aprobamos los decretos del PP a cambio de algunas cositas o somos los que planteamos la alternativa haciendo una oposición seria como la que hay que hacer en este país? ¿Somos los que defendemos con los pies en el suelo cómo a través del Boletín Oficial cambiamos la vida de la gente o vamos con otros codo con codo a asaltar cielos? ¿Cómo nos va la gente a seguir si no sabe ni dónde estamos? La secretaría general no es un billete a La Moncloa hasta que no arreglemos todo esto. Dará igual a quien pongamos en el cartel electoral, no nos seguirá nadie. Por lo tanto, bueno, dediquémonos a lo que hay que dedicarse, seamos un poco más serios.

El PSOE tiene tres dramas: la división, la distancia entre dirigentes y militantes y la pérdida de referencias

AMAYA VILLAR

¿Qué futuro augura a un PSOE liderado por Susana Díaz?

Vamos a ver, me da igual quien lidere el PSOE...

Pero póngale nombre al secretario general, un PSOE liderado por Susana Díaz...

No, te voy a decir por qué... Te responderé lo mismo sea cual sea el nombre. Lo que quiero es que, además del nombre, decidamos que a ese nombre le vamos a poner deberes los militantes. Mira, olvídate de todas las facturas que tienes en los bolsillos y une a todos los socialistas, olvídate de tus posicionamientos personales y sitúa al Partido Socialista donde le corresponde. Si no, todo dará igual.

Nuestros males no empezaron con Sánchez, el batacazo de verdad llegó después de Zapatero

Veo que no descarta el abismo.

Veo que si nos mantenemos como nos hemos mantenido en los últimos tiempos y en este proceso de primarias, habrá abismo. Claro que lo habrá.

¿Se puede llegar a un debate electoral sin haber presentado antes un programa de país y de partido?

Hombre, puede porque lo ha hecho. Ella suele decir que su propuesta es la ponencia. Lo que pasa que si dice que su propuesta es la ponencia del partido, ¿por qué ha acabado presentándola el miércoles? Esto no casa mucho. Puede pero no debe. Los militantes no sólo tienen que conocer el nombre del secretario o secretaria general, sino también lo que propone.

Dos no se pega pegan si uno no quiere, pero tampoco se juntan

¿Se ve de presidente del PSOE después del 21 de mayo?

No, no, no, no... lo he dicho desde el principio y, además, con sinceridad absoluta. Yo no he hecho esto ni me he presentado para ser secretario general y, si no salgo, que alguien me dé algo... No, no, no, al revés.

Si no gana y el nuevo secretario general le ofrece entrar en la dirección, ¿qué tres condiciones pondría para aceptar?

Pero es que no busco eso y además lo he dicho repetidamente. No se trata de integrar a Patxi López, es que eso es lo de menos. Tengo mis ambiciones más que colmadas. Lo que tenemos que hacer es integrar a las sensibilidades que estamos defendiendo en este momento posiciones distintas para sumar ¿No? Condiciones, yo no pongo condiciones, pongo obligaciones que tenemos.

¿Pues cuáles serían las las obligaciones de la nueva dirección?

Unir, no solo de boquilla, sino trabajar para unir de verdad. Implicar a la militancia y dejar de dar bandazos y definir un claro proyecto de izquierdas para ser consecuentes con él. Esto, además, de salir a la calle otra vez a partirnos la cara para conseguir ganar y tener ese Boletín Oficial que nos permita cambiar las cosas.

Muchas gracias y mucha suerte.

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