POLÍTICA

Y Pedro venció a Susana

Sánchez arrasa en las primarias del PSOE frente a Díaz

22/05/2017 00:19 CEST | Actualizado 22/05/2017 00:20 CEST
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Y Pedro Sánchez le ganó la batalla final a Susana Díaz. El ex secretario general se ha impuesto en las primarias del PSOE a la presidenta de la Junta de Andalucía y al exlehendakari Patxi López con el apoyo de algo más del 50% de la militancia del PSOE. Una épica gesta política tras haberlo dado por muerto en varias ocasiones sus rivales políticos.

Sánchez salió del Comité Federal del pasado 1 de octubre como un político hundido, asediado por los barones más fuertes del partido, con dos derrotas históricas del PSOE a sus espaldas. Llamado al olvido. En esa misma sala de Ferraz (la Ramón Rubial) donde dimitió, este domingo ha vuelto a levantar el brazo para celebrar que, por segunda vez, los militantes lo quieren como líder. Y ha proclamado su máxima tras la victoria: "Hacer del PSOE el partido de la izquierda".

Han sido casi ocho meses de travesía en el desierto, de recorrer España explicando su relato de cómo fue 'derrocado' y no le dejaron intentar una investidura a última hora buscando el apoyo de Unidos Podemos. Ha vencido su discurso de un PSOE más a la izquierda, autónomo, más pegado a la militancia.

Frente a ese modelo estaba el de Díaz, un partido más ortodoxo, con el apoyo de las viejas glorias y de la mayoría de presidentes autonómicos. Y ese discurso solo ha conseguido el apoyo de Andalucía. Se han volcado hasta con Sánchez algunas autonomías dominadas por aparatos cercanos a Díaz, como la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Asturias, Aragón y Extremadura. Euskadi ha sido la única comunidad en la que ha vencido López.

CARLOS PINA

Con el 99% escrutado, Sánchez ha logrado el 50,21%, Díaz el 39,94% y López un 9,85% . El resultado supone un varapalo para el establishment del Partido Socialista y de parte del mundo empresarial, que había apostado por Díaz como futura líder del PSOE.

Sánchez volverá a la cuarta planta de Ferraz en un delicado momento político y con el fantasma de la escisión dentro del PSOE. ¿Cómo se pueden reconciliar estas dos almas del PSOE? ¿Cómo volver a pilotar el PSOE sin el apoyo de la todopoderosa federación andaluza? A lo largo de toda la campaña, el ex secretario general ha dicho que espera que a partir del lunes todos se pongan a trabajar lealmente con el nuevo líder y no se le vuelva a tratar por parte de los "notables" como durante los últimos dos años.

Lo que se ha evidenciado con este resultado es la distancia existente entre algunos barones y los militantes y el rechazo a los aparatos del partido. Le tocará gestionar esa ilusión y esas expectativas de cambio que ha azuzado durante sus mítines. Durante el recuento, ha habido lágrimas de Sánchez y su equipo. Pura emoción. Tras conocer su victoria, Sánchez ha afirmado que buscará esa "unidad" y que quiere ser el secretario general de todos y cada uno de los 187.949 militantes.

Y, sobre todo, se hace efectiva ya la idea de que los líderes territoriales no pueden controlar a los militantes, pues el resultado de avales (donde Díaz ganó por más de 6.000 avales a Sánchez) no se ha trasladado a la votación final. De hecho, la andaluza ha tenido casi el mismo número de votos que avales, mientras que Sánchez ha conseguido 20.000 papeletas más que avales.

AMORES DE IDA Y ODIOS DE VUELTA

El resultado de este domingo es la culminación de una historia de amores de ida y odios de vuelta. Díaz y Sánchez cruzaron sus caminos en el verano de 2014 cuando se convirtieron en aliados artificiales. Ella no quiso presentarse en ese momento, al llevar apenas unos meses en la Junta de Andalucía, y Sánchez se benefició de la maquinaria de la todopoderosa federación andaluza para vencer a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.

Apenas duró tres meses aquella relación política. En octubre de 2014, Díaz marcaba distancias argumentando diferencias en temas comunicativos (en la historia reciente del PSOE tiene hasta un capítulo Sálvame). Comenzaba una batalla tras los focos que ha marcado el devenir socialista. Hoy se ha resuelto, por fin, esta agónica lucha.

Díaz no ha ocultado su tristeza. Al final ha hubo foto de los tres aspirantes, pero en la sala de prensa y no en el salón principal. Un posado en el que sólo se han dado fugazmente la mano ante la insistencia de los periodistas. Durante una breve intervención, una cabizbaja Díaz ha felicitado al secretario general electo sin citar su nombre y ha dicho que tiende la mano. El mayor golpe político en su vida lo reflejaban sus ojos.

CARLOS PINA

"Mañana todos juntos con él, a recuperar el PSOE", ha dicho el tercer aspirante en liza, Patxi López. Esa será la principal tarea del nuevo líder de cara al congreso que se celebrará los días 17 y 18 de junio, donde se tiene que ratificar la nueva dirección e incluir los cambios en los estatutos.

Una misión que se plantea complicada. Nada más conocerse los primeros datos del escrutinio, ya se produjo la primera dimisión. Antonio Hernando telefoneaba al presidente de la Gestora, Javier Fernández, para presentar su renuncia a seguir siendo el portavoz del PSOE en el Congreso. Algunos dirigentes, como Emiliano García-Page, han vinculado durante los últimos días su futuro con lo que pasara este domingo. En los próximos días seguirán los movimientos.

Una noche de lágrimas, de malas caras, de decepciones, de alegría. En Ferraz se han escuchado desde aplausos hasta gritos de 'susanista el que no bote'. El equipo de Sánchez ha pedido silencio en ese momento. Él lo tiene claro, ahora hay que tener un "nuevo" y "unido PSOE" que ponga "rumbo a La Moncloa".

El 'sanchismo' ha vuelto a Ferraz, número 70, el mismo lugar donde murió Pablo Iglesias el 9 de diciembre de 1925.

Los partidarios de Sánchez celebran su victoria

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