La "última oportunidad" de Pablo Ibar: una campaña de crowfunding para asegurar una "defensa eficaz"

La "última oportunidad" de Pablo Ibar: una campaña de crowfunding para asegurar una "defensa eficaz"

La familia de Pablo Ibar busca recaudar 350.000 euros para asegurarle una defensa eficaz contra la pena de muerte.

EFE

Pablo Ibar tiene 45 años y lleva media vida en la cárcel. Durante 16 años (2000-2016) ha estado en el corredor de la muerte en Florida, esperando su ejecución acusado de triple asesinato. En febrero de 2016, el Tribunal Supremo de Florida anuló la condena y ordenó repetir el juicio por considerar que fue condenado "con pruebas escasa y débiles". Hoy, Ibar se encuentra en prisión provisional aguardando el nuevo juicio, en el que la Fiscalía pedirá de nuevo la pena capital. Este lunes, la Asociación contra la Pena de Muerte de Pablo Ibar ha lanzado una campaña de crowfunding para "pagar una defensa que evite su condena a muerte". "Es la última oportunidad para Pablo", sostiene en una rueda de prensa el portavoz de la asociación, Andrés Krakenberger.

A finales de junio de 1994, la policía entró en un domicilio de Florida (EEUU) y encontró los cuerpos sin vida de Casimir Sucharski, el dueño de un local nocturno, y dos de sus bailarinas, Sharon Anderson y Marie Rodgers. Hubo dos acusados, Seth Peñalver y Pablo Ibar. Tras celebrarse tres juicios, ambos fueron condenados a muerte. Ibar y su familia hicieron lo posible porque se revisase la condena. Hasta hoy, que siguen luchando por demostrar su inocencia.

SÓLO SE HAN RESUELTO DOS DE LAS SIETE MOCIONES PRESENTADAS

A pesar de la anulación de la condena por parte del Tribunal Supremo, la Fiscalía del Estado ha vuelto a pedir para él una condena a muerte y el nuevo juicio no tiene todavía fecha de celebración. Es más, en el último año sólo se han debatido cuestiones previas, y solo dos de las siete mociones presentadas por la defensa: una primera para pedir su libertad provisional, que fue denegada, y una segunda para que no se admita el testimonio de un testigo, Gary Foy, que la defensa entiende que en el primer juicio estuvo "dirigido por la Policía". El juez aún tiene que dictaminar sobre esta segunda.

Krakenbergen ha dado por hecho que el juicio no se celebrará este año. "Lo malo es que no hay fecha, pero seguimos todo lo fuertes que sea posible hasta que podamos", ha dicho Cándido Ibar, padre de Pablo. Según ha relatado, su hijo está fuerte y bien de salud, aunque "hasta cierto punto, desesperado". En la prisión en la que se encuentra ahora, la del Condado de Broward (Florida), tiene "más presión y más miedo", ya que en la de antes tenía "más seguridad y conocía a la gente y a los guardias".

UN PROCESO LARGO

A pesar de que han pasado 16 años esperando su ejecución, Pablo Ibar y su familia siguen teniendo esperanza. "El problema es que esto es muy largo y no sabemos cuándo se repetirá el juicio, pero está muy fuerte. No sé cómo lo hace", explica su padre. "Para nosotros, la repetición del juicio es la última oportunidad para Pablo, porque estamos desesperados", insiste Krakenberger a su lado.

Ha explicado que la campaña de microfinanciación se lanza con la esperanza de poder cubrir el presupuesto de la defensa, de 1.300.000 dólares, que cubre los honorarios de un equipo de abogados y el coste de las pruebas periciales. Hasta el momento se ha enviado a Estados Unidos el 57,55% de ese presupuesto, es decir, 748.150 dólares, y con cargo a los presupuestos de diversas instituciones públicas se han conseguido 161.530 dólares. Todo ello significa que queda por recaudar 390.319 dólares, es decir, 348.507 euros, que es el objetivo de la campaña a la que se puede acceder en la página web de la asociación.

"Queremos que Pablo tenga una defensa de calidad, que fue lo que le falto en el primer juicio. Y eso en Estados Unidos es dinero", dice Karkenberger, que ha recordado que el primer abogado de Pablo fue detenido y acusado de violencia machista, por lo que no estaba en condiciones de llevar el caso.

Aquel abogado tampoco presentó la pericial con la que debía intentar que no se admitiese como prueba, por no tener suficiente calidad, el vídeo de la cámara de seguridad que finalmente sirvió para inculparlo junto con el testimonio del testigo. La nueva defensa volverá a intentar que no se admita como prueba.

2832 PERSONAS EN ESPERA DE EJECUCIÓN

Por su parte, Esteban Beltrán, director de la Sección Española de Amnistía Internacional, ha lamentado el repunte que se está produciendo este año en la pena de muerte en Estados Unidos a pesar de que la tendencia era descendente.

Ha recordado que 19 estados han abolido la pena de muerte y otros 31 la mantienen y que el año pasado hubo en Estados Unidos 20 ejecuciones y 32 condenas a muerte y por vez primera no figuró entre los cinco primeros países con más sentencias de este tipo, aunque aún hay 2.832 personas en espera de ejecución.

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