Miguel Poveda: "La homofobia está en la calle. Sería muy injusto decir que en el flamenco hay homofobia"

Miguel Poveda: "La homofobia está en la calle. Sería muy injusto decir que en el flamenco hay homofobia"

El cantaor dará tres conciertos en Flamenco Diverso, el primer festival flamenco de temática LGTB.

CARLOS PINA

Miguel Poveda tiene dos entradas en la Wikipedia. Una, en castellano, y la otra, en inglés. Es una buena forma de darse cuenta de que estamos ante un artista de talla internacional.

El barcelonés ha llevado el flamenco a Nueva York, Buenos Aires, París o Japón y ha estado nominado en cinco ocasiones a los premios Grammy Latino. Sin embargo, nunca hasta ahora ha participado en una cita como a la que se unirá el próximo 29 de junio: Flamenco Diverso, el primer festival de flamenco con mirada LGTB, que se organiza en Madrid con motivo del World Pride Festival, que se celebrará del 27 de junio al 2 de julio y que contará con múltiples actividades.

Poveda se une a este evento para dar tres conciertos (29 y 30 de junio y 1 de julio) en el Teatro Coliseo y lo hace porque está convencido de que tiene una labor social. "No hablo de mi sexualidad porque le importe a nadie, lo cuento porque todavía hay gente con muchos prejuicios (...) Es una labor social, un deber moral explicarlo cuando tienes una imagen pública. A veces una persona cargada de prejuicios te lo oye decir a ti, por el que siente admiración, que eres gay y se le van un poco", decía el cantaor en la presentación de la cita, justo antes de sentarse a hablar con El HuffPost.

¿Qué vas a ofrecer diferente en estos tres conciertos respecto a tus espectáculos anteriores?

Es el flamenco que hago siempre, la única diferencia es que forma parte de una fiesta y de una programación hecha por una organización LGTB. No va a haber nada distinto; únicamente que voy a coger más poemas de Federico [García Lorca]. Voy a ahondar más en el poeta y ya está.

Estamos ante un festival con mirada LGTB, ¿no resulta paradigmático que para normalizar una situación haya que realizar una distinción tan grande?

No, porque para dar normalidad hay que mostrar las cosas. No hay que esconderlas. A mí me parece genial la iniciativa y que el flamenco forme parte del ocio que ofrece esta fiesta. Que se le dé luz a la música flamenca como parte de la cultura.

Para dar normalidad hay que mostrar las cosas. No hay que esconderlas.

Antes repetías una idea que ya te oímos en una entrevista en 2016 cuando dijiste que los homosexuales famosos tenéis la labor social de salir del armario para favorecer la normalización. ¿Este festival es un paso más?

Creo que sí. Todos son pasos hacia delante, no creo que sean hacia atrás. La historia lo demuestra. Se van dando pasos para normalizar y éste sirve para que toda la gente que venga de fuera vea el amor que tenemos hacia nuestra cultura, hacia el flamenco, hacia el teatro, hacia el cine... Todas las expresiones artísticas.

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¿Crees que este festival puede ayudar a que se quiten prejuicios en otros ámbitos?

Quizás para la gente que viva en países más reprimidos. Después de venir y ver esta libertad, al volver otra vez a sus países van a luchar para que sean como éste que han visitado, que afortunadamente tiene ya muchos temas superados.

Pero en España aún sigue habiendo prejuicios...

Sí, claro que los hay. Siempre hay que luchar, siempre hay que dar pasos. Si estuviese normalizado no se harían este tipo de cosas, sería lo normal, un festival de música, de flamenco. Pero como desgraciadamente todavía hay que romper muchos tabús, hay que concienciar a la gente y hay que darle normalidad. Hay que seguir luchando, pero con respeto a otros países estamos mucho más avanzados. Esto no es Rusia, afortunadamente.

Decía Ernesto Novales (coordinador de Flamenco Diverso) que es necesario que los futbolistas también salgan del armario. ¿Tú también crees que en el mundo del fútbol habría que dar ese paso al frente?

Si los hay, sí. Si no lo hay, tampoco vamos a sacar del armario al que no esté dentro. No conozco mucho el ambiente del fútbol pero si hay homosexualidad creo que no debería haber ningún problema. De hecho, puede que no haya ninguno. Hoy lo no correcto es manifestarte en contra y ser homófobo. Antes estaba todo más camuflado, pero hoy en día si alza la voz un homófobo, se le echa el mundo encima.

Hoy lo no correcto es manifestarte en contra y ser homófobo. Antes estaba todo más camuflado, pero hoy en día si alza la voz un homófobo, se le echa el mundo encima.

Miguel Poveda habla de estos términos desde el conocimiento. A los 19 años decidió salir del armario y contó a su familia que era homosexual. Públicamente nunca lo ha ocultado pero tampoco ha hablado demasiado de este tema. Su vida, pese a su fama, no es especialmente conocida. Su cuenta de Instagram es casi exclusivamente laboral y muy de vez en cuando muestra a su hijo, Ángel, que tuvo en 2015 gracias a la gestación subrogada.

¿Sigue habiendo homofobia en el flamenco o ya está superada?

La homofobia está en la calle, la hay en todos los sitios. Y sería muy injusto decir que en el flamenco hay homofobia. Pero creo que en el flamenco, en líneas generales, no la hay. Es una expresión artística que está acostumbrada a tratar con todo tipo de personas y de gustos. Por supuesto viene de un espíritu conservador y ha tenido etapas muy duras, pero hoy día el flamenco, igual que la sociedad, va creciendo, va avanzando y liberándose de todos esos prejuicios. Hoy día convive con naturalidad el artista que es gay con el que no lo es.

Hoy día convive con naturalidad el artista que es gay con el que no lo es.

Después de casi 30 años de carrera, ¿has notado que esta situación ha ido evolucionando o siempre te has sentido libre?

Siempre me he sentido libre. He notado mejoría a nivel personal. Cuando te vas quitando mochilas y vas quitándote peso, andas mucho más ligero. Cuando asumes que lo que haces es tan normal como lo que hace el de enfrente, el que se supone que lleva una vida ejemplar. A partir de ahí es cuando empiezo a cambiar y a sentirme mucho mejor conmigo mismo. Es por mí. Porque de repente siento que tengo menos ataduras, que tengo menos miedos, menos prejuicios, menos tabús...

¿Qué es más difícil: triunfar en el flamenco siendo payo, siendo catalán o siendo gay?

Es más difícil haciéndolo mal... [risas] Son ingredientes que no son fáciles, que no han sido fáciles, pero los he ido superando poco a poco, a veces con dificultad, otras veces con comprensión y no me puedo quejar. Hoy día la gente no pide ni DNI, ni raza, ni nada. La gente cuando paga una entrada para verte, lo que quiere es emoción, que ocurran cosas. Eso cada vez va ocurriendo más, afortunadamente.

Hoy día la gente no pide ni DNI, ni raza, ni nada. La gente cuando paga una entrada para verte, lo que quiere es emoción, que ocurran cosas.

Los tres conciertos que Miguel Poveda dará en el Teatro Coliseo tendrán a Federico García Lorca como protagonista. Los versos del poeta andaluz, al que ya le ha cantado en más ocasiones, serán también el eje sobre el que gire su próximo trabajo, El tiempo pasa volando, que tiene previsto publicar en la primavera de 2018.

¿Qué puedes adelantar de ese trabajo?

Es un disco doble y uno es de Federico. Estoy escogiendo los poemas, estoy trabajando con la música... Es la primera vez que hacemos tanta música... Y estoy muy feliz, está siendo un viaje fascinante.

¿De dónde viene tu admiración por García Lorca?

Es una personalidad que me despierta mucha curiosidad desde el principio y cada vez más. Conforme más lo conozco, más me gusta. Sus circunstancias, su carácter, lo que cuenta la gente que lo conoció... Cuando he tenido conversaciones con Pepín Bello, que fue amigo de él, cuando he escuchado hablar a Vicente Aleixandre... Han destacado cosas de su personalidad que a mí me han llamado mucho la atención, un tío tan atormentado a veces pero luego tan jovial, tan vivo, con tantas ganas de hacer cosas, tan genial como dramaturgo y como poeta. Es alguien que con los años he aprendido a querer y realmente cuando leo los Sonetos del amor oscuro es como si leyera a un hermano, a un ser muy cercano y me emociona sobremanera.

No tengo más ambiciones que cantar encima de un escenario y poder desarrollar mi proyecto y dar salida a todas las locuras que se me pasen por la cabeza.

¿Cómo lo conociste?

Lo conocí a través de un encargo que me hicieron para la Universidad de Bolonia. Conocía las canciones populares, pero ahondé en su poesía cuando en el año 94 me invitaron a cantar poesía de Federico, entonces ahí me quedé enganchado.

¿Qué te queda ahora por hacer? ¿Alguna espinita clavada?

Afortunadamente no tengo ninguna. Vivo feliz y agradecido por lo que me pasa, tanto a nivel personal como profesional. No tengo más ambiciones que cantar encima de un escenario y poder desarrollar mi proyecto y dar salida a todas las locuras que se me pasen por la cabeza. Mientras pueda cumplir esos deseos, que afortunadamente se van cumpliendo, no hace falta nada más.