Guardiola y el independentismo

Guardiola y el independentismo

El técnico ha sido nacionalista desde que jugaba en el Barça. Pero el inicio del Procés le empujó a implicarse como nunca en el movimiento soberanista.

Bongarts/Getty Images

"Ciutadans de Catalunya, ja la tenim aquí" [Ciudadanos de Cataluña, ya la tenemos aquí]. Era mayo de 1992 y el Barça acababa de ganar su primera copa de Europa. Josep Guardiola, en ese momento centrocampista del Dream Team de Cruyff, eligió estas palabras para dirigirse a una multitud desde el balcón del Palau de la Generalitat. Las palabras no fueron elegidas al azar. Pep parafraseó a Josep Tarradellas, expresidente de la Generalitat en el exilio y cofundador de ERC, que pronunció unas palabras similares desde ese balcón al regresar a Cataluña tras el franquismo.

El discurso de Guardiola en el acto del pasado domingo a favor del referéndum, en el que calificó a España de "Estado opresor", le ha situado en el centro de las críticas. Se habla del "viraje independentista" de un jugador que defendió en su día los colores de la selección española en 47 ocasiones. Guardiola, sin embargo, ha sido nacionalista catalán desde que tiene uso de razón. Su "viraje" es el mismo que ha registrado una gran parte de la sociedad catalana, que ha transitado desde el catalanismo al independentismo. En el pequeño pueblo donde nació Guardiola, Santpedor (7.500 habitantes), los partidos independentistas obtuvieron más del 71% de los votos en las últimas elecciones autonómicas.

La defensa de la selección catalana

Las primeras reivindicaciones nacionalistas de Guardiola aparecieron cuando aún jugaba en el Barça y se enfocaron a reclamar una selección deportiva catalana. "Soy catalán de Cataluña. Por tanto, si hubiera selección catalana, jugaría con Cataluña", declaró aLa Vanguardia en 1997, "aunque es una cosa complicada y difícil que va para largo". Un año más tarde, apoyó el lanzamiento de la plataforma Pro-Selecciones catalanas, que inició una recogida de firmas para reclamar la oficialidad de un equipo catalán.

Las declaraciones más sinceras sobre la selección, no obstante, llegaron cuando Guardiola ya no era internacional. En una entrevista de 2004 para el canal Euronews, realizada cuando el exblaugrana jugaba en el Al-Ahli de Doha (Catar), Pep justificó su participación en la Roja.

.

"Como jugador de la liga española, si me convocaban tenía que ir. Y yo encantado de asistir".

"Las leyes nos decían que teníamos que jugar con la selección española. La selección catalana no está legitimada para jugar competiciones europeas e internacionales y yo, como jugador de la liga española, si me convocaban tenía que asistir. Y yo encantado de asistir", afirmó Guardiola. "Uno no puede renegar de lo que siente, de lo que uno ama. Yo me siento muy ligado a mi país, a Cataluña. Me siento muy ligado a aquello que siento dentro de mi cabeza y de mi corazón. Un país que desde hace 800 años tiene su propia lengua, absolutamente propia, por tanto uno siente esto como parte suya".

El Guardiola entrenador del Barça

Guardiola llegó al primer equipo del Barça en verano de 2008. Desde el principio aprovechó la visibilidad de su cargo -realizaba entre dos y tres ruedas de prensa a la semana- para reivindicar su catalanismo en un Barça que contaba con un presidente abiertamente independentista, Joan Laporta. En 2008, en una entrevista para La Sexta previa a un Barça - Madrid, afirmó que Cataluña era un país.

Ya en 2011, convertido su Barça en uno de los mejores equipos de la historia, Guardiola aprovechó una visita de Champions League de alto voltaje -época de Mourinho- al Bernabéu para lanzar su mensaje independentista. "Nosotros nos hemos caído muchas veces. Como equipo y como país, y nos hemos vuelto a levantar. Tantas, tantas y tantas veces...", espetó durante la rueda de prensa previa al partido. "Mirad si es pequeño nuestro país que desde un campanario se ve el campanario vecino", afirmó el técnico emulando la canción País Petit de Lluís Llach, amigo personal suyo y ahora diputado de Junts pel Sí (JxS).

A partir del minuto 24:

Tras esa tensa intervención en la previa, Guardiola volvió a reivindicar su catalanismo en la rueda de prensa posterior al encuentro. Un periodista de Barcelona le anunció que le preguntaría en castellano porque la UEFA le había recriminado haber hecho preguntas en catalán. Guardiola le dijo al periodista que se equivocaba y le emplazó a que no cambiara el idioma.

Durante esa época Guardiola también recibió la Medalla de Oro del Parlamento catalán. En su discurso de aceptación del galardón, Guardiola lanzó un mensaje que algunos interpretaron como un emplazamiento a los catalanes a conseguir la autodeterminación. "No olvidéis nunca que si nos levantamos bien temprano, bien temprano, y no hay reproches ni excusas y nos ponemos a trabajar, somos un país imparable. Creedme que somos imparables".

El inicio del Procés

El avance del proceso soberanista coincidió con la partida de Pep del Barça en 2012. El tiempo que estuvo en el banquillo del Camp Nou y el éxito del equipo que entrenó le convirtieron en una figura mundial de primer orden. Guardiola, además, representaba la imagen que querían transmitir los independentistas catalanes: la de un tipo culto, tranquilo, políglota y educado que además es un gran profesional.

Desde ese momento, Guardiola se significó más que nunca con la independencia de Cataluña tanto desde su año sabático en Nueva York como desde sus destinos posteriores en Alemania y Reino Unido. En 2012 mandó un vídeo desde EE.UU para apoyar la manifestación independentista de ese 11 de septiembre, considerada por muchos el inicio del Procés: "Desde Nueva York, aquí tenéis a uno más".

Con el proceso independentista consolidado, Guardiola continuó defendiendo desde distintas partes del mundo la reclamación soberanista. Guardiola se significó por la consulta no vinculante del 9 de noviembre de 2014 y participó en su vídeo promocional. También defendió a Artur Mas, en aquel entonces presidente de la Generalitat. "El cambio que estamos viviendo necesita de alguien. La ANC y Òmnium han hecho cosas increíbles (...) pero al final de todo este proceso necesitas un político, uno, que diga: chicos, tenemos que ir hacía ahí, seguidme que esto hay que hacerlo así", aseguró en una entrevista en el diario Ara. "Y hasta ahora, bajo mi punto de vista, no es por el cariño que le pueda tener, el presidente Mas ha estado impecable. Tiene un valor muy grande que es que cuando sale nos lo creemos".

Su vinculación a JxS

Cuando desde el independentismo se creía que Guardiola ya no podía mojarse más, finalmente accedió a cerrar la lista de JxS en las elecciones autonómicas de 2015. Cargos de JxS han explicado en alguna ocasión que Guardiola se mostró reacio a participar en la lista electoral, pero finalmente una llamada de Artur Mas le convenció para que se sumara. En la duda quedará si fue la llamada de Mas lo que le convenció o pesó más el cargo que el expresident había dado a su hermana, Francesca Guardiola, en 2011: subdirectora de Relaciones Exteriores. En 2015 Puigdemont la nombró directora general de ese departamento y el pasado abril fue nombrada "embajadora" para Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia.

Sea como fuere, Guardiola se erigió como el mejor activo del independentismo e irrumpió en la campaña electoral con un vídeo sin pelos en la lengua. "Ya no hay vuelta atrás. Hace un tiempo era impensable haber llegado hasta aquí. Tal vez no se conseguirá hoy pero se conseguirá mañana o pasado" (...) "¿Te imaginas un día tener la plena soberanía para hacer un Estado propio desde cero? Que los mejores economistas hicieran una economía más próxima y justa, que los mejores juristas hagan las mejores leyes, que el factor número 1 de identidad, que es la lengua, ni se plantee... Esta es la posibilidad que tenemos".

Su participación en la lista de JxS incluso le granjeó la crítica del ministro del Interior, Jorge Fernández-Díaz. "No se puede estar en misa y repicando, ser entrenador del Bayern y, al mismo tiempo, dedicarte a hacer política; o haces una cosa o haces otra. Es bastante triste y lamentable", dijo el ministro de Interior, que cuestionó el paso del futbolista por la selección española. "Debía ser no por interés precisamente patriótico, sino seguramente crematístico, porque de algunas personas ya sabíamos que el Dios que tienen es el dios dinero". La respuesta de Guardiola fue tajante. "He pagado desde el primer hasta el último de mis impuestos, cosa que no todos los partidos pueden decir".