INTERNACIONAL

El Gobierno británico expone este lunes su plan sobre los derechos de los comunitarios

Busca regular la situación de los ciudadanos comunitarios tras la salida del Reino Unido de la UE.

26/06/2017 12:15 CEST | Actualizado 26/06/2017 12:15 CEST
REUTERS
Imagen de archivo de la primera ministra británica, Theresa May.

El Gobierno de la primera ministra británica, Theresa May, presenta este lunes ante el Parlamento un proyecto legislativo para regular la situación de los ciudadanos comunitarios tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE).

Se espera que la jefa del Gobierno o el ministro para el Brexit, David Davis, expongan a las 13.30 GMT el documento en la Cámara de los Comunes, en el que se detallarán los derechos de que gozarán los expatriados de Estados de la UE cuando este país salga del bloque, el 29 de marzo de 2019.

Davis ha negado, en declaraciones a la BBC, que los europeos residentes en el Reino Unido vayan a ser ciudadanos de segunda categoría tras el Brexit.

Tendrán los mismos derechos de residencia, de empleo, de salud, de bienestar y de pensiones, casi equivalente a los derechos de los ciudadano británicos

"Tendrán los mismos derechos de residencia, de empleo, de salud, de bienestar y de pensiones, casi equivalente a los derechos de los ciudadano británicos. Lo único que no tendrán es el derecho a voto", ha explicado.

Davis ha adelantado que el Gobierno de Londres intentará negociar con Bruselas que se mantenga la actual tarjeta sanitaria europea, que permite a los ciudadanos de la UE recibir atención médica en el territorio europeo.

Unos 3,2 millones de comunitarios residentes en el Reino Unido esperan obtener hoy más detalles sobre su futuro estatus en el país, después de que la propuesta presentada el pasado 23 de junio por May ante el Consejo europeo fuera considerada vaga e insuficiente.

Tanto la oposición política británica como las asociaciones ciudadanas criticaron que la primera ministra no ofreciera más garantías a los europeos y que los utilizara como "moneda de cambio".

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, también consideró entonces que las pautas planteadas por la líder conservadora estaban "por debajo de las expectativas", si bien indicó que habrá que estudiar los detalles.

LOS PLANES DE MAY

El pasado viernes, May aseguró ante los líderes comunitarios que los ciudadanos de la UE que residan actualmente "de forma legal" en el Reino Unido no serán expulsados con el Brexit.

Según la dirigente conservadora, las personas que hayan residido más de cinco años en este país -hasta una fecha aún no especificada- tendrán derecho a la residencia permanente, y quienes lleguen antes de que se consume el Brexit podrán optar a regularizar su situación.

Algunos expertos en inmigración del Reino Unido han señalado que será clave cómo el Gobierno quiera definir lo que significa residir "de forma legal" en este país, ya que las condiciones de residencia se han endurecido en los últimos años -por ejemplo, pueden exigir que el interesado tenga trabajo y sea económicamente autosuficiente-.

Según algunos especialistas, esto podría ser perjudicial para los ciudadanos europeos con trabajos precarios o con contratos por hora, o para los muchos adultos con sueldos bajos que se ven obligados a compartir piso para llegar a fin de mes.

También existen incógnitas sobre los derechos de las parejas no casadas donde uno de ellos no es autosuficiente, así como los de otros familiares, o sobre el estatus de los residentes que se trasladen a trabajar a otro país