NOTICIAS

El fundador de Amazon (también) quiere controlar lo que comemos

La compra de los supermercados Whole Foods es el último gran movimiento de su fundador, Jeff Bezos.

07/07/2017 18:09 CEST | Actualizado 07/07/2017 19:01 CEST
Whole Foods

La compra de Whole Foods por parte de Amazon no es una compra cualquiera, de un supermercado cualquiera, en un momento cualquiera. Es todo estrategia. Amazon es, en estos momentos, la empresa que más información tiene sobre millones de personas en el mundo, junto con Google. Ninguna otra compañía internacional sabe más de ti que estas dos.

La gran diferencia de Amazon —cuyo único competidor global se llama Alibaba— es que sabe lo que efectivamente compras (no solo lo que buscas o lo que te interesa). Sabe cuánto dinero te gastas y porqué te lo gastas. Y ahora va a saber lo que comen sus clientes, en teoría, más fieles: los millennials.

Efectivamente, la compra por 13.700 millones de dólares de Whole Foods no es una casualidad. La empresa de supermercados —"todo orgánico, todo verde, todo biodegradable, todo sano, todo al triple de precio que cualquier otro supermercado"— nacida en Texas, ha crecido gracias un posicionamiento estratégico al lado de las grandes universidades privadas estadounidenses.

Efectivamente, jóvenes con alto poder adquisitivo, muy comprometidos con la moda de lo orgánico y que son capaces de vender su alma al diablo por un batido detox de manzana-kiwi-quinoa-brócoli. Jóvenes progresistas que consideran que lo guay es pagar seis dólares por tres espárragos en agua porque el espárrago es natural (aunque aún no esté claro qué significa ese "natural") y que compran toallitas y geles de bebés y de mamás de Honest Company ( la empresa de la actriz Jessica Alba), que no utiliza productos químicos y que cuesta cuatro veces más que los productos de Johnson & Johnson.

Honest Company

La mayoría de estos jóvenes ya terminaron la universidad y se están casando, pero tienen los mismos hábitos. Se han mudado a las grandes ciudades, disponen de sueldos altos y Whole Foods les siguió. De ahí el rápido crecimiento en Nueva York, Los Angeles, San Francisco o Chicago. Una bolsa de Whole Foods dice mucho de ti, le cuenta a quien te ve que tienes dinero y que comes sanísimo (probablemente que corres ocho maratones al año y que no fumas cigarrillos). Es un símbolo de estatus como lo es una marca de ropa o un reloj de lujo. Y además todo verde, que es lo que mola.

Pero Whole Foods veía como sus ventas estaban cayendo en los últimos meses porque su red de distribución online no es para nada óptima —y optimizarla habría supuesto un enorme esfuerzo de inversión— y además necesitaba más tesorería para seguir creciendo.

Whole Foods

Y aquí aparece Amazon, la gran empresa mundial de logística: dime lo que quieres y lo tendrás esta tarde o mañana en tu casa. Poco queda que añadir si a estos adictos de las compras compulsivas online que son los millennials ya no se les hace perder el tiempo yendo al supermercado y, en cambio, están una hora más al día en el gimnasio. La jugada es redonda. Madres millennials comprometidas con la alimentación de sus hijos, pero que prefieren correr por Central Park con el carricoche y el chihuahua al lado después de trabajar en Madison Avenue que ir de compras.

Veremos si la adquisición le sale bien a Bezos. De momento solo ha cometido un error en una compra, la de The Washington Post, pero parece claro que los urbanitas del futuro ya son sus clientes cautivos del presente.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

- Amazon quiere controlar tu casa y tu vida

- Supermercados 'bio', tendencia al alza

Échale un vistazo al Facebook de Tendencias. ¡SÍGUENOS!

Ve a nuestra portada Facebook Twitter Instagram Pinterest

NOTICIA PATROCINADA