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Lacrosse, el desconocido deporte cuyo Mundial le cuesta 3.300 euros a cada jugadora española

No cuenta con ayudas, ni becas, ni difusión y el CSD no lo reconoce oficialmente: así es la actividad que sólo practican 300 personas en España.

21/07/2017 08:28 CEST | Actualizado 24/07/2017 13:13 CEST
CRISTINA GRIJALBA

Si jugase al fútbol masculino, Cristina Grijalba sería algo así como Iker Casillas. Pero no. Su deporte, el lacrosse, está muy lejos de las marabuntas que mueve el balompié. Es más, el Consejo Superior de Deportes (CSD) ni siquiera lo considera como tal porque para aceptarlo oficialmente exige que haya 500 jugadores registrados. En España sólo hay 300. Así que quienes lo practican se ven fuera del ruido mediático y lejos de cualquier tipo de ayuda.

La consecuencia más directa es que los interesados tienen que apañárselas como pueden para jugar y entrenar y costearse todo. Hasta su participación en cualquier campeonato. Es el caso de la selección española femenina, que estos días está en Inglaterra disputando su primer Mundial.

Las jugadoras han tenido que pagarse el viaje y la estancia allí. A cada una le ha costado entre 3.000 y 3.300 euros participar. Así que muchas han tenido que renunciar. Muchas son estudiantes, otras se dedican al diseño, algunas son arquitectas. Todas ellas juegan al lacrosse en sus ratos libres. "Cobrar no se cobra. Más bien lo contrario. Es todo gasto, gasto, gasto. Pero el amor al deporte es lo que tiene", apunta Cristina Grijalba.

Ella es toda una institución en el lacrosse español: una de las pioneras y una de las porteras más veteranas del país. Pero no está en el Mundial. "Me tengo que quedar fuera porque no tengo ese dinero para ir. Y, como yo, hay muchas chicas que son muy buenas y que han dicho: 'Conmigo no contéis porque no puedo".

EL OBJETIVO: "APRENDER DE LOS MEJORES"

Con todo, Cristina ha conseguido estar en Inglaterra con sus compañeras aunque no puede jugar. El equipo técnico sí tiene los gastos cubiertos, aunque no cobran. Y, como el puesto de manager estaba libre, se lo propusieron a ella. Así que allí está, reconvertida en Team Manager para poder seguir el Mundial de cerca.

Este campeonato es la segunda gran competición en la que participa la selección española femenina tras el Europeo de hace dos años, que les costó cerca de 1.500 euros a cada jugadora. "Nuestro objetivo es aprender de los mejores, que se conozca el deporte, que se oiga que España ha estado en un Mundial", avisa desde Inglaterra Beatriz de la Fuente, vicecapitana del equipo.

CRISTINA GRIJALBA

Porque España está a años luz de los países punteros del lacrosse, que son Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Inglaterra y Alemania. Aquí pocos saben en qué consiste el deporte, que guarda muchas similitudes con el hockey. Pero en este caso la pelota va por el aire y los palos están equipados con una bolsa en la que se recoge la bola. El objetivo es el de otros muchos deportes: marcar más goles que el equipo contrario. Hay quien lo compara con el quidditch de Harry Potter, pero los jugadores aseguran que no se parece en nada.

"TODAS SALIMOS CON MORATONES"

Otra peculiaridad del juego es que el lacrosse masculino y el femenino tienen notables diferencias. Empezando por el número de jugadores: 10 en el caso de los hombres y 12 en el de las mujeres. "Las reglas dentro del campo también son distintas. Y hasta las líneas son diferentes. Los hombres llevan protecciones: cascos, guantes más grandes, coderas, pecheras... porque se permiten golpes desde la cintura hasta los hombros. En mujeres no: es más técnico, muy rápido y hasta el propio stick es diferente. El de mujeres es más difícil porque tiene menos bolsa para recepcionar la bola", explica De la Fuente, quien matiza que en la modalidad femenina también hay contacto. "De hecho, salimos todas con moratones en los brazos. Pero, desde luego, no es como en el masculino", apunta.

Ella es otra de las pioneras del lacrosse en España. Aunque lamenta que el deporte está todavía "totalmente en pañales", celebra los progresos que se han logrado en los últimos años. Recuerda que en los inicios eran cerca de ocho jugadores. Ella se entrenaba con una alemana que es quien le enseñó lo básico. "Nos costó mucho salir adelante porque, al no aparecer nunca en la tele, a la gente le cuesta apuntarse a un deporte que no conocen de nada", subraya De la Fuente.

CRISTINA GRIJALBA

Luego, celebra, se produjo un pequeño 'boom' del lacrosse en España gracias a los estudiantes que habían pasando algunos meses estudiando en EEUU. Allí habían jugado y regresaban con ganas de más. Poco a poco el deporte ha ido creciendo hasta ahora, cuando hay 12 equipos masculinos y 5 femeninos, según la web de la Asociación Española de Lacrosse.

"LA AYUDA LA NECESITAMOS AHORA"

Y eso que disputar la Liga no es tarea sencilla. Cristina Grijalba explica que viajar todos los fines de semana a otras ciudades a disputar partidos sería inviable por la cantidad de dinero que tendrían que pagar las jugadoras. Así que en pocos días juegan todos los partidos de la temporada. Los equipos quedan en una ciudad (Madrid este año, otros en Barcelona o Sevilla) y hacen un intensivo: esta temporada han disputado la competición en tres jornadas, con partidos de ida y vuelta.

"El problema es que para que el deporte se conozca se necesita difusión en los medios y dinero para poder crecer. Y, claro, cuando tengamos todas las fichas que pide el CSD ya habremos salido adelante, habremos encontrado formas de financiación, podremos sobrevivir solos. La ayuda la necesitamos ahora, al comenzar" reclama Grijalba.

CRISTINA GRIJALBA

De la Fuente está convencida de que, con mayor difusión, el deporte triunfaría "porque engancha" y por eso está creciendo únicamente con el boca a boca. "Nos damos cuenta de que cada vez sale más en películas, en series americanas, y mucha gente nos dice: 'Esto ha salido en tal peli, en tal serie. Y se interesan por ahí. Si se diera más difusión...", imagina.

Y pide que colegios e institutos se planteen incluir el lacrosse en sus planes porque existe una modalidad para niños en la que no hay contacto, el palo es de plástico y la pelota muy ligera. "Es una actividad muy completa porque utilizas todo tu cuerpo para jugar. No solo piernas, sino también el tren superior. En España no estamos muy acostumbrados a este tipo de deportes de contacto y nos cuesta meterlos un poco", admite. Pero siguen peleando para lograrlo algún día.

CRISTINA GRIJALBA

UN MUNDIAL PARA APRENDER

La selección española femenina tenía claro que su objetivo en el Mundial era coger y experiencia y aprender, dado que el resto de los equipos son más potentes. De hecho, el combinado nacional ha perdido cinco de los seis partidos que ha disputado:

Letonia 9 - España 6

Alemania 17 - España 3

España 1 - Japón 27

España 7 - México 8

España 16 - China 4

Letonia 5 - España 4

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