ECONOMÍA

¿Qué quiere Banco Santander de los accionistas de Popular?

El banco concederá bonos de fidelización a cambio de que los clientes renuncien a acciones judiciales, una cláusula dudosa según los expertos.

21/07/2017 13:19 CEST | Actualizado 23/07/2017 19:02 CEST
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Banco Santander va a compensar a los 15.000 accionistas minoritarios y empleados de Banco Popular, que acudieron a la ampliación de capital de la entidad en mayo de 2016 y que invirtieron menos de 100.000 euros, para que puedan recuperar íntegramente su inversión en siete años. Eso sí, siempre que renuncien a emprender acciones legales contra el banco.

Santander dará así a cada accionista minoritario que acudiera a la última ampliación el equivalente a su pérdida en unos nuevos bonos, llamados de "fidelización", con un valor nominal de 100 euros cada uno y carácter perpetuo, sin fecha de vencimiento aunque Santander podrá amortizarlos si así lo desea a partir de 2024.

La operación de canje será efectiva previsiblemente en septiembre, una vez se publique el folleto del nuevo bono que se ofrece por las pérdidas sufridas en Popular.

La oferta está dirigida en exclusiva a "clientes minoristas, ya sean particulares o empresas" que compraron en 2016. Excluye así a inversores históricos, institucionales o miembros del exconsejo de Popular.

En cuanto a la remuneración del producto durante esos siete años y el resto del tiempo que quiera Banco Santander, quien suscriba esta acción comercial recibirá cada tres meses un cupón con un tipo de interés fijo del 1%. Una rentabilidad bastante baja, dado que el mismo Banco Santander es más generoso con su cuenta 1,2,3, en la que llega hasta el 3%.

Pilar Blázquez, coautora de El Blog Salmón, pone en cuestión la propuesta de Santander. A su juicio, las obligaciones perpetuas que ofrece el banco presidido por Ana Botín tienen un riesgo similar a los bonos convertibles que emitió Popular en 2011. "Es decir, que en caso de quiebra de la entidad, sus propietarios volverían a perderlo todo", escribe Blázquez. "¿Un riesgo imposible?", se pregunta. "Casi seguro, pero o mismo pensaron los que compraron participaciones preferentes de Caja Madrid o invirtieron en deuda y acciones del Banco Popular, en su momento el banco más solvente del país".

CLÁUSULA ABUSIVA

Con este bono, Santander saca doble rédito: por un lado, recuperar los clientes de Popular que decidieran abandonar la entidad y, por el otro, evitar la eventual avalancha de demandas judiciales al hilo del fiasco de sus inversiones.

Y así se quitar de en medio gran parte de la tediosa conflictividad judicial que se atisba al tiempo que se asegura muchos miles de euros de negocio operativo.

"Para beneficiarse de estos bonos de fidelización, los clientes tendrán que renunciar a emprender acciones legales contra Grupo Santander". Varias sentencias, tanto del Tribunal Supremo como del Tribunal de la Unión Europea, han fallado contra cláusulas similares donde se renuncia a emprender acciones legales, por considerarlas abusivas. Y así lo recoge la Ley de Consumidores y Usuarios que preserva el derecho de cualquier ciudadano en su condición de consumidor a utilizar todos los mecanismos judiciales a su alcance para proteger sus intereses.

En parecidas disposiciones, la legislación comunitaria prohíbe con rotundidad suprimir u obstaculizar por cualquier medio el ejercicio de acciones judiciales por parte de los consumidores", explican también en el blog Malapracticabancaria, del equipo de asesores de Colectivo Ronda.

FIDELIDAD

Sobre el papel, la oferta está clara: "El banco no se está apiadando de los pobres accionistas del Banco Popular que lo perdieron todo la noche del 6 al 7 de junio, cuando la Junta Única de Resolución decidió intervenir la entidad", explica para Pilar Blázquez en El Blog Salmón. "Solo les hace una incierta promesa de futuro. El banco lo que quiere es que esos clientes que han aterrizado en paracaídas y por obligación se queden voluntariamente para siempre, porque así la operación de compra de Banco Popular por un euro se redondea mucho más", expone. Sin embargo y como los bonos cotizarán, los nuevos propietarios podrán venderlos a quien esté interesado.

FRENTE POPULAR

La jugada de Santander despejará bastante la avalancha judicial que se le viene encima por la compra de Popular, pero no todo el campo de batalla. Los accionistas que no acepten la propuesta, aquellos que compraron en cualquier otro momento distinto a la ampliación de 2016 y aquellos que quedan fuera de la oferta (accionistas históricos, exmiembros del Consejo de Administración) son un importante pelotón. Ante esta oferta, las demandas civiles son las que más fuerza perderán.

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