Los ocho cambios que llegaron con el AVE

02/08/2017 10:51 CEST | Actualizado 07/08/2017 15:34 CEST
Getty Images

1992 fue el año del cambio para los españoles. Si se le pregunta a cualquiera que viviera esa época por los tres hitos que la marcaron, las respuestas serían de cajón: los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Expo de Sevilla y la llegada del AVE. Coby, Curro y un tren que iba como un cohete.

De las tres, la innovación más significativa la marcó la inauguración de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. España pasó de ir a pedales a viajar en uno de los vagones más modernos del mundo. Hasta entonces, el trayecto en tren entre Madrid y Sevilla (o Sevilla-Madrid) duraba seis eternas y tediosas horas. Hoy, apenas da tiempo a ver entera una película: en dos horas y media se llega de Atocha a Santa Justa. La alta velocidad a España supuso una revolución que ha cambiado nuestra manera de viajar. Desde la llegada del AVE nada ha vuelto a ser igual:

1. A toda velocidad. En un país como España, la simple posibilidad de reducir en más de la mitad el tiempo de trayecto entre dos ciudades supuso todo un avance tecnológico. La innovación en los trenes e infraestructuras propició la expansión de viajes más cortos y, por tanto, una mejora en la calidad de vida de los españoles. Una de las evidencias está en el trayecto entre Madrid y Sevilla cuya duración ha pasado de las más de seis horas de viaje a algo menos de dos horas y media.

2. España vertebrada. Si en 1992 los trayectos de alta velocidad estaban limitados a las ciudades de Madrid y Sevilla, hoy ya son 27 las provincias conectadas entre sí. No sólo eso: ciudades como Málaga, Cuenca, Girona o Huesca han visto cómo se han multiplicado la llegada de visitantes desde que cuenta con la la alta velocidad.

RENFE

3. De ser una opción minoritaria a superar el transporte en avión. En la última década, el tren se ha convertido en la opción predilecta para los españoles a la hora de hacer trayectos largos, pasando de una media de 17 millones de viajeros a superar los 30, 2 millones en lo que va de año. Este dato, comparado con los 1,3 millones de viajeros que utilizaron los servicios de alta velocidad en 1992, demuestra el incremento del uso de la alta velocidad entre los viajeros españoles.

4. Viajes para todos. La histórica clase preferente del AVE, la opción predilecta para un gran número de usuarios durante muchos años, ha ido perdiendo popularidad en beneficio de los precios más económicos. De hecho, el pasado mes de junio Renfe redujo la clase preferente en sus rutas más exitosas, como las que unen Madrid y Barcelona o Madrid y Sevilla. A la vez, anunció el incremento del número de plazas de clase turista e incluso la venta de billetes de bajo coste.

5. Silencio, no se fuma. A partir del 1 de febrero de 2000, Renfe introdujo la prohibición de fumar a bordo de todos los trenes con un recorrido inferior a las cinco horas, lo que afectó todos los AVE. Desde ese momento, la línea de alta velocidad del país no volvería a admitir el humo de los viajeros en sus vagones, hoy algo más que habitual para los usuarios, pero toda una revolución en aquel momento. A su vez, desde la inauguración del primer vagón silencioso en el año 2014, la demanda de este tipo de vagones ha ido aumentando, hasta ser considerado por muchos usuarios como el lugar más cómodo del tren.

6. Del billete de papel al ticket electrónico. Uno de los signos de la modernización del AVE llegó en 2014, año en que Renfe presentó Renfe Ticket, una app que permitió a los usuarios por primera vez comprar, cambiar y anular billetes de AVE. Esta medida permitió que los usuarios de la alta velocidad española pudieran viajar sin necesidad de llevar encima sus billetes impresos. Algún árbol lo habrá agradecido.

7. Del viaje analógico a la interconexión. Desde 2016, los usuarios de AVE viajan interconectados. Fue entonces cuando se estrenó PlayRenfe, un servicio de conectividad wifi con contenidos a la carta proporcionados por Telefónica. La compañía facilita 100 Mb de datos y acceso a contenidos culturales durante el viaje. Es un servicio gratuito para los usuarios que viajen en preferente y los clientes +Renfe.

8. La puntualidad como costumbre. Desde su nacimiento, el AVE fue visto como uno de las opciones más puntuales para viajar en España. Las indemnizaciones por retraso fueron una de las características más conocidas de la alta velocidad española, y que han servido para que el usuario medio tenga, a día de hoy, una idea del AVE como un medio de transporte puntual y fiable. En Julio de 2016, Renfe amplió dichas indemnizaciones pro retraso que, en el caso del AVE, pasaron a ser del 50% del precio del billete para retrasos de hasta 15 minutos y del 100% del precio para retrasos superiores a los 30 minutos.