NOTICIAS

Barcelona, con dolor pero sin miedo

Los ciudadanos regresan a la calle que el terrorismo quiso arrebatarles y gritan contra el miedo, mientras se investiga una célula que quería hacer más daño.

18/08/2017 22:23 CEST | Actualizado 18/08/2017 22:34 CEST

Barcelona, el día después del atentado que causó 14 muertos y más de un centenar de heridos, ha querido romper su pesadilla con un grito valiente y airado: "¡No tenemos miedo!". El terror provocado por quienes sembraron de muerte La Rambla y el paseo marítimo de Cambrils (Tarragona) tardará algún tiempo en apagarse. Pero el primer paso ya está dado: la ciudad ha mostrado su implacable voluntad de recuperar la normalidad tras la tragedia saliendo a recorrer de nuevo esa zona tan especial de su corazón.

La policía, mientras tanto, ha seguido avanzando para poner rostro a los culpables y detallar su plan de acción. El viernes acaba con cuatro detenidos relacionados con los hechos y la confirmación de que tres de los cuatro fugitivos a los que se buscaba están muertos. Son Moussa Oukabir, Sais Aallaa y Mohamed Hycham, a los que abatió una agente de los Mossos d'Esquadra en Cambrils después de que atropellaran a varios viandantes. El único fugitivo, pues, es Younes Abouyaaqoub, otro de los identificados por la investigación. No se conoce la intensidad del individuo hallado muerto en el coche que se saltó un control en Diagonal, un incidente que los Mossos han desligado en principio de los atentados.

Es marroquí y, con sólo 24 años, el más mayor de una célula de ocho personas integrada por jóvenes de 17, 22 y 18 años. Un grupo coordinado que no tenía el atropello masivo de Las Ramblas y el ataque frustrado de Cambrils como objetivos principales; su plan inicial, creen los investigadores, era cometer un atentado "de mayor alcance" con los centenares de bombonas que habían acumulado en la casa de Alcanar (Tarragona).

Esa vivienda saltó por los aires el miércoles de madrugada y llevó a los terroristas al plan desesperado que acabaron llevando a cabo. En ella se han encontrado los restos mortales de dos personas, que también podrían pertenecer a la célula. Este sábado se decidirá si el nivel de alerta antiterrorista se eleva a 5, el máximo, o se mantiene en 4, el actual.

VÍCTIMAS DE TODO EL MUNDO

Todavía no se sabe quién conducía la furgoneta blanca que atravesó la Rambla, pero sí quiénes son algunas de las víctimas que causó en su marcha homicida. Un niño de tres años; un emigrado de Granada que se instaló en Cataluña en los años sesenta, una mujer de Zaragoza que veraneaba en Cambrils, un padre italiano que dio su vida por salvar a su hijo, apenas un bebé; otro joven italiano, una mujer portuguesa que visitaba la ciudad junto a su nieta, una mujer belga madre de dos hijos, un ciudadano estadounidense...

Entre las víctimas y heridos hay ciudadanos de hasta 34 nacionalidades. Alemania, Argentina, Australia, China, Bélgica, Cuba, Francia, España, Holanda, Hungría, Perú, Rumanía, Irlanda, Grecia, Macedonia, Italia, Venezuela... Una representación del mundo, que habla a las claras de la naturaleza cosmopolita de Barcelona y explica la reacción internacional al atentado, un enorme abrazo en forma de mensajes de apoyo, ilustraciones, monumentos iluminados o apagados en forma de tributo...

En los hospitales de Barcelona y Tarragona permanecen ingresadas 65 personas, de las cuales 17 se encuentran en estado crítico. En esos hospitales se formaron largas colas la madrugada del jueves a este viernes, cuando los ciudadanos respondieron de forma masiva al llamamiento para donar sangre. En esos hospitales, también, se han reunido decenas de personas para prestar sus servicios como intérpretes. Dos ejemplos significativos de la impresionante y reconfortante ola de solidaridad que ha seguido a la tragedia.

UNIDAD POR FIN

El viernes ha dejado también la escena que el jueves se echó en falta: la de Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España, y Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Cataluña, juntos ante los medios para lanzar el único mensaje que cabía: "Es muy importante que seamos capaces de trabajar juntos, de actuar como un equipo". A un lado las diferencias ideológicas, las tensiones por el proceso independentista, todos codo con codo para darle la batalla al terrorismo.

Minuto de silencio en Barcelona

Unidad en esa reunión y unidad, por la mañana, en el minuto de silencio en la Plaza de Cataluña. Rajoy a un lado y Puigdemont al otro del rey Felipe VI; a los costados de los tres, representantes de todos los partidos políticos a nivel municipal, autonómico y nacional. Tras ellos, una multitud que le ganó la batalla al miedo con el grito que habrá que seguir repitiendo: "¡No tenemos miedo!".

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Lo que se sabe hasta ahora del atentado de Barcelona y el ataque en Cambrils

'Barcelona', blog de Montserrat Domínguez

Moussa Oukabir, presunto autor material del atentado

Esto sí que es Barcelona: la ciudad se llena de solidaridad contra el horror del terrorismo

Por qué Las Ramblas no es cualquier lugar de Barcelona

El gráfico de la lucha contra el yihadismo rescatado tras el atentado de Barcelona

Atropello masivo en Las Ramblas de Barcelona

Homenajes a las víctimas de Barcelona y Cambrils