INTERNACIONAL

Los muertos del huracán Harvey no cesarán con las lluvias

Las aguas estancadas y contaminadas de zonas industriales muy pobladas pueden provocar plagas.

30/08/2017 12:47 CEST | Actualizado 30/08/2017 12:47 CEST
AFP
Un hombre hundido hasta la cintura en agua sucia gesticula hacia el equipo de rescarte que se aproxima en Houston.

Las aguas inundan la capital de Texas, Houston, por las lluvias torrenciales del huracán Harvey. Pero, a largo plazo, el panorama es aún más sombrío: las comunidades tendrán que lidiar con enormes cantidades de agua contaminada en las calles, los hogares y los comercios.

Las aguas estancadas en zonas industriales densamente pobladas están contaminadas y sucias y pueden provocar infecciones bacteriales y males provocados por picadas de mosquitos, con consecuencias que podrían prolongarse por años, advierten los expertos.

Las consecuencias que podrían prolongarse por años, advierten los expertos.

"Hay aguas residuales, toda clase de pesticidas, desechos, herbicidas y toxinas de las que ni siquiera tenemos noticia. Hablamos de cientos de tipos de bacterias y virus distintos", ha advertido Ranit Mishori, médica general y profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Georgetown.

"Los ancianos y los discapacitados son muy vulnerables. También las personas enfermas y los niños. Ellos serán las primeras víctimas", ha alertado Mishori.

EL CÓLERA, PRIMERA CAUSA DE ALARMA

La gente puede enfermarse simplemente por bañarse en agua contaminada o caminar a través de aguas inundadas sucias con una herida abierta. Las aguas sucias también pueden infiltrarse en el agua potable del sistema, lo que eleva aún más los riesgos de beber agua contaminada y, con ello, de cólera.

El cólera causa una diarrea severa y enferma a entre tres a cinco millones de personas en el mundo cada año, de las que mueren unas 100.000.

La gente puede enfermarse simplemente por bañarse en agua contaminada o caminar por ella con una herida abierta.

"El cólera es uno de los mayores peligros tras cualquier desastre natural, sobre todo tras una inundación provocada por un huracán. Es muy contagioso y puede ser transmitido de entre personas a través de heces infectadas", ha dicho Robert Glatter, médico de urgencias del hospital Lenox Hill de Nueva York.

El cólera es poco frecuente en países industrializados del primer mundo como EEUU, pero se han registrado brotes en la última década, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.

HAY QUE HERVIR TODO EL AGUA QUE SE CONSUMA

Estudios de inundaciones en todo el mundo muestran un aumento en la incidencia de una enfermedad llamada Leptospirosis, causada por orina de roedores, cerdos o caballos, que puede ser fatal. La bacteria puede entrar al cuerpo a través de la piel, de membranas mucosas o del agua para beber.

Los síntomas aparecen entre dos días y cuatro semanas, y pueden empezar como una gripe con fiebre, vómitos, escalofríos y diarrea. La enfermedad se agrava progresivamente y puede producir fallas hepáticas o renales, además de meningitis.

Estudios de inundaciones en todo el mundo muestran un aumento en la incidencia de una enfermedad llamada Leptospirosis.

"Después de una inundación, es fundamental hervir toda el agua, bien sea para tomar, bañarse o cepillarse los dientes. El agua embotellada sigue siendo la fuente más segura en este escenario", ha indicado Glatter.

OTROS PELIGROS: EL TRAUMA, EL MOHO Y LA FALTA DE MEDICAMENTOS

Verse forzado a evacuar, vivir en un refugio improvisado o perder todas las posesiones puede ocasionar un trauma psicológico que permanece largo tiempo, dicen los expertos.

Además, los hospitales se llenan rápidamente y la gente tiene dificultades para encontrar medicamentos y tratamientos fundamentales.

A lo largo de las semanas y meses siguientes, los empantanados edificios desarrollarán moho, que puede ser tóxico y producir problemas de salud a las personas expuestas.

Los empantanados edificios desarrollarán moho, que puede ser tóxico.

"Uno de los legados del Katrina (el huracán de 2005 que devastó Luisiana) fue el moho que quedó durante años en escuelas y otros edificios", dijo Mishori.

Las enfermedades virales como la del Nilo y el zika también pueden propagarse en las próximas semanas, dado que los mosquitos que las contagian prosperan en aguas estancadas.

Diversos estudios han analizados los efectos a largo plazo que tienen los desastres en la salud pública y han hallado que la lucha está lejos de haber sido ganada, una vez que las aguas retroceden.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR