INTERNACIONAL

El Supremo de Israel anula la ley que exime a los ultraortodoxos de hacer el servicio militar obligatorio

Sostiene que las eximentes que Netanyahu mantuvo para contentar a sus socios religiosos rompen con la igualdad de los ciudadanos ante el cumplimiento de las leyes.

13/09/2017 21:29 CEST | Actualizado 13/09/2017 21:38 CEST
Ammar Awad / REUTERS
Un grupo de judíos ultraortodoxos, ante la oficina de reclutamiento del Ejército de Israel en Jerusalén, este miércoles.

El Tribunal Supremo israelí concedió hoy un año para anular la ley que permite a los ultraortodoxos quedar exentos del servicio militar obligatorio en Israel.

La sentencia cancela la normativa que regula el reclutamiento militar de la comunidad ultraortodoxa, hasta ahora beneficiada con exenciones cuando están inscritos en escuelas talmúdicas, yeshivas, según informa el periódico Haaretz.

El servicio militar es obligatorio en Israel tanto para los hombres, que sirven cerca de tres años, como para las mujeres, que lo hacen durante un periodo de dos, ante lo que los jueces han fallado hoy que la ley perpetuaba la desigualdad entre jóvenes seculares y religiosos.

La petición fue presentada por la organización del Movimiento de la Calidad del Gobierno (MQG, por sus siglas en inglés) y el Supremo ha concedido un plazo de doce meses para llevar a cabo los cambios necesarios para su cancelación.

El ministerio del Interior, Arye Dery, del partido ultraortodoxo Shas condenó el falló y entiende que es reflejo de "una desconexión entre el Tribunal Supremo y el pueblo judío", mientras que la diputada, Tzipi Livni, del partido opositor Unión Sionista, dio la bienvenida en su cuenta de Twitter a la normativa.

"Igualdad, caballeros, igualdad. El Ejército, servicio nacional o civil para todos, sin trucos ni trampas. Puedes mantener el mundo de la yeshiva sin conceder exenciones completas a todos", publicó.

Tras décadas de diversas protestas por quienes pedían su reclutamiento obligatorio, la ley que los dejaba exentos fue enmendada e incluyó criterios de alistamiento que los partidos ultraortodoxos que integran la coalición del Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, evitaron aplicar.