POLÍTICA

El Gobierno no descarta "nada" en Cataluña pero no entrará en "provocaciones"

El ministro de Economía: "Sabemos lo que tenemos que hacer".

19/09/2017 11:27 CEST | Actualizado 19/09/2017 11:43 CEST
EFE
Luis de Guindos

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha afirmado que el Gobierno no descarta "nada" para afrontar la situación en Cataluña, aunque tampoco va a "entrar en provocaciones para que no haya victimismo, que es lo que ellos quieren", en referencia a los independentistas.

Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Executive Fórum, De Guindos ha reiterado que "la independencia de Cataluña no va a tener lugar", por una cuestión de "legalidad" y porque es "inviable.

"El Gobierno de España no va a dejar que por una ensoñación irreal (...) tengamos un problema para el conjunto de la sociedad española", ha subrayado.

Frente a esta situación, el Gobierno actuará con "prudencia, moderación y proporcionalidad", sin descartar nada ni "sobrerreaccionar".

"SABEMOS LO QUE TENEMOS QUE HACER"

"Sabemos lo que tenemos que hacer, hay cosas que no se dicen a priori pero que, si después ocurren, el Gobierno está convencido de lo que tiene que hacer", ha añadido, sin detallar cuáles serían estas medidas.

El ministro también ha aludido al "carácter" del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como una ventaja para la resolución del problema, porque "es una persona fría", que "analiza los temas con muchísima seriedad pero también con muchísima mesura".

Asimismo, ha recordado que "Cataluña siempre ha formado parte de España" y que "España no se entiende sin Cataluña y Cataluña no se entendería sin el resto de España".

De Guindos ha insistido en que la situación catalana no afecta a la economía porque los agentes económicos "no se lo creen" y que la eventual independencia tendría un impacto "muy muy muy profundo" ya que supondría la salida de los tratados de la Unión Europea, la imposición de aranceles, la pérdida de acuerdos comerciales, la creación de una nueva moneda y el fin de la financiación europea para ciencia y tecnología.

Tampoco para el resto de España "serían buenas noticias" una eventual independencia, ya que se trata de un proceso en el que "perdería todo el mundo".

En el hipotético caso de que haya "urnas" el uno de octubre, De Guindos ha considerado que no será un referéndum "en el sentido que entiende todo el mundo" porque no cuenta con los principios aceptados.