INTERNACIONAL

Theresa May quiere que Reino Unido tenga un período de transición de dos años tras el Brexit

En un solemne discurso en Florencia, May sugiere que la salida de la UE no llegará hasta 2021.

22/09/2017 15:31 CEST | Actualizado 22/09/2017 16:54 CEST
REUTERS
La primera ministra británica, Theresa May, durante su discurso en Florencia (Italia) el 22 de septiembre de 2017.

Los líderes europeos estaban expectantes ante el discurso de la primera ministra británica, Theresa May, este viernes en Florencia. Allí se esperaba que expusiera de manera clara las claves de la postura que defiende su país sobre el Brexit en medio de tensiones entre sus ministros. Pero May ha decepcionado a más de uno.

Con una introducción cargada de buenos propósitos y de valores compartidos, May ha comenzado su alocución: "Queremos que la Unión Europea sea nuestro mejor amigo y socio". "Creatividad", "optimismo" y "beneficio mutuo" han sido unas de las palabras que más ha repetido.

Además, la primera ministra ha hablado en un escenario con el lema "historia compartida, retos compartidos, futuro compartido".

UN PERÍODO DE AJUSTE DE DOS AÑOS MÁS

De acuerdo con algunas informaciones de prensa, May iba a lanzar una oferta sobre las obligaciones financieras de Reino Unido y una propuesta para un periodo de transición de dos años hasta alcanzar un nuevo acuerdo comercial con la UE. La primera ministra ha cumplido con lo segundo, pero no con el primer aspecto, el económico.

May ha asegurado que el Reino Unido "hará honor a sus compromisos", en referencia el delicado tema de la factura del Brexit, sin entrar en detalles de cifras.

Reino Unido hará honor a sus compromisos.Theresa May

La primera ministra ha señalado que su país seguirá contribuyendo al Presupuesto de la Unión Europea hasta 2020 y que quiere un período de dos años de transición tras abandonarla (en marzo de 2019), lo cual, en sus palabras, sería beneficioso para ambas partes. "La gente y las empresas se beneficiarían de un período de ajuste a los nuevos acuerdos", ha afirmado.

En cuanto a la cantidad que el Reino Unido tendrá que pagar a las arcas comunitarias en aplicación de los compromisos ya adquiridos y por aportación a políticas decididas con el acuerdo británico, May ha asegurado que "algunas exigencias son exageradas", sin citar una cifra.

"EQUILIBRIOS Y OBLIGACIONES"

"No seremos ya miembros de la unión económica y aduanera", ha admitido la primera ministra, quien ha reconocido que el Mercado Único, en el que todavía participa su país, tiene ciertos "equilibrios", que implica aceptar "obligaciones".

También ha hablado de un "equilibrio nuevo y diferente" que el Reino Unido pretende obtener en las negociaciones con los 27.

No obstante, también se esperaban propuestas claras en este discurso y la primera en llegar ha sido que los tribunales "contemplen" la jurisprudencia comunitaria en casos sobre derechos de los comunitarios en Reino Unido. "Quiero que las cortes de justicia británicas puedan contemplar las sentencias del Tribunal de Justicia europeo", ha declarado May.

La vida para nosotros será diferente, pero queremos seguir siendo socios que trabajan juntos para una mutua ventaja.Theresa May

"Si bien la salida de Reino Unido de la UE es un proceso inevitablemente difícil, es interés de todos que nuestras negociaciones sean un éxito", ha planteado. "Cuando se escriba este capítulo de nuestra historia europea, no se recordará por las diferencias a las que nos enfrentamos, sino por la visión que mostramos; no por los retos a los que hemos hecho frente, sino por la creatividad que usamos para superarlos; no por la relación que acabó, sino por la nueva colaboración que comenzó", ha pronunciado con solemnidad la primera ministra. "La vida para nosotros será diferente, pero lo que queremos (...) es seguir siendo socios que trabajan juntos para una mutua ventaja".

EL PRECIO DEL BREXIT, TODAVÍA POR SABER

Las negociaciones, que inician el próximo lunes 25 un cuarto ciclo en Bruselas, están estancadas por falta de propuestas concretas de Reino Unido sobre las condiciones de su salida de la Unión Europea, prevista para marzo de 2019, según el negociador jefe europeo, Michel Barnier.

La UE reclama a Londres que salde con el bloque una factura de entre 60 y 100.000 millones de euros, un punto que bloquea las negociaciones.

Se acerca la fecha límite del 29 de marzo de 2019, pero parece que aún quedan por explicar las grandes líneas del proceso del Brexit.