POLÍTICA

"Europa es una gran mentira": Acaba el plazo para acoger refugiados sin que la UE cumpla

¿Qué pasa con los refugiados atrapados en Grecia? ¿Por qué ha fracasado el sistema de reasentamiento? ¿Qué puede ocurrir ahora?

25/09/2017 16:38 CEST | Actualizado 26/09/2017 12:09 CEST
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"Europa es una gran mentira". Es la rotunda afirmación que hace Somaya, una refugiada siria que cruzó a Turquía y de allí a Grecia con su hijo menor para huir del horror de la guerra. Forman parte de los más de 50.000 refugiados atrapados en el país heleno tras el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía y que no pueden participar en el programa de reubicación y reasentamiento. Dice estas palabras desde el hotel ocupado en el que vive con su hijo, luchando por "borrar los dos años que pasó [su hijo] en Siria en la guerra". Porque "hasta ahora, puede recordarlo".

Como ellos, miles de refugiados se encuentran atrapados en Grecia e Italia en un limbo a la espera de ver cuál será su futuro. Este martes termina el plazo de dos años que se dieron los Estados de la Unión Europea para acoger a más de 180.000 personas a través de los programas de reubicación y reasentamiento. Como denuncia la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), la UE sólo ha logrado trasladar una de cada cuatro personas de las que se comprometió a acoger. España, con 1.983 personas entre reubicadas y reasentadas de las 17.337 a las que se comprometió, apenas supera el 11%.

De hecho, está en los últimos puestos en la UE respecto al cumplimiento de esta cuota de acogida, ya que sólo están por debajo Croacia (con el 8%), Bulgaria (3,8%), Eslovaquia (1,7%), Austria (0,7) y República Checa (0,4). En un bloque aparte, se sitúan aquellos países que dijeron que no iban a reubicar refugiados -Hungría y Polonia-, enfrentándose a posibles sanciones, aunque también se analiza las mínimas cifras de acogida de tres de los Estados que figuran por debajo de España: República Checa (12 personas), Austria (15) y Eslovaquia (16). Son datos aportados por la Comisión Europea y difundidos por la Agencia EFE.

"EN SIRIA NO PODÍA COMPLETAR MI VIDA"

En una rueda de prensa organizada por CEAR este lunes para hablar de los motivos de este fracaso, Nedal Mustafa usa el español que ha aprendido durante los últimos dos años para contar su experiencia. Es uno de los "afortunados" que vino de Siria y logró entrar en el programa de reubicación. No pudo hacer su máster en su país debido al peligro de la guerra y, tras huir a Líbano y después acudir a la Organización Internacional para las Migraciones, consiguió llegar a España. El proceso duró dos años desde que entró en el programa hasta que aterrizó en suelo español en 2016. Aquí estudia administración y está aprendiendo alemán. También hace teatro. "En Siria no podía completar mi vida", afirma.

A pesar de que ahora Nedal cuenta su historia de superación considerándose un afortunado, no todo ha sido tan fácil. Sigue viviendo la discriminación y la xenofobia de algunos sectores de la sociedad española: "Quiero completar mis estudios con prácticas pero hay empresas que no me quieren por mi condición de refugiado. No todo el mundo nos acepta". Lo mismo le ocurrió a la hora de buscar piso: "Había gente que, al saber que eras un refugiado, te colgaba directamente".

Eso contrasta con la ayuda que recibe de organizaciones como CEAR y de los amigos que ha hecho en los dos años que lleva aquí. "Yo elegí únicamente España como destino. Quiero continuar aquí mi vida. Me gusta la gente, la cultura...", cuenta. Su familia, en cambio, no cumple los requisitos necesarios para la reubicación. "Mi familia no quiere vivir con guerra, quiere vivir aquí conmigo, pero no pueden", concluye.

NUEVE MOTIVOS PARA EXPLICAR UN FRACASO

¿Por qué Nedal sí y Somaya no? ¿Qué ha pasado para que esos compromisos de la UE se hayan quedado en nada? ¿Por qué la Unión Europea, ganadora de un Nobel de la Paz en 2012, ha fracasado al garantizar los Derechos Humanos de estas personas en una de las mayores crisis humanitarias que ha vivido? "El proceso ha sido un gran fraude para la ciudadanía, las personas refugiadas y para los Derechos Humanos", afirma Estrella Galán, secretaria general de CEAR. A su lado, Paloma Favieres, directora de Políticas y Campañas de CEAR, asegura que "existen muchos obstáculos para el reasentamiento". CEAR explica este fracaso con nueve motivos para explicarlo.

  • El criterio de nacionalidad: Se ha limitado la reubicación a personas de nacionalidades que superaran una tasa de reconocimiento de protección internacional de un 75% de media en el conjunto de los Estados miembro. Según CEAR, esto resulta discriminatoria y, por tanto, contrario a la Convención de Ginebra. Además, se ha dejado a miles de personas en Italia y Grecia procedentes de países como Irak, Afganistán, Sudán o Nigeria, que quedan fuera de este requisito, a pesar de que en sus países se viven grandes conflictos.
  • Requisitos inflexibles: La misma Comisión Europea ha lamentado en varias ocasiones las condiciones restrictivas trasladadas por los países miembro a las autoridades de Grecia o Italia sobre los procesos de identificación y los traslados. Esto limita el ritmo del proceso y el número de personas acogidas.
  • Mayores obstáculos a personas vulnerables: Varios países han puesto objeciones a la hora de acoger a personas con enfermedades graves o discapacidad, víctimas de violencia de género y, en particular, a menores no acompañados. Según CEAR, esto retrata la escasa voluntad de acogida de estos países.
  • Acuerdo UE Turquía: En marzo de 2016 entró en vigor el acuerdo de la UE con Turquía. Según CEAR, éste tenía el propósito de "cerrar la ruta marítima a los refugiados procedentes de Turquía". De forma unilateral y en contra de lo aceptado anteriormente, los Estados decidieron que las personas que llegaran a Grecia no podrían solicitar reubicación en países de la UE. La única posibilidad que les queda, por tanto, es quedarse en Grecia —cuyo sistema de acogida está desbordado— o volver a los países de los que huyeron.
  • Falta de coordinación entre agentes: la organización también denuncia una falta de coordinación entre la agencia europea EASO, los Gobiernos y las autoridades italianas y griegas para agilizar las fases del proceso.
  • Mecanismos efectivos de sanción: CEAR opina también que la Comisión Europea debería haber sido "menos tibia y más contundente" con los países que no cumplían los plazos. "Hay impunidad desde el principio", afirma Galán.
  • Voluntad política: La falta de voluntad política es otro de los motivos mencionados por CEAR. Los países de la UE "parecen haber dejado de lado el derecho al asilo" y para ello "no ha hecho falta que gobiernen partidos con discursos xenófobos". "Está calando el discurso del miedo en muchos países", señala Favieres.
  • ¿Faltan solicitantes?: Hace unos días, la Unidad de Reubicación Griega comunicó que no quedaban personas reubicables. Aunque el último informe de la Comisión Europea desacredita ese dato, cifrando de 4.700 las personas "potencialmente elegibles" para ser reubicadas desde Grecia y este año habrían llegado más de 7.200 a Italia. "La Comisión, con esto, dice que los llegados después del acuerdo con Turquía sí son elegibles, pero sin base legal".
  • La cuota de Hungría: CEAR recuerda que los estados pueden sustituir las 54.000 plazas que debían proceder de Hungría, por reasentamientos desde Turquía, donde actualmente residen más de 3 millones de refugiados.

"Por tanto, es evidente que no faltan personas para trasladar, sino voluntad para acogerlos, dejando a un lado las restricciones que los propios Estados han impuesto a este proceso", denuncian desde la organización.

Este mes, la Comisión Europea ha recordado que la obligación de los Estados en este proceso no acaba con el fin del plazo que se cumple este lunes y, de hecho, este miércoles tiene previsto presentar nuevas propuestas en política migratoria que incluirán el reparto y asilo de más refugiados en la Unión Europea. CEAR pide que se reimpulsen los programas de reubicación y reasentamiento con una revisión de los criterios para participar. "Los programas de reubicación y reasentamiento aún pueden mejorar, o incluso salvar, la vida de miles de personas", señalan. Quizá aún haya algo de tiempo para que la mentira que han vivido Somaya, su hijo y otros miles de refugiados se convierta finalmente en realidad.

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