INTERNACIONAL

Trump incluye a Venezuela y Corea del Norte en su nuevo veto migratorio

Afecta a los países que ya incluía el anterior excepto Sudán.

25/09/2017 08:57 CEST | Actualizado 25/09/2017 08:59 CEST
REUTERS

Venezuela y Corea del Norte están entre los ocho países a los que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha restringido la entrada a su país, una lista que reemplaza su polémico veto migratorio, que afectaba a seis países de mayoría musulmana y que ha expirado este domingo.

Los países afectados por la nueva imposición son, además de esos dos, Irán, Libia, Siria, Yemen, Somalia y Chad, ha precisado Trump en una proclamación presidencial que, según la Casa Blanca, tiene la misma fuerza de un orden ejecutiva y que entrará en vigor el 18 de octubre.

"Como presidente, debo actuar para proteger la seguridad y los intereses de EEUU y su pueblo", ha escrito el mandatario en la notificación oficial. "Hacer que EEUU sea seguro es mi prioridad número uno. No admitiremos en nuestro país a aquellos que no podemos chequear de forma segura", ha añadido Trump.

El decreto no es un veto de viaje conjunto a esas ocho naciones, sino que marca restricciones según el país, aunque la mayoría de los ciudadanos de Irán, Libia, Siria, Yemen, Somalia, Chad y Corea del Norte tendrán prohibido el ingreso en EEUU de forma indefinida.

La proclamación, la tercera de la misma norma después de continuos reveses judiciales, pretende "mejorar las capacidades y procesos de vigilancia para detectar el intento de entrada a EEUU de terroristas u otras amenazas a la seguridad pública".

NO SE BASA EN CRITERIOS DE RELIGIÓN O RAZA, SEGÚN EL GOBIERNO

El anterior veto de Trump, emitido en marzo, entró en vigor parcialmente a finales de junio e impedía durante 120 días el acceso a EEUU de refugiados y, durante 90 días, el de ciudadanos de Irán, Somalia, Sudán, Siria, Yemen y Libia.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos permitió su entrada en vigor y dio discrecionalidad al Ejecutivo para definir sus propias normas de aplicación, aunque en una audiencia programada para el 10 de octubre estudiará su legalidad a fondo.

Los nuevos impedimentos se basan en una revisión mundial en función de la información sobre seguridad que los diferentes países comparten con EEUU, y no en criterios de religión o raza, según altos funcionarios del Gobierno en una rueda de prensa telefónica.

"Las restricciones son vitales para la seguridad nacional", ha subrayado un alto funcionario. Las limitaciones no tendrán impacto en aquellas personas que ya dispongan de un visado estadounidense.

VENEZUELA ENTRA EN EL VETO PORQUE SU GOBIERNO "NO COOPERA"

Se suman a la lista que regía hasta ahora Chad, Corea del Norte y Venezuela, y sale de ella Sudán por su "mejor nivel de cooperación" con las autoridades estadounidenses, han explicado los representantes gubernamentales en la rueda de prensa.

Venezuela está incluida porque "su Gobierno no coopera en verificar si sus ciudadanos representan amenazas para la seguridad nacional, falla al compartir adecuadamente información relacionada con seguridad pública y terrorismo".

Además, el Ejecutivo venezolano tampoco colabora "completamente" en la recepción de "sus nacionales sujetos a órdenes finales de expulsión de Estados Unidos", según la proclamación de Trump.

LA PROHIBICIÓN EN VENEZUELA SE LIMITA A FUNCIONARIOS Y SUS FAMILIAS

Por consiguiente, las restricciones se centran en "funcionarios del Gobierno de Venezuela que son responsables de las deficiencias identificadas".

Queda, pues, suspendida la entrada en EEUU de funcionarios de agencias gubernamentales venezolanas como el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores o el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional.

También tienen prohibido pisar territorio estadounidense los "miembros de la familia inmediata" de esos funcionarios venezolanos que pretendan viajar como no inmigrantes con visados de negocios o de turista.

Esta decisión tensa aún más la complicada relación entre Venezuela y EEUU, que ya ha castigado en los últimos meses al Gobierno de Nicolás Maduro con sanciones por promover la creación de una Asamblea Nacional Constituyente con poder para redactar una nueva Constitución.