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Uno de los dos cadáveres del pantano de Susqueda llevaba una mochila cargada de piedras

Hoy se practicará la autopsia a los cuerpos, de los que hay pocas dudas que sean los de Marc y Paula, los excursionistas desaparecidos.

27/09/2017 12:42 CEST | Actualizado 27/09/2017 12:42 CEST
EFE
Los Mossos d'Esquadra, investigando en el embalse de Susqueda.

Los Mossos d'Esquadra están investigando ya el caso de los cadáveres aparecidos en el pantano de Susqueda como un asesinato, ya que que uno de los cuerpos apareció con una mochila cargada de piedras, según ha adelantado hoy el diario La Vanguardia.

Si ayer se localizaron dos cuerpos en el mismo pantano en el que se buscaba desde el verano a la pareja formada por Paula M., de 21 años y Marc H., de 23, ahora se sabe que uno de esos cadáveres apareció flotando en el agua pero que el otro estaba enganchado a la pared de piedras de una de las orillas. "Su asesino trató de que los cuerpos permanecieran hundidos para siempre en el fondo del embalse. Marc apareció con una mochila a la espalda llena de piedras", indica el citado diario, que da por seguro que los restos corresponden a la pareja, que estaba siendo buscada con empeño en toda la zona. Hoy se realizará la autopsia, que se espera arroje más luz al caso.

Según cuenta este miércoles la prensa catalana, los investigadores descartaron casi desde el principio una huida de los jóvenes o que hubiera algún conflicto entre ellos. A finales de agosto, con su desaparición en caliente, se encontró dentro del agua el coche de la pareja y, al reflotarlo se confirmó que no había nadie dentro. Los efectivos hallaron también el kayak de los chicos, que habían tomado para practicar en la zona; estaba medio desinflada y con varias piedras dentro.

Los cuerpos salieron a flote después de que el pantano abriera las compuertas para soltar agua de las últimas lluvias y bajara de nivel. Una unidad acuática estaba peinando la zona de difícil acceso en la que se encontraron los dos cuerpos, de un hombre y de una mujer.

Los dos barceloneses estaban de vacaciones en el momento de la desaparición y tenían previsto visitar Tamariu, en Palafrugell (Girona), y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak. Las primeras huellas de sus pertenencias se encontraron en una zona conocida como Coll Palomera, mientras que los cadáveres han sido localizados en junto a una entrada de agua denominada Riera de Rupit, a una cierta distancia.

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