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Los dos cuerpos hallados en Susqueda presentan evidentes signos de violencia

Tiros, cuchilladas, lastes... Un crimen brutal ejecutado al menos por dos personas que pone fin a una desaparición angustiosa.

28/09/2017 13:34 CEST | Actualizado 28/09/2017 18:23 CEST
EFE
Los Mossos d'Esquadra, investigando en el pantano de Susqueda.
Los dos cadáveres hallados el martes en el pantano de Susqueda, donde se buscaba a la pareja de jóvenes desaparecida el pasado 24 de agosto, estaban desnudos y presentan signos claros de violencia, según los investigadores, que trabajan con la hipótesis de que se trata de un doble crimen.

La policía cree que se usó más de un tipo de arma para atacar a la pareja y que, al menos, serían dos los criminales que acabaron con sus vidas y que intentaron que los cuerpos desaparecieran bajo el agua del pantano, con mochilas llenas de piedras, informa EFE.

El inspector Jordi Domènech, al frente del área de desaparecidos de los Mossos d'Esquadra, ya confirmó que todo apunta a que los cuerpos corresponden al de Marc H.L., de 23 años y vecino de Arenys de Munt (Barcelona), y Paula M.P., de 21 años y vecina de Cabrils (Barcelona).

Sin embargo, ha resultado imposible tomar las huellas dactilares después de que los cadáveres hayan permanecido más de un mes bajo el agua, por lo que es posible que se opte por otras opciones como análisis de las dentaduras o una prueba de ADN. La autopsia se practica hoy.

TIROS, CUCHILLADAS Y LASTRE

El cadáver del hombre fue sumergido con una mochila -llena de piedras y con toda su ropa dentro- y tiene diversas heridas en el tórax y en las manos. Inicialmente, los investigadores pensaron que esas heridas se habían infligido con un cuchillo, dice la citada agencia. Sin embargo, según ha publicado hoy El Periódico, el cuerpo tiene "diversos orificios", "que podrían haber sido causadas tanto por balas como por cuchilladas" o por ambas cosas.

El cadáver de la mujer, que también apareció ayer desnudo y con signos evidentes de violencia, estaba sobre una de las paredes del embalse, lo que lleva a los investigadores a sospechar que a la joven también le pusieron una mochila con piedras, pero que se le soltó. Esa circunstancia produjo seguramente que su cadáver subiera antes a la superficie y que, al bajar varios metros el nivel del agua al final del verano, quedara en el exterior sobre uno de los límites del pantano.

Ese relato coincide también con que su cuerpo sea el que se encuentra en peor estado, ya que quedó expuesto al sol y a otras inclemencias meteorológicas.

La chica, abunda también El Periódico, "presenta una fuerte contusión en la cabeza, donde también hay un orificio causado por un arma de fuego, según fuentes consultadas por este diario. El hallazgo implica que el autor de su muerte usó una pistola -o una escopeta- para matarla o para rematarla". "Los policías también la encontraron desnuda. Sospechan que también a ella le ataron alguna bolsa o mochila con un gran peso. Pero, si fue así, de momento no ha aparecido", añade.

Ahora, los investigadores tratan de localizar la ropa que vestían las víctimas y las armas con las que se cometieron los crímenes para contar con nuevos datos que permitan dar con los asesinos.

UN DÍA DE KAYAK

Los dos jóvenes se encontraban de vacaciones en el momento de la desaparición y tenían previsto visitar Tamariu, en Palafrugell (Girona), y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak, propiedad de Marc H.L., por el pantano de Susqueda.

Esa embarcación también se encontró en el agua medio desinflada, al igual que el coche en que viajaban, después de que se les hubiese visto por última vez en un restaurante próximo después de una extracción de un cajero automático de La Cellera de Ter.

La zona en la que supuestamente se produjo el doble crimen es de bosque cerrado y escenario de fiestas nocturnas que han generado molestias entre los vecinos.

La pesca ilegal es habitual también en este área del pantano, donde hay diversas masías ocupadas.