POLÍTICA

Trapero ordena a los Mossos que los colegios se cierren antes de las 6 de la mañana del domingo

En una comunicación interna, el máximo responsable de la policía catalana ha señalado: "De nuestra actuación dependerá nuestro prestigio en el futuro".

29/09/2017 16:30 CEST | Actualizado 29/09/2017 18:28 CEST
Albert Gea / Reuters

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha dado órdenes de que la policía catalana evite el uso de la fuerza este domingo para cumplir con el mandato judicial de impedir el referéndum independentista. "En ningún caso se podrá hacer uso de la defensa policial extensible u otros elementos de naturaleza similar", dice Trapero, quien también ha dado instrucciones para que se requisen urnas y material en los colegios electorales y se cierren para evitar el referéndum antes de las 6 horas del domingo.

Una vez se abran los colegios electorales, una dotación uniformada se colocará en el acceso del local para impedir su apertura, y si cuando llegue la patrulla hay gente dentro, se comprobará que están preparando el referéndum, se identificará a las personas presentes, se requisará el material y se las desalojará.

Una patrulla uniformada acudirá a cada uno de los puntos de votación que estén ubicados en edificios y locales públicos -se calculan en total 2.300- y requisarán urnas y papeletas antes de esa hora.

Se identificará y comunicará a las personas en el interior que lo tienen que desalojar antes de las 6 horas del día 1 y se procederá a su cierre, aunque en el caso de que no sea posible por el tipo de actividad que presta el local -hay puntos de votación en cinco centro de atención primaria (CAP) y residencias de ancianos-, se advertirá a las personas identificadas que tienen que abandonar la actividad.

La plataforma Escoles Obertes -que reúne a 40 entidades- no parece dispuesta a ponérselo fácil a la policía. "Queremos dar un paso adelante en la defensa del referéndum haciendo aquello que cada día hacemos: abrir nuestros centros y trabajar por la diversidad, la inclusión, la libertad, la tolerancia, el respeto y la democracia", reza su llamamiento del manifiesto Obrim les escoles.
​​​​​​En un "manual" para los responsables de Escoles Obertes, piden "actuar pacíficamente" y "no responder a ninguna provocación". Recomiendan la aplicación Telegram para para organizarse en grupos de trabajo y ​​​​​​recuerda a sus integrantes que son "la imagen del referéndum, por lo que debemos transmitir una imagen positiva".

En el apartado "Qué hacer si la policía trata de impedir el acceso", se señala que "deben enseñar la placa y la orden", se recomienda que "se grabe la escena y se publique en redes sociales etiquetando a medios de comunicación y personalidades internacionales relevantes". "La policía debe sentirse impotente, no amenazada. Si se siente impotente ante la voluntad democrática, no actuará", concluye el texto.
​​​​​​LIMITAR LA FUERZA

En un documento interno, al que ha tenido acceso La Vanguardia, Trapero especifica que el "uso de la fuerza no podrá ir más allá del acompañamiento de personas hasta el exterior" de los centros electorales que deben precintar, "o para permitir abrir un pasillo que deje acceder a la policía para hacer las comprobaciones" necesarias.

De nuestra actuación el 1 de octubre dependerá nuestro prestigio como cuerpo policial en el futuro".

Según la directiva del responsable de los Mossos, la orden de limitar la fuerza "sólo decaerá en caso de agresiones a terceros o a la propia policía", pero las medidas coercitivas deberán dirigirse "únicamente sobre las personas que estén provocando dichas agresiones y nunca de manera generalizada".

Trapero ha subrayado que "los principios de actuación" de la policía serán los de "congruencia, oportunidad y proporcionalidad". Añade que "deberán imperar también la contención y la mediación para facilitar el mantenimiento de la paz social y la convivencia".

"Es tan importante el QUÉ como el CÓMO. Estaremos en la calle para cumplir el mandamiento judicial y mediando para facilitar el mantenimiento de la paz social".

En su carta, el mayor de los Mossos señala que las órdenes judiciales afectan solamente "al interior de los edificios públicos" y advierte: "De nuestra actuación el 1 de octubre dependerá nuestro prestigio como cuerpo policial en el futuro".