POLÍTICA

Acoso a policías y guardias civiles en varios puntos de la comunidad

Saénz de Santamaría: "Es un comportamiento mafioso y no lo vamos a tolerar".

03/10/2017 12:50 CEST | Actualizado 03/10/2017 15:53 CEST
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Desde este domingo por la noche, se han producido varias protestas en Calella y Pineda de Mar (Barcelona) ante hoteles donde se alojaban policías y guardias civiles. Algunos han sido trasladados o se prevé hacerlo después de haber vivido momentos de mucha tensión entre los agentes y los ciudadanos que trataban de echarlos.

El fiscal especial para delitos de odio y discriminación de Barcelona ha abierto diligencias de investigación para averiguar si los Ayuntamientos de Calella y Pineda de Mar amenazaron a los responsables de estos hoteles para que expulsaran a los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil de sus instalaciones.

En Calella, la protesta fue en un hotel de la calle Sant Josep donde se produjeron algunas cargas por parte de los guardias civiles alojados ante los reproches e insultos que recibieron los concentrados. En Pineda ha habido concentraciones ante dos hoteles, y la noche de este martes la primera teniente de alcalde de Pineda del Mar, Carme Aragonès, anunció que los agentes de la Policía Nacional se irían de los dos establecimientos de la localidad.

Los sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles llevan días alertando al Ministerio del Interior y a los medios de comunicación de que existe una "campaña de acoso continua y creciente" por parte de independentistas. En este sentido, critican que los ayuntamientos como el de Calella (PDeCAT) o Pineda del Mar (PSC) "cedan al chantaje" para instigar o pedir que los agentes abandonen los hoteles de la localidad.

Durante la concentración en Pineda de Mar se vivieron momentos de tensión, especialmente cuando los Mossos hicieron un pasillo para que entrara un grupo de policías nacionales, que fueron recibidos por sus compañeros ya instalados en el interior del hotel con gritos de "Viva España" y "Que nos dejen actuar".

En estos vídeos se puede ver cómo respondía la Policía desde dentro del hotel, según informa La Vanguardia.

Hasta el establecimiento se desplazaron responsables municipales y, poco después, el consistorio emitió en su cuenta de Twitter el mensaje de que "la primera teniente de alcalde de Pineda de Mar negocia con los gestores del hotel Montpalau" y ha conseguido el "compromiso" de que los policías nacionales marcharan este martes.

Tras salir del hotel la edil, Carme Aragonés, del PSC, se ha dirigido a los concentrados asegurándoles que este martes los agentes se marcharían, lo que fue recibido con alborozo por los manifestantes. En declaraciones a la Sexta, Aragonés ha aseverado que ha habido una negociación con la dirección de los hoteles para que se marcharan lo antes posible "porque los ánimos están irritados" y "esta situación ponía las calles en riesgo y no valía la pena".

LOS HOTELES DE PINEDA DICEN QUE SE HAN VISTO "OBLIGADOS" A DESALOJAR

A pesar de que Aragonés ha asegurado que ha habido "negociación", el gerente de los dos hoteles de Pineda de Mar ha asegurado en un comunicado que ambos establecimientos se han visto obligados a desalojarlos "bajo la amenaza de cierre durante cinco años" por parte del Ayuntamiento. Indica que, "debido a una reunión que hemos tenido con responsables del Ayuntamiento de Pineda de Mar, nos vemos obligados, bajo amenaza de cerrarnos los hoteles durante 5 años, a desalojar el contingente de Policías Nacionales de dos hoteles, Chekin Mont-Palau y Chekin Pineda el día 3/10/2017 antes de las 16.00 horas".

La teniente de alcalde ha negado amenazas ni "ninguna medida de fuerza" contra los hoteleros, y que la decisión de éstos se produjo tras una larga negociación. También el alcalde de Pineda de Mar, Xavier Amor (PSC), ha negado este martes que el consistorio haya presionado para que se vayan del municipio los 400 agentes de la Policía Nacional alojados, y ha defendido que su principal objetivo es "preservar la convivencia".

En declaraciones a Europa Press, Amor ha destacado que el Ayuntamiento ha tenido "un papel activo para intentar garantizar la convivencia en el municipio", si bien eso no significa que se haya presionado ni amenazado al hotel ni a la Delegación del Gobierno en Catalunya para que se vayan. "No es verdad que hayamos amenazado al hotel ni que hayamos presionado para que se vaya la policía", ha sentenciado Amor. Pineda es "un pueblo muy tranquilo que nunca ha vivido situaciones así, ni siquiera el domingo", ha destacado en alusión al referéndum del 1 de octubre y a las cargas policiales: al municipio no acudieron agentes ni hubo altercados.

El Ayuntamiento desconocía que los agentes iban a alojarse en un hotel del municipio y, al saberlo por las protestas ciudadanas, pidió información: entonces se les dijo que los agentes iban a estar hasta el jueves día 5. Pero la tensión social ha acelerado la marcha y muy probablemente dejen el hotel este mismo martes, una decisión "que en ningún caso depende del Ayuntamiento".

CRÍTICAS A PUIGDEMONT

El alcalde socialista también ha lamentado que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, haya "trasladado la tensión a los municipios y los ayuntamientos". "No me gusta lo que vi el domingo, pero lo que no puede hacer Puigdemont es que sea la gente la que eche a la policía", ha lamentado.

NO SON LOS AGENTES DE CALELLA

La concejal ha matizado que estos agentes no son los guardias civiles que han salido este mismo lunes de Calella (Barcelona), donde también ha estado alojados hasta ahora. Ha explicado que en Pineda no ha habido guardias civiles alojados, sino que siempre ha habido sólo miembros de la Policía Nacional.

Amor, ha afirmado a medianoche en su cuenta de Twitter que "a Pineda no han acudido nuevos guardias civiles ni policías, y los que hay marchan mañana".

OTRAS CONCENTRACIONES

En Barcelona, la mañana de este martes un grupo ha realizado también un escrache ante la Jefatura de la Policía Nacional en Via Laietana. Además, este lunes un grupo de unas 600 personas se concentraron desde el mediodía hasta las 3 de la madrugada ante la Jefatura para protestar por sus actuaciones, después de que también hubiera al mediodía del lunes otra ante la Delegación del Gobierno.

En Lleida, 300 personas hicieron una cacerolada sobre las 22 horas cerca de la comisaría de la Policía Nacional, y en Girona, hubo una concentración ante la Subdelegación del Gobierno al mediodía, y por la noche 200 estudiantes protestaron ante la comandancia de la Guardia Civil.

En Reus (Tarragona) unas 2.600 personas se manifestaron ante la comisaría de la Policía Nacional en la plaza Llibertat, y posteriormente unas 400 personas se concentraron ante un hotel en el que había alojados agentes de este cuerpo.

HOSPITALIZADO UN POLICÍA DE LA UNIDAD CANINA TRAS SER AGREDIDO

Según fuentes policiales, este "acoso" no se ha limitado a concentraciones ante las puertas de los hoteles, también lo han sufrido algunos agentes de manera individual. Según fuentes policiales, un agente destinado en policías caninos, que iba al veterinario en Barcelona con uno de los perros, en un vehículo uniformado de su unidad, fue atacado por un grupo de personas.

Se abalanzaron sobre su vehículo cuando paró en un semáforo e intentaron sacarle de el tras abrirle la puerta del coche. Le intentaron pegar y forcejearon con él, pero no lograron sacarle del vehículo. Logró llegar a la base donde fue atendido por un médico, que decidió ingresarlo en el hospital con un cuadro de shock por ansiedad, una fuerte subida de tensión y al borde del infarto, según precisan las fuentes que contenía el parte médico.

PETICIÓN PARA QUE EL ESTADO ACTÚE

El acoso contra los agentes de las fuerzas de seguridad del Estado se empezó a llevar a cabo horas después de que, en rueda de prensa, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, "exigiera" la salida de Cataluña de los policías y guardias civiles. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aseguró este lunes que los agentes permanecerán en esta comunidad autónoma "hasta que sea necesario".

Organizaciones profesionales como la Unión de Oficiales han pedido al Gobierno que "actúe antes de que sea tarde y para que no se transmite a la opinión pública la sensación de que no hay Estado". Lo mismo se han preguntado la práctica totalidad de sindicatos policiales: "¿Dónde está el Estado?".

"COMPORTAMIENTO MAFIOSO"

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, se ha referido a las "amenazas" del ayuntamiento de Pineda a hoteles de esta localidad tras inaugurar un acto sobre turismo. "Esto es un comportamiento mafioso y no vamos a tolerar comportamientos mafiosos de los ayuntamientos en Cataluña", ha recalcado Sáenz de Santamaría.

Ha subrayado que se está viviendo una semana en la que todo el mundo debe ser muy consciente de la gravedad de los acontecimientos y ha garantizado que el Gobierno va a trabajar por la unidad de los partidos constitucionalistas en defensa de la libertad de los catalanes.

"Los catalanes se sienten amenazados, coaccionados y obligados a tomar determinadas decisiones en contra de su voluntad por culpa del Gobierno de Cataluña, que ha perdido cualquier vergüenza democrática desde hace tiempo", ha añadido.

Sáenz de Santamaría ha asegurado también que, al haber impedido el referéndum del domingo en Cataluña, el Gobierno ha permitido que la UE siga siendo un espacio de derecho.

LA FISCALÍA LO INVESTIGA

La Fiscalía General del Estado está analizando si procede iniciar actuaciones penales respecto de las expulsiones de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se produjeron ya este lunes en diferentes hoteles de Cataluña.

Tras recibir la información sobre estos hechos, el Ministerio Público estudia si existen indicios de amenazas u otras presiones ilegales sobre los responsables de esos locales o los trabajadores de los mismos.