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'The Economist' tiene clara la fórmula para acabar con el desafío catalán

"No es demasiado tarde para detener la ruptura de España", sentencia la publicación.

06/10/2017 08:09 CEST | Actualizado 06/10/2017 10:45 CEST
REUTERS
Imagen de archivo de la bandera de Cataluña.

The Economist lo tiene claro, clarísimo: no es demasiado tarde para detener la ruptura de España. Así lo recoge en su editorial publicado este viernes bajo tan esperanzador título —It is not too late to stop the break-up of Spain— y así lo defiende basándose en un argumento claro: para evitar la "calamidad" hay que preguntar a los catalanes "lo que realmente quieren".

La publicación considera que "la mayoría de los catalanes" todavía pueden ser atraídos por la oferta de una mayor autonomía, tanto política como financiera, una mejor protección del idioma catalán y algún tipo de reconocimiento de esa comunidad como una "nación".

"El señor Rajoy podría incluso aceptar la idea de los opositores socialistas de convertir a España en un Estado federal", vaticina el artículo de opinión publicado en la página web del semanal.

The Economist plantea que cualquier acuerdo "debe incluir la opción de un referéndum sobre la independencia", pero admite que eso no debería "hacerse a la ligera" porque "la separación sería un cambio desgarrador para Cataluña y el resto de España".

La secesión sería un desastre para España. El país perdería su segunda ciudad -en importancia- y se arriesgaría a la pérdida adicional de la región vasca

"La secesión sería un desastre para España. El país perdería su segunda ciudad -en importancia- y se arriesgaría a la pérdida adicional de la región vasca", pronostica.

En el texto se esgrime que la independencia catalana podría provocar el separatismo en otras partes de Europa, "en Escocia de nuevo, sin duda, pero también en el norte de Italia, en Córcega y tal vez incluso en Baviera".

Para evitar que la crisis se profundice, The Economist entiende que "ambas partes deben buscar un nuevo arreglo constitucional", y critica algunas de sus respectivas actuaciones.

CRÍTICAS A PUIGDEMONT

De este modo, afirma que el jefe del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, "no tiene argumentos firmes" para plantear la independencia, y le acusa de tener una "visión simplista" en la que no ha explicado los "costes" que tendría la secesión.

El artículo se refiere asimismo a las 900 personas que, según el Gobierno catalán, resultaron heridas por las cargas policiales en el referéndum de independencia del 1 de octubre, declarado ilegal.

"Cualquiera que sea la provocación de los dirigentes catalanes en la realización de una encuesta inconstitucional, la reacción de Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, ha llevado a España a su peor crisis constitucional desde el intento de golpe de Estado en 1981", considera la publicación.

"Para evitar que la crisis se profundice, ambas partes deben buscar un nuevo arreglo constitucional", insiste The Economist, para advertir de que, por el contrario, "Cataluña está a punto de declarar unilateralmente —e ilegalmente— su independencia".