INTERNACIONAL

Pence abandona un partido de la NFL por la protesta de los jugadores durante el himno

Donald Trump ha dicho que está "orgulloso" del gesto del vicepresidente.

09/10/2017 09:17 CEST | Actualizado 09/10/2017 09:20 CEST
REUTERS

El vicepresidente de EEUU, Mike Pence, ha abandonado el estadio en el que estaba viendo un partido de la Liga de Fútbol Americano (NFL, en inglés) después de que varios jugadores protestaran contra la violencia policial hacia los afroamericanos arrodillándose durante la interpretación del himno nacional.

Pence ha explicado su decisión de marcharse del partido que disputaban en Indianápolis el equipo local de los Colts frente a los San Francisco 49ers en un comunicado divulgado por su oficina y en Twitter. "El presidente (Donald) Trump y yo no dignificaremos ningún evento que falte al respeto a nuestros soldados, a nuestra bandera o a nuestro himno nacional", ha advertido Pence.

"Aunque todo el mundo tiene derecho a sus propias opiniones, no creo que sea mucho pedir a los jugadores de la NFL que respeten la bandera y nuestro himno nacional", ha sostenido el vicepresidente.

Varios jugadores de los San Francisco 49ers se han arrodillado mientras sonaba el himno, en línea con protestas similares que se han vivido en partidos de la NFL desde hace semanas.

Todos esos gestos se han producido en rechazo a unos comentarios de Trump, que ha instado a los dueños de los equipos a despedir a los jugadores críticos que protesten por la violencia policial contra los afroamericanos colocando una rodilla en tierra o entrelazando sus brazos durante la interpretación del himno.

Trump ha insistido en que esas protestas no tienen nada que ver con el racismo y ha acusado a los jugadores y equipos que las secundan de falta de patriotismo y de respeto por la bandera. En su cuenta de Twitter, Trump ha asegurado que fue ha sido él quien ha pedido a Pence que abandonara el estadio "si alguno de los jugadores se arrodillaba, despreciando" al país.

A continuación, el mandatario se ha declarado "orgulloso" del gesto realizado por el vicepresidente y su esposa, Karen Pence.