TENDENCIAS

'Fe de etarras', la comedia que sólo ofenderá a los que quieran ofenderse

Le película dirigida por Borja Cobeaga y Diego San José llega a Netflix el próximo 12 de octubre.

11/10/2017 11:53 CEST | Actualizado 11/10/2017 11:57 CEST
NETFLIX

El título de la película levantó la polémica y un cartel gigante en el Festival de San Sebastián puso a Fe de etarras, segunda película española de Netflix, en el punto de mira.

En la publicidad se podía leer "Yo soy español, español, español" con la palabra español tachada. La Unión de Guardias Civiles interpuso una denuncia en la Fiscalía por humillación a las víctimas del terrorismo y hasta el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, cargó contra la plataforma de streaming.

La Fiscalía no vio ningún delito en la publicidad de Netflix pero la polémica ya estaba servida en redes sociales: el boicot ya había empezado y aún quedaba un mes para el estreno.

Boicotear películas españolas sin verlas se ha convertido en el nuevo deporte nacional y todavía. El título de lo nuevo de Netflix ha sido bastante para que muchos consideren que va a ser una ofensa por el mero hecho de hablar de ETA, pero a sus directores Borja Cobeaga y Diego San José no les asusta porque trabajan sobre terreno conocido.

"Vaya Semanita gustaba a la izquierda abertzale y a los más constitucionalistas del País Vasco, sabemos que no va a ser ofensiva", asegura Cobeaga sobre el programa de humor de ETB, en el que incluían sketches con los batasunis, "los lunnis abertzales". Javier Cámara, uno de los protagonistas, va más allá: "Si esta película le faltara el respeto a alguien yo no estaría en ella".

Si esta película le faltara el respeto a alguien yo no estaría en ella"Javier Cámara

Esta pareja maneja bien este tipo de comedia. Además del ya citado Vaya Semanita, son responsables del guion de Ocho apellidos y Negociador, ambos títulos abordan el terrorismo de ETA desde un tipo de humor muy alejado de las comedias típicas españolas y han servido para destensar un ambiente muy crispado en Euskadi durante los años del plomo.

La cinta de Cobeaga y San José se estrena simultáneamente en todos los países a los que ha llegado la plataforma el próximo 12 de octubre. Para los directores, la aparición de la cadena ha supuesto la descongestión de un proyecto que lleva desde 2003 en constante cambio. "Desde la idea original han pasado muchas cosas y por eso la película se ha ido adaptando, cuando se nos ocurrió la idea todavía estábamos con Vaya Semanita y ETA seguía en activo", asegura Borja Cobeaga.

UN COMANDO DE ETA EN EL MUNDIAL DE 2010

Un comando terrorista que vive en un piso franco tiene la mala pata de que recaiga sobre ellos la presidencia de la comunidad de vecinos. Esta era la idea primigenia que tenían en la cabeza Cobeaga y San José y que ha ido mutando hasta la actual Fe de etarras.

Ahora, Javier Cámara, Miren Ibarguren, Julián López y Gorka Otxoa forman un comando de ETA que espera órdenes en un piso franco en vísperas del Mundial de fútbol de 2010 del que España salió campeona. "No saben si son los últimos de Filipinas o qué", bromea Cobeaga.

GTRESONLINE
Gorka Otxoa, Julián López, Miren Ibarguren, Borja Cobeaga y Javier Cámara durante la presentación de 'Fe de Etarras' durante la 65 edición del Festival de Cine de San Sebastián.

La estructura de la cinta también ha cambiado: la cinta iba a ser un conjunto de sketches y ha terminado siendo una comedia con una estructura lineal clásica.

Pero la realidad superaba a la ficción que tenían en su cabeza. "Lo que leíamos acerca de esto es increíble, si lees el libro sobre los que mataron a Carrero Blanco, ves comedia por todos lados. Intentaban decir que no eran vascos pero con el acento ellos mismos se delataban, los vecinos les hacían bromas del estilo: '¿Tú eres vasco, no serás de la ETA?", cuenta Cobeaga.

Si lees el libro sobre los que mataron a Carrero Blanco, ves comedia por todos lados"Borja Cobeaga

También hubo un comando de ETA que se gastó el dinero que tenían para cometer atentados en instrumentos musicales, "la realidad nos fue metiendo en la historia de que fuese un comando que compartía piso", dice San José.

Ambos confiesan que hubo algo de autocensura a la hora de pelear por Fe de etarras. "Fuimos colando proyectos que eran más urgentes para las productoras, que preferían apostar por una peli romántica antes que por una de un comando etarra", afirma San José. Se refiere a comedias como las dos de Ochos apellidos, No controles y Pagafantas.

Como guionistas de Ocho apellidos vascos tocaron el cielo, ahora, al estrenarse directamente en una plataforma con Netflix no van a tener sobre ellos el yugo de las audiencias. Para San José es liberador no tener que estar pendiente del dato de taquilla al día siguiente del estreno: "Nos ha tocado vivir lo bueno y lo malo de estrenar en cine. Lo que está claro es que no se puede valorar algo que te ha costado dos años de trabajo en 48 horas y eso es muy frustrante".

Fuimos colando proyectos que eran más urgentes para las productoras, que preferían apostar por una peli romántica antes que por una de un comando etarra"Diego San José

CON ETA ESTO NO PASABA

Tanto los actores como los directores coinciden en que la sociedad actual tiene la piel más fina que hace unos años, cuando se emitía Vaya Semanita y ETA mataba. Las redes sociales han hecho que las opiniones tengan más visibilidad y se puedan vertir desde el anonimato. "Hemos retrocedido en ese sentido, las redes están destapando a una parte de la sociedad. Cuando el tema es peliagudo siempre van a saltar unos pocos", asegura Miren Ibarguren, que recalca: "El humor son puntos de vista. Es lógico y entendible. El humor siempre va a ofender a alguien. En La que se avecina hemos tenido casos así. Pero todos los puntos de vista son entendibles".

"Todo es más público y es más fácil protestar, ahora se protesta por casi todo, pero en la película no hay dudas: en la película el objetivo es la comedia desde el respeto", afirma Gorka Otxoa. El actor vivió desde dentro lo que supuso Vaya Semanita en el País Vasco y para él, la serie "tuvo una parte terapéutica dentro y fuera de Euskadi".

'Vaya Semanita' tuvo una parte terapéutica dentro y fuera de Euskadi"Gorka Otxoa

La propia película se burla del concepto que los terroristas tienen de sí mismos y muestran lo ridículo que pueden llegar a ser ciertos discursos. "No puedes darle un peso a una comedia tan divertida como esta sin saber de qué va, siempre va a haber gente a la que no le va a gustar. La única falta de respeto sería hacerlo mal", asegura Cámara.

Fe de etarras no deja de ser una comedia costumbrista de cuatro personas que conviven en una casa y que viven situaciones normales y corrientes como turnarse para ver quién cocina o quién friega los platos.

Así que se siente, no vas a poder ofenderte con esta película.