INTERNACIONAL

Cuba no halla pruebas de los supuestos "ataques acústicos" que sufrió la embajada de EEUU

Y acusa a los estadounidenses de obstaculizar la investigación.

27/10/2017 09:56 CEST | Actualizado 27/10/2017 10:06 CEST
AFP

La investigación sobre los supuestos "ataques acústicos" a diplomáticos estadounidenses en Cuba no ha hallado evidencias que los corroboren, según un documental emitido en la televisión estatal de la isla.

Las conclusiones preliminares son que no hay "ninguna hipótesis sobre el origen" de tales hechos, ni se han identificado "posibles autores ni personas con motivación, intención o medios para ejecutar ese tipo de acciones". Las pesquisas siguen en curso.

Responsables de la investigación que aparecen en el documental se quejan de "la falta de voluntad" de EEUU para cooperar en el esclarecimiento de los hechos, pues no facilitaron la información necesaria, ni el acceso a los afectados, ni a los especialistas que los atendieron, ni sus informes médicos.

EEUU no facilitó la información necesaria, ni el acceso a los afectados, ni a los especialistas que los atendieron, ni sus informes médicos, según Cuba.

"Ésta es una investigación en pleno desarrollo, pero para que pueda llevarse a éxito es imprescindible la participación plena y responsable de las autoridades de EEUU", ha declarado el teniente coronel Francisco Estrada, jefe de la sección de investigación criminal del Ministerio del Interior cubano.

LOS ATAQUES

Según las autoridades estadounidenses, entre noviembre de 2016 y febrero de 2017 una veintena de sus diplomáticos en la isla sufrieron unos "ataques acústicos" que les provocaron síntomas como pérdida auditiva, náuseas, mareos, dolor facial, dolor abdominal, problemas cognitivos y daños cerebrales.

Aunque no se sabe qué dispositivos pudieron emplearse en los supuestos ataques, EEUU apunta a que son pequeños, emiten sonidos casi imperceptibles y provocan daños de manera selectiva.

Sin embargo, las conclusiones de la investigación de Cuba señalan que síntomas como la pérdida de audición sólo pueden darse con sonidos audibles y que no existen armas infrasónicas capaces de provocar tales daños, como se ha demostrado en experimentos con animales.

Cuba señala que la pérdida de audición sólo puede darse con sonidos audibles.

"Tales daños solo podrían realizarse con el empleo de aparatos de grandes dimensiones, que afectarían en un radio de acción determinado, y no de forma selectiva como se alega", indica el documental.

Una de las pocas pruebas sobre los hechos a las que han tenido acceso los expertos cubanos son las muestras auditivas sobre lo que escucharon las víctimas de los ataques sónicos, grabaciones en las que se oyen sonidos que parecen de grillos y cigarras.

Según Cuba, esas grabaciones fueron examinadas y se probó que ese espectro de sonido "no causa daño a la salud de las personas", ya que se detectó en ellas una presión acústica de unos 74 decibelios, cuando para que haya daño las personas deben estar expuestas a niveles de más de 90 o 100 decibelios.

LOS VECINOS NO PERCIBIERON NADA

Estrada considera sospechoso que ningún funcionario de la embajada de EEUU acudiera a hospitales en Cuba, donde normalmente reciben tratamiento médico con los síntomas alegados, ni tampoco ningún otro paciente con patologías asociadas a los supuestos ataques.

Como parte de la investigación, Cuba ha examinado a 20 vecinos de los diplomáticos presuntamente afectados y ninguno de ellos ha presentado afectaciones a la salud, ni ha percibido ningún sonido como el de las muestras entregadas por EEUU.

Estrada considera sospechoso que ninguno acudiera a hospitales en Cuba.

"Reconocidos científicos del mundo, autores de numerosas investigaciones en diferentes campos del conocimiento como la medicina y la física, asociados a los fenómenos sónicos, han sostenido hipótesis que ponen en duda la ocurrencia de los presuntos ataques acústicos", se afirma en el documental.

El documental insiste en que EEUU está politizando este asunto, como demuestra su decisión de reducir al mínimo su personal diplomático en Cuba y solicitar la salida de 15 funcionarios de la embajada cubana en Washington sin evidencias ni resultados concluyentes en la investigación.

"Eso sólo beneficia a un reducido grupo de la extrema derecha anticubana, encabezada por el senador Marco Rubio, que persiste en mantener la política hostil contra la isla, en detrimento de los intereses de EEUU y de su pueblo, que han dado muestras de apoyo a la normalización de las relaciones", se afirma.