POLÍTICA

La secretaria que salió por el tejado de la consellería: "Jamás ha sentido mayor vergüenza y humillación" 

Participó en el registro de Economía en una operación contra el 1-O.

27/10/2017 21:33 CEST | Actualizado 27/10/2017 22:06 CEST
Albert Gea / Reuters
Manifestantes frente a la consellería de Economía el pasado 20 de septiembre por la detención de Josep Maria Jove.

La secretaria judicial que el pasado 20 de septiembre participó en el registro de la consellería de Economía en una operación contra el 1-O asegura que "jamás" ha sentido "mayor vergüenza y humillación" que ese día, cuando tuvo que "escapar cual delincuente" trepando por la azotea, ante su "absoluto abandono".

Así lo denuncia la secretaria judicial en un escrito, que figura en el sumario, al que ha tenido acceso Efe, de la investigación sobre los preparativos del 1-O dirigida por el titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, que ordenó registrar la sede de Economía el pasado 20 de septiembre, cuando miles de personas bloquearon durante todo el día la salida a la comitiva judicial.

"Pongo de manifiesto la sensación de absoluto abandono que padecí y el terror de ver aquella cantidad de gente enardecida y fuera de control", relata la secretaria judicial sobre el asedio a la consellería de Economía, por el que la Audiencia Nacional ha encarcelado por sedición a los líderes de ANC, Jordi Sánchez, y Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y ha imputado al mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero.

En su escrito, la secretaria del juzgado 13 de Barcelona afirma que a las 23.30 horas, cuando ya no podía "soportar más la presión" por el acoso de los concentrados, aceptó el ofrecimiento para salir del edificio por un acceso trasero, "trepando y escalando tejados y azoteas".

"Esta letrada jamás ha sentido mayor vergüenza y humillación al verse obligada a escapar cual delincuente, escondiéndose de la vista de unos alterados, cuando únicamente había cumplido con mi deber y representado el poder judicial como así se había encargado", sostiene la secretaria, sobre el acoso que sufrió la comitiva.

Según su escrito, del que ha dado traslado al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), a la Fiscalía, al Ministerio de Justicia y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), hacia las nueve de la mañana del 20S, poco después de que la comitiva judicial llegara a la consellería de Economía, el acceso al edificio ya había quedado "completamente taponado por una masa de gente gritando y enarbolando banderas".

"A lo largo de la mañana, el responsable de la Guardia Civil del equipo encargado del registro me manifiesta que había hablado con Jordi Sánchez (ANC), quien quería pactar las condiciones para permitir el acceso de los detenidos. Dichas condiciones no fueron aceptadas por la Guardia Civil. El resultado fue la continuación del registro bajo constantes gritos y cánticos de los manifestantes", indica.

La secretaria judicial remarca que el responsable del dispositivo de la Guardia Civil le manifestó a primera hora de la tarde que había pedido a la intendente de los Mossos d'Esquadra Teresa Laplana, también imputada por la Audiencia Nacional por sedición, que solicitara los medios necesarios para garantizar el orden público, ya que era la encargada de la seguridad del edifico.

La intendente de los Mossos respondió, según la secretaria judicial, que había llamado a su superior y que no tenía por qué producirse ninguna alteración del orden y que no solicitaría apoyo, 'considerando que los dos mossos d'esquadra de seguridad ciudadana que había custodiando la puerta eran suficientes'.

Según la secretaria judicial, el registro se siguió desarrollando bajo la "constante presión" de los "gritos y arengas" de "determinadas personas públicas", entre las que precisa que figuraban el vicepresidente de la Generalitat y conseller de Economía, Oriol Junqueras, y el diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián.

Tras apuntar que a lo largo del día se les impidió salir del edificio para conseguir comida, por lo que únicamente tenían agua y refrescos de una máquina situada en los bajos del edificio, la funcionaria desvela que hacia las 16.00 horas una mossa d'esquadra "se apiadó" de la comitiva judicial y "consiguió traer escondidos cinco bocadillos para 20 personas" que estaban llevando a cabo el registro.

El registro finalizó a las 20.40 horas, según detalla la secretaria, aunque no obstante a aquella hora les resultaba "absolutamente imposible" salir del edificio, porque había miles de personas concentradas a las puertas de la consellería.

Casi una hora después, a las 21.30 horas, la secretaria judicial se dirigió al vestíbulo principal de la consellería para solicitar ayuda al responsable de la Guardia Civil para poder huir: "El mismo estaba entrevistándose con Jordi Sánchez sobre la forma de permitirnos la salida con seguridad y garantía de nuestra integridad, no pudiendo asumir dicha responsabilidad el señor Sánchez".

"Se me ofreció salir por la puerta principal acompañada de un par de Mossos de seguridad ciudadana hasta la primera esquina libre y que siguiera 'por mi cuenta', manifestando que no saldría si no era con el resto de la comisión judicial, para lo cual no habían establecido ninguna medida de seguridad", expone la funcionaria.

Hacia las 22.30 horas, cuando seguían los gritos de "no pasarán" y "aquí los esperamos", y ante la "evidencia" de que no podría salir del edificio, la funcionaria contactó con el juez de guardia de incidencias para explicarle lo que estaba ocurriendo.

El juez de guardia llamó entonces al mayor de los Mossos d'Esquadra apercibiéndole para que dictara las órdenes oportunas para poner fin a la "retención ilegal" que sufría la secretaria judicial.

Sin embargo, no fue hasta las 23.30 horas cuando se le ofreció salir por un acceso trasero, opción que la funcionaria acabó aceptando aunque no era compartida por la Guardia Civil.