POLÍTICA

La nueva estrategia de los exconsellers: salir de la cárcel por el 155

Forn se suma a Rull y Turull en el acatamiento explícito y Junqueras asume sus efectos para intentar abandonar Estremera.

21/11/2017 21:32 CET | Actualizado 21/11/2017 21:32 CET
EFE

Autos, escritos, expresiones, acatamientos, celdas, nuevos abogados... Y un cambio de estrategia en la defensa. Los exconsellers encarcelados han virado en los últimos días, influidos por la 'vía Forcadell', y buscan salir de la cárcel invocando precisamente el artículo 155 de la Constitución.

El artículo 155 ha sido el gran 'demonio' para el independentismo, el mal de los males actuales. Desde Bruselas, Carles Puigdemont se sigue considerando el legítimo president y se considera en el exilio. Pero sus antiguos compañeros de Govern empiezan a acatarlo para intentar salir de la prisión de Estremera y poder participar en la campaña electoral del 21-D. Y con la esperanza puesta en que la causa salga de la Audiencia Nacional y pase al Tribunal Supremo, bajo la batuta del juez Pablo Llarena.

Este lunes eran los cesados consellers de Presidencia, Jordi Turull, y de Territorio, Josep Rull, los que acataban el 155 en sendos recursos para abandonar la cárcel. A ellos se ha unido este martes en esta aceptación del artículo el antiguo responsable de Interior, Joaquim Forn, del que dependían los Mossos durante el 1-O. Y el exvicepresidente Oriol Junqueras no ha sido tan explícito, pero ha solicitado su libertad diciendo que el Govern no se ha reunido ni ha adoptado ninguna decisión desde que se le cesó por aplicación del artículo 155. A este argumento se han unido por la tarde otros tres exconsellers: Raúl Romeva, Carles Mundó y Dolors Bassa.

MIRANDO AL SUPREMO

Desde el pasado 2 de noviembre están en prisión, por orden de la juez Carmen Lamela, Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva, Dolors Bassa, Carles Mundó, Meritxell Borràs y Joaquim Forn. Solo estuvo una noche Santi Vila (Empresa), al que se le dictó prisión con fianza. A la citación no se presentaron los otros miembros del Govern que siguen en Bruselas: Carles Puigdemont, Antoni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig.

De manera paralela al proceso en la Audiencia está el del Supremo, que afecta a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los miembros de la Mesa que permitieron el debate de las leyes de referéndum y de transitoriedad y de la declaración unilateral (Lluís Corominas, Anna Simó, Ramona Barrufet, Joan Josep Nuet y Lluís Guinó). Pero ellos salieron más airosos de su declaración, en su caso, ante el magistrado Pablo Llarena el pasado 9 de noviembre. Ninguno está en prisión: solo Forcadell pasó una noche en la cárcel hasta que pagó la fianza.

Los jueces eran distintos... pero las estrategias también. En el caso de los miembros cesados del Govern solo respondieron a sus abogados. En cambio, Forcadell y los miembros de la Mesa contestaron a todas las partes y, además, acataron el artículo 155 de la Constitución -por el que el Gobierno ha intervenido la autonomía y ha convocado elecciones para el 21-D-. Asimismo, dijeron que la declaración aprobada por el Parlament tenía un carácter "simbólico" y carecía de efectos jurídicos.

BAILE DE ABOGADOS

Dos salidas diferentes para los dos grupos querellados por los mismos delitos por parte de la Fiscalía General del Estado: rebelión, sedición y malversación. Algunos de los exonconsellers han decidido cambiar rápidamente de abogado y de estrategia. Turull, Forn, Rull y Borrás han dejado a Jaume Alonso-Cuevillas, el exdecando del Colegio de Abogados de Barcelona que lleva también a Puigdemont.

Rull y Turull han optado ahora por Jordi Pina, del bufete Molins & Silva. Forn ha contratado al despacho de Cristóbal Martell y Meritxell Borrás ahora está en manos de Javier Melero, que lleva en el Supremo a Corominas, Guinó y Barrufet. La defensa de Junqueras, Romeva, Bassa y Mundó la pilota Andreu Van den Eynde, que también se encarga de Forcadell en el Supremo.

Ahora el proceso judicial de la Audiencia y el intento de salir de prisión está marcado por nuevos factores, como las decisiones del Supremo y la inclusión en las listas de varios de los querellados para el 21-D, un argumento que utilizan en sus escritos para salir de prisión. Asimismo, los exconsellers confían en que finalmente se agrupen todos los casos en el Supremo, según sus defensas, al entender que el juez Llarena tiene una visión menos dura que la de Carmen Lamela.

¿Y qué están aduciendo? En el caso de Junqueras, aunque ha evitado acatar expresamente el 155, dice el escrito de su abogado que tras la aprobación de ese artículo se ha procedido en Cataluña a la disolución del Parlamento con el objetivo, que "comparte" Junqueras, "de participación en el proceso electoral fijado por el Gobierno de España". "El Gobierno catalán no se ha reunido desde el día de su cese, no se han adoptado acuerdos de Gobierno ni se han efectuado publicaciones en el boletín oficial que demuestren actos ejecutivos tras la sesión parlamentaria del día 27 de octubre", señala el texto con el que intenta salir de la cárcel.

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Además, considera que la declaración unilateral tiene un valor "estrictamente político". "Es evidente que los encausados, a pesar de ostentar legítima y democráticamente la condición de miembros del Gobierno de Cataluña, acudieron a la Audiencia Nacional ya como exconsejeros o exmiembros", indica el escrito.

Junqueras dice que la DUI tenía un valor estrictamente político

En este recurso de apelación ante la Audiencia Nacional, el abogado de Junqueras resalta la necesidad de preservar sus intereses "como actor en la escena política actual". La prisión, en su opinión, "lesiona irremediablemente" el derecho a la participación política de cara al 21-D.

Mismo abogado y misma estrategia. También han pedido salir de prisión los cesados Mundó (Justicia), Romeva (Asuntos Exteriores) y Bassa (Trabajo) con estas observaciones. En los escritos dicen, sin acatar expresamente el 155, que no han vuelto a actuar desde la aplicación del mismo.

FORN, EX RESPONSABLE DE MOSSOS, ACATA EXPLÍCITAMENTE

Forn sí ha sido explícito en su recurso y asegura que acata la aplicación del 155. Su defensa alega que el exconseller "asumió la nueva situación jurídica y cesó en el ejercicio de su función pública, sin aspavientos ni llamadas a la desobediencia".

"Joaquim Forn acudió a la Conselleria de Interior, reunió a todo el personal, se despidió del mismo, recogió todas sus pertenencias y no volvió más a dichas dependencias", relata su abogado en el texto, que añade: "El marco de unas elecciones y el desarrollo político futuro apuntan más bien a soluciones de compromiso y entente. A ello conduce de un modo casi inexorable la respuesta de la comunidad internacional y la vigencia de la norma".

Todo esto se produce después de que es lunes pidieran salir de prisión Turull y Rull alegando que han acatado "expresamente" las medidas del 155, sin ofrecer ni promover ninguna "resistencia". No obstante, en este equilibrio jurídico-político hoy los dos exconselleres se han mostrado en contra de esa decisión del Senado en Twitter:

Un giro de estrategia que podría haber cambiado los acontecimientos judiciales anteriores. El recientemente fallecido fiscal general José Manuel Maza lo apuntó en una entrevista en la Cadena Ser después de la encarcelación a principios del mes: "Si hubiesen aceptado la Constitución y el 155, quizá algo habría cambiado".

Todos estos movimientos se producen además en plena precampaña para el 21-D, donde el 155 se ha convertido en unos de los principales argumentos de los independentistas frente a los partidos constitucionalistas. ¿No es una contradicción con la estrategia judicial? El portavoz del PDeCAT en el Senado, Josep Lluís Cleries, los ha defendido así: "Hacen lo que se ha de hacer, salir de la cárcel".

Con el 155 se puede intervenir una autonomía... e intentar salir de la cárcel.

Oriol Junqueras

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