POLÍTICA

Lo que hay políticamente detrás del cupo vasco

El Congreso aprueba de manera exprés este jueves el cupo y el concierto en mitad de la crisis catalana, mirando a los presupuestos y antes de la gran batalla de la financiación.

23/11/2017 07:32 CET | Actualizado 23/11/2017 07:32 CET
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Urkullu y Rajoy

Números, fórmulas, transferencias, porcentajes... pero con un fondo esencialmente político. El Congreso de los Diputados aprueba de manera urgente y por vía de lectura única este jueves las leyes del concierto económico y del cupo vasco. Saldrán con un amplio apoyo, pero se empiezan a levantar voces contra esta delicada cuestión territorial en partidos como Ciudadanos y Compromís y ha provocado malestar dentro del PSOE.

Detrás de estas leyes hay muchos factores y se esconden claves sobre lo que puede suceder próximamente en el complicado panorama político nacional. El calendario exprés: el martes se confirmó el procedimiento y este jueves se aprobará por medio de lectura única (con el apoyo del PP, PSOE, Unidos Podemos, PNV, ERC y PDeCAT). Por lo tanto, no ha pasado trámites ni de ponencia ni Comisión. Visto y no visto.

Estas leyes ya fueron pactadas por La Moncloa y Ajuria Enea, pero necesitan el aval de las Cortes Generales. Es el paso definitivo para firmar la paz financiera entre Madrid y Vitoria, tras años de desencuentros y tiranteces por esta cuestión. Además, llega en un momento de gravísima crisis territorial por la situación en Cataluña.

En el Gobierno y en el PP han intentando en todo momento que la situación catalana afecte lo menos posible al País Vasco. Y, además, Mariano Rajoy necesitaba los votos del PNV para sacar adelante los presupuestos vigentes. El acuerdo previo sobre el cupo entre los dos gobiernos del pasado mes de mayo supuso que los 'peneuvistas' dieran su sí a las cuentas de este año posteriormente. Y en La Moncloa tienen ahora paralizada en el cajón la ley de presupuestos para el año que viene, para la que necesitan al PNV, y cuyas negociaciones se retomarán previsiblemente tras el 21-D.

Esas cuentas se congelaron a la espera de que se aclare el panorama político y al no contar el Gobierno con los apoyos suficientes. En este tablero lleno de piezas, la aprobación de las modificaciones del concierto y del cupo vasco se producen en plena activación del artículo 155 en Cataluña -al que se ha mostrado contrario el PNV- y en plena precampaña en Cataluña.

Una situación excepcional en la que intentó ayudar el lehendakari, Iñigo Urkullu, haciendo gestiones para que Puigdemont hubiera convocado elecciones antes de la declaración unilateral de independencia. En el último momento el expresident catalán no le hizo caso al vasco. Tras esta decepción, el dirigente del PNV tiene las manos más libres ahora para buscar otros acuerdos con los populares.

¿Qué es el concierto económico vasco?

El País Vasco tiene un sistema de financiación propio reconocido en la disposición adicional primera de la Constitución. Los tres territorios vascos tienen la competencia de mantener, establecer y regular su régimen tributario, por lo que la diputaciones forales se encargan de recaudar los impuestos y la comunidad contribuye a la financiación de las cargas del Estado a través del cupo. Navarra tiene un sistema similar, conocido como Convenio. El resto de autonomías tiene el sistema de régimen general

¿Qué es el cupo vasco?

Es la aportación que hace el País Vasco al Estado anualmente por los gastos de competencias no transferidas como Defensa, Casa Real, representación en el exterior, mantenimiento del Congreso y del Senado y de infraestructuras. Debe revisarse la ley cada cinco años, pero no había acuerdo desde 2007. Ahora se aprueba para el periodo 2017-2021.

¿A cuánto asciende?

La Comisión Mixta del Concierto Económico acordó un cupo base para el año 2017 de 1.300 millones de euros. El cupo, según lo acordado, responde al índice del 6,24% sobre la cifra total que el Estado gasta en las citadas competencias. Ese nivel fue establecido en el Concierto de 1981 en relación al peso del PIB de Euskadi en este momento. Expertos y comunidades entienden que aporta menos al Estado de lo que representa la economía vasca.

ESPERANDO PRESUPUESTOS EN MADRID... Y VITORIA

¿Ayuda la aprobación del cupo en el Congreso a que el PNV pueda apoyar próximamente al Gobierno en los presupuestos? Fuentes peneuvistas dicen a El HuffPost que no ha ha habido contactos en el Ejecutivo sobre este tema. "Veremos lo que pasa en Cataluña tras el 21-D, además el Gobierno puede buscar otro margen, aprobarlos con los partidos del 155", explican.

Eso sí, recalcan las fuentes consultadas, la relación con el PP no se ha roto y hay diálogo sobre otras cuestiones, "pero no se dan las circunstancias para hablar ahora de presupuestos". "No se puede ligar la aprobación del cupo con las cuentas de 2018", añaden desde el PNV, que recuerdan que este tema ya estaba "firmado", había un compromiso "adquirido" por parte del Gobierno y era una trámite que había que hacer "sí o sí". Después, ya se verá.

En este juego político no hay (para nada) que olvidar la situación del Gobierno vasco de cara a sus presupuestos para el año que viene. El propio Urkullu ha reconocido que su Ejecutivo está "en minoría" para sacar estas cuentas y que no es suficiente el apoyo del PNV y del PSE. Es necesario, ha dicho, "el concurso de un tercero". Y ahí podrían ayudar los 'populares' de Alfonso Alonso. En Ajuria Enea están abiertos a hablar con el PP sobre fiscalidad con el fin de que el País Vasco tenga un presupuesto "ad hoc" para el año que viene, según el propio jefe del Ejecutivo autonómico.

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CIUDADANOS SE CONVIERTE EN LA 'OPOSICIÓN' AL CUPO

Vuelta a Madrid. El camino está asegurado al cupo con el apoyo del PP y del PSOE, además de Unidos Podemos, PNV y los partidos catalanes. Pero en este trámite exprés se escucharán dos potentes voces contra el acuerdo del cupo. Ciudadanos dirá 'no' y presentará enmiendas a la totalidad, que no prosperarán, aunque servirán para que tenga que intervenir un miembro del Gobierno ante el Pleno para defender las leyes. Y este mismo lunes se ha unido al rechazo los diputados de Compromís.

El líder naranja, Albert Rivera, ha denunciado que el cupo es fruto de un "amaño" entre el PP, el PNV y el PSOE -que es socio de gobierno de Urkullu en Vitoria-. "Lo que han hecho el Gobierno, el PSOE y el PNV es no solo no corregir la injusticia de los últimos años" en el cálculo del cupo, que ya "restaba dinero a la caja común" del Estado, sino que ahora va a haber "una resta de casi el 30 o el 40%", ha denunciado.

En Ciudadanos, según fuentes del partido, no entienden que la aprobación se haga de esta manera exprés. "Un tema tan importante debería debatirse con transparencia", apuntan desde el entorno de Rivera.

Desde el PNV señalan, en cambio, que Ciudadanos habla sin conocer "de verdad" el cupo y critican que los naranjas no entienden "las diferencias y las distintas necesidades de las comunidades autónomas". Además, los peneuvistas, comentan las fuentes, creen que Cs ha cogido este tema de bandera durante estos días por la "precampaña" catalana y por "cálculos electorales". "No nos ha extrañado la posición de Cs, pero no hay opacidad y siempre se ha hecho con este trámite", apuntan nacionalistas vascos.

ANTES DE LA GRAN BATALLA POR LA FINANCIACIÓN: EL PSOE SE REVUELVE

El Cupo quedará aprobado esta semana antes de que empiece la dura guerra en breve por la financiación autonómica. El Gobierno tenía aparcado este tema, que fue uno de sus látigos contra el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, por la situación, primero, de crisis económica en la pasada legislatura y por la inestabilidad política al principio de esta. Además, es un debate que provocará fricciones dentro de los propios partidos y entre comunidades.

La tramitación exprés de estas leyes vascas llega en un momento en el que las comunidades autónomas ya están estudiando el informe del grupo de expertos sobre la reforma de la financiación. Los 'sabios' recogieron precisamente en este documento críticas a la fórmula de cálculo del cupo y consideraron que es insuficiente lo que aportan País Vasco y Navarra. En los próximos meses se tendrá que reunir el Consejo de Política Fiscal y Financiera para empezar a discutir la reforma. Existe malestar entre las autonomías socialistas por la tardanza en aprobar esta reforma acordada en la Conferencia de Presidentes.

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El debate sobre la financiación es lo que llevará precisamente también a los cuatro diputados de Compromís a rechazar el Cupo este jueves. La Comunidad Valenciana se siente maltratada en la financiación, se ha convertido en su principal reivindicación política y es un tema de primera magnitud en el Levante. Será uno de los ejes de la política autonómica en los próximos meses (y años) a las puertas de las elecciones autonómicas de 2019. Un buen o mal acuerdo puede hacer que repitan presidentes o que caigan en las próximas urnas. Todos lo saben (y más en los cuarteles de los partidos).

Los diputados de Compromís, que gobierna en la Comunidad Valenciana junto al PSOE, han avanzado esta decisión como "acto de protesta" al calificar de "indecente" que el Gobierno lleve de urgencia al Congreso la aprobación del sistema de financiación de un territorio "bien tratado", como es el País Vasco, mientras existen otros, como la Comunidad Valenciana, que "no llegan a fin de mes".

En este sentido vendrán más curvas. El PSOE es el partido que se ha removido más internamente por esta cuestión, especialmente por tres comunidades gobernadas por dirigentes socialistas: Andalucía, Comunidad Valenciana y Asturias. Algunos de los barones no han entendido que la aprobación del cupo no se haya producido de manera paralela a la de la financiación autonómica.

Sánchez ha tenido que emplearse para calmar a sus líderes territoriales y ha hecho una ronda de llamadas para pactar con ellos que va a exigir a Rajoy ya que presente la reforma de la financiación autonómica. Esta ley es vital para las autonomías, que son las encargas de gestionar principalmente la Sanidad y la Educación.

Desde Moncloa, el presidente ha dicho que quiere llevar a cabo la reforma "lo más pronto posible". Y su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha avanzado que sería ideal que en los próximos presupuestos, que espera llevar cuanto antes a las Cortes, se incluyera la base del nuevo sistema autonómico.

Por si acaso, el cupo vasco ya estará aprobado.