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¿Qué hay de verdad en las cenas de Acción de Gracias de las series de televisión?

Se come hasta reventar pero el pavo no es la única opción como plato principal.

23/11/2017 09:36 CET | Actualizado 23/11/2017 11:54 CET

Estamos hartos de ver escenas de Acción de Gracias. La televisión nos ha sentado a la mesa con los protagonistas de Friends, de Gossip Girl, de Cómo conocí a vuestra madre, de Las chicas Gilmore, de los de The Big Bang Theory...

Son tantas las series que nos han invitado a celebrar esta festividad, que tiene lugar cada año el cuarto jueves de noviembre, que podríamos definirnos como unos auténticos expertos. Lo sabemos todo de ella. A qué hora se celebra, cuál es el menú, cuándo se prepara, quiénes son los comensales... pero, ¿son ciertas todas esas cosas que vemos en la pantalla?

En El HuffPost hemos consultado con varias estadounidenses para aclarar estas cuestiones y descubrir qué hay de verdad en la imagen que la televisión proyecta sobre Acción de Gracias. Esto es lo que nos han contado.

El pavo es el único menú posible.

"Mentira y verdad. Hay que tener pavo, pero la gente también come jamón", asegura Sydney Downey, de Michigan. "Algunos también comen conejo, pero el pavo es mucho más común", apunta Sofia Siqueira, de California.

En cualquier caso, la carne no es el único alimento que se lleva a la mesa. ¡Ni mucho menos! Existe otra amplia variedad de platos de Acción de Gracias como los panecillos, el puré de patatas o la salsa de arándanos, apunta Zoë Triska desde Nueva York. "El Turducken [un pavo deshuesado relleno con un pato deshuesado, a su vez relleno con un pollo pequeño deshuesado] se ha convertido en una opción muy popular", añade. "Y algunas personas también fríen sus pavos para variar un poco".

Prepararlo lleva mucho tiempo. Mucho.

"Se tarda mucho en hacerlo. ¡Esos pájaros son REALMENTE grandes!", enfatiza Zoe Triska. "La gente los prepara con uno o dos días de antelación y la mañana de Acción de Gracias se despiertan temprano para cocinar el pavo", continúa, antes de recordar que debe salir del congelador con tres días de antelación.

"También podría decirse que es una tarea familiar, todos ayudamos a cocinarlo", añade Sofia Siqueira.

No todos tienen buena mano para el pavo.

"Es complicado porque es un animal muy grande, por lo que resulta difícil de preparar", asegura Sofía Siqueira.

Zoe Triska defiende el extendido estereotipo sobre su difícil elaboración: "Es fácil cocerlo de más y hacerlo muy seco o no cocinarlo lo suficiente y dejar partes crudas. De nuevo, hay que recordar que es un ave muy grande y encontrar el punto exacto de cocción puede ser muy difícil".

El pavo no solo sirve para comer.

La escena de Friends es muy divertida pero es ficción. El pavo es comida, sólo eso.

Es una cena aunque haya luz del sol.

Aunque haya luz del sol y haya tiempo después para jugar un partido de fútbol americano, no es una comida. "La cena en Estados Unidos suele ser a las 18:00 y el almuerzo, a mediodía. En Acción de Gracias, la cena suele adelantarse a las 16:00, y se empieza a comer a las 17:00", señala Marisa Kramer. "Además, la cena es la comida más abundante del día y Acción de Gracias tiene un montón de comida, por eso hablamos de cena. No por el horario".

Es un evento familiar.

Cenar en familia es a priori es el objetivo de esta fiesta, pero no siempre es posible. "La gente que tiene la familia cerca suele hacerlo en familia", cuenta Sofia Siqueira. De ahí que ese jueves se produzcan tantos desplazamientos en coche y se sucedan imágenes de carreteras atascadas a las entradas y salidas de las ciudades. "Pero cuando la familia está lejos es bastante frecuente ir a casa de otra persona a celebrar Acción de Gracias", aclara Zoe Triska. "Yo, por ejemplo, al no tener familia en Estados Unidos, lo hago con mi familia y otra familia en la misma situación. Es bastante común", puntualiza Sofia Siqueira, estadounidense de origen portugués.

Esa noche todo el mundo es bienvenido a casa.

Suele ser una fiesta en familia pero las distancias que hay entre ciudades en Estados Unidos hacen que a veces haya que acoger a amigos y compañeros de trabajo en casa. Todo con tal de que nadie cene solo.

Muchos acaban cenando con amigos en lugar de la familia.

Sí y no. Los hay que cenan con amigos porque su familia vive lejos, pero lo normal es priorizar a la gente de tu misma sangre. La cena con amigos, la llamada Friendsgiving, se suele dejar para otro día. Algo así como lo que se hace en España los fines de semana previos a la Navidad, cuando los bares y restaurantes de todas las ciudades se llenan de gente anticipándose a la Nochebuena.

Todo el mundo es feliz y a todo el mundo le gusta esa noche.

¿Todo los españoles son felices cuando llega la Navidad? Pues aquí pasa lo mismo. "De hecho, la mayoría de la gente odia Acción de Gracias", asegura tajante Zoe Triska. "Tener que cocinar una tonelada de comida para un enorme grupo de gente es muy estresante, mi madre se estresa mucho cuando le toca hacer la cena. Además, implica tener que sentarte a la mesa durante bastantes horas con parientes que probablemente hace tiempo que no ves o con los que sueles tener muy poco en común", añade. "Ppersonalmente creo que el pavo es un poco asqueroso. Claro que hay a gente que le gusta porque es la excusa para comer y beber sin parar", continúa.

"Yo diría que a la gente le gusta más la Navidad porque también hay mucha comida y además hay regalos", apunta Marissa Kramer.

Siempre hay que levantar la copa y decir unas palabras de agradecimiento.

"No siempre es tan formal, pero sí suele ocurrir", asegura Sofia Siqueira. "Aunque algunas familias no lo hacen formalmente", añade Sydney Downey. "Antes de comer todos rodean la mesa y dicen algo por lo que están agradecidos", explica Marissa Kramer.

Es frecuente terminar tirándose los trastos a la cabeza.

"En mi familia no pasa, pero sí suele pasar porque se juntan diferentes partes de la familia después de mucho tiempo y eso hace que haya roces", asegura Sofia Siquiera. "La gente casi siempre termina peleándose. El estereotipo es totalmente cierto", añade Zoe Triska.

Es un día para comer hasta reventar.

"Se come muchísimo", asegura Sofia Siqueira, que lo explica con estas palabras: "Horas y horas... Primero hay entrantes con vegetales, luego patatas, después el pavo, los postres...". "La gente siempre come en exceso. Eso es Acción de Gracias", aclara Zoe Triska con cierta ironía.

La solidaridad se dispara y las cocinas económicas se llenan de voluntarios.

No todos lo hacen, pero sí la mayoría. "Lo suelo hacer un día antes o un día después para poder ir a cenar a casa", asegura Sofía Siqueira. "La gente suele ir a cocinar y después ir a casa o lleva comida a los comedores sociales".

Zoe Triska y su familia también entra en este grupo solidario: "Solemos ir a un hogar de personas mayores pero tampoco podría afirmar que es una tendencia generalizada".

Lo mejor es que sobre carne para el bocadillo del día después.

'¡Sin duda! Ross Geller no exageró tanto el día que se enfadó porque un compañero de trabajo le robó su bocadillo. Las sobras suelen ser abundantes y, como dice Zoe Triska, es lo que más gusta a la mayoría de la gente. "La mitad de la edición de Acción de Gracias de la revista de cocina Bon Appetit está llena de recetas que puedes preparar con sobras, los sándwiches son probablemente los más populares", asegura.

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