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04/01/2018 16:38 CET | Actualizado 04/01/2018 16:41 CET

"Si 'El Chicle' no llega a decir donde estaba Diana, no la hubiéramos encontrado nunca"

Lo cuenta la Guardia Civil en una entrevista 'La Voz de Galicia'. 

EFE
Una corona de flores con la inscripción, "Mamá y Valeria te aman", se ha colocado esta mañana en el altar improvisado ante la nave donde fue hallado el cuerpo sin vida de Diana Quer, en el lugar de Asados, en Rianxo (A Coruña)

La Guardia Civil lo tiene claro: encontraron el cuerpo de Diana Quer porque su presunto asesino, José Enrique Abuín Gey, alias 'El Chicle', confesó dónde había tirado el cadáver.

Así lo cuenta el capitán jefe de la unidad de la Policía Judicial de A Coruña, José Ángel Corral Segade en una entrevista concedida al periodista José Manuel Pan y publicada en La Voz de Galicia.

"Nuestro principal objetivo era encontrar a Diana, viva o muerta. Hay que pensar que el servicio se hubiera quedado a medias, sobre todo por la familia. Y después de un año y medio trabajando duro, días y noches, quedarnos sin encontrar a Diana hubiera sido fatal. Nunca habríamos terminado el caso. No se habría cerrado. Si el Chicle no se viene abajo y dice dónde está el cuerpo, probablemente nunca lo hubiéramos encontrado", explica el capitán Corral.

Lo que 'El Chicle' le contó a la Guardia Civil no ha querido confirmarlo delante del juez, ya que este jueves se ha acogido a su derecho a no declarar tanto por el caso de la desaparición y muerte de Diana Quer como por la agresión que se le atribuye en Boiro el día de Navidad. El titular del Juzgado número 1, Félix Isaac Alonso, ha ratificado la prisión provisional, incomunicada y sin fianza para 'El Chicle'.

Sobre aquella confesión a los agentes de la Benemérita, el capitán cuenta en la entrevista que la sensación que daba el ahora acusado era la de haberse quitado un peso de encima: "Pidió perdón a la familia. Se vino abajo, pidió perdón y dijo: 'No quiero hacer sufrir a nadie más'".

El cuerpo de Diana apareció en el pozo de una nave abandona de Rianxo, un lugar por el que, según Corral Segade, habían pasado muchas veces pero nunca habían mirado dentro. "Es una propiedad privada y no entras si no hay nada que te indique que puede estar allí. Hay que pensar que eran muchos meses de investigación y que esa zona ya había sido rastreada", explica.

La Guardia Civil llegó al lugar la madrugada del domingo 31 de diciembre. En la inspección del pozo estuvo presente el presunto asesino junto a su abogado. Para el guardia civil, ese fue el momento más intenso de una investigación que ha durado un año y medio.

"Fue duro, emocionante. Sobre todo cuando metemos la cámara dentro del pozo y vemos que hay un cuerpo. Fue muy duro para todos. Era una mezcla de sensaciones, de ver los rostros de compañeros que han sufrido, que han estado día tras día, en los que te llevas el caso a casa. Cuando sabes que está y que la has encontrado se mezclan sensaciones de todo tipo. Me acuerdo de las caras de la gente. Un sentimiento de tristeza, de alegría, pero sobre todo la satisfacción de saber que esos padres van a tener a su hija".