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12/01/2018 12:48 CET | Actualizado 12/01/2018 13:12 CET

Campeonas... E ignoradas

Una ingeniera y una profesora españolas, entre las mejores del mundo en fútbol sala: "Nos merecemos más atención"

ESTELA GARCÍA

Estela García y Amelia Romero son unas campeonas. Ya lo eran antes de recibir el premio UMBRO Futsal Awards a la mejor portera y a la segunda mejor jugadora del mundo en fútbol sala. Estela es ingeniera espacial y Amelia entrena a un equipo de fútbol mientras estudia unas oposiciones. A pesar del tiempo que esto les ocupa, las dos han logrado compaginarlo con sus entrenamientos diarios y se han colocado a la cabeza del fútbol sala mundial aunque, como siempre, el deporte femenino ha tenido menos repercusión.

Ambas critican la poca visibilidad y la diferencia de trato entre los equipos masculinos y los femeninos. Y no sólo en el fútbol sala, "en todo el deporte en general". Hay casi una total ausencia mediática de la presencia de las deportistas en los campeonatos deportivos. Es cierto que la presencia de mujeres en los medios de comunicación no es equilibrada respecto a la de los hombres, pero en los deportes la diferencia es abismal.

A pesar de eso, tanto Estela como Amelia han recibido el premio con alegría. "No me lo esperaba", cuenta la portera, "para mí, estar entre los nominados ya era un sueño". Amelia relata que aún está "como en una nube. Para mí era algo impensable". Ambas comparten los premios con sus compañeras del Futsi Atlético Navalcarnero: "El mérito es de todas, aunque el premio sea personal".

ESTELA GARCÍA

Desde que empezó a jugar al fútbol, Estela notó que no se le trataba igual que a sus compañeros: "Ahora está cambiando un poco, pero cuando eres pequeña jugar al fútbol es mucho más difícil si eres chica que si eres chico. Se ve como un deporte de chicos". Este año, la portera ha encajado sólo 25 goles en 30 partidos.

Amelia, en cambio, es entrenadora de un equipo mientras se saca unas oposiciones. Estudió la carrera de Educación Infantil y coincide con su compañera en lo difícil —o imposible— que es vivir del deporte femenino. Es la única jugadora no brasileña entre las cinco primeras y la única nacional en la clasificación final de los premios. Consiguió 469 puntos.

"Creo que lo nuestro tiene mérito porque todas trabajamos o estudiamos y entrenamos después, a las 8 de la tarde. Ese momento en el que lo que te apetece es irte a tu casa. Pero nosotras entrenamos porque es nuestra pasión. Tiene su mérito", reivindica. En su opinión, el deporte femenino avanza "pasito a pasito, pero sigue habiendo una gran diferencia. Nos merecemos más atención".

Las dos deportistas agradecen el reconocimiento de unos pocos medios y de sus compañeros hombres. Algunos ellos las felicitaron y reivindicaron la visibilización de las mujeres en el deporte durante la entrega de premios (otro ejemplo de un hombre utilizando sus privilegios para ayudar a las mujeres).

Amelia tiene claro el problema: "Aunque empezamos en la prensa escrita, nos falta la televisión. Sin televisión no hay difusión y sin difusión no hay patrocinadores. Pero poco a poco, podremos crecer y avanzar más".

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