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22/01/2018 10:20 CET | Actualizado 22/01/2018 10:20 CET

Cinco motivos extraños por los que te apetece llorar todo el tiempo

No todas las lágrimas son iguales. De hecho, existen ​​​​​​​tres tipos diferentes.

Todos lloramos por diferentes motivos. Hay gente que no se viene abajo si no es por una tragedia. Hay otros que no necesitan más que una escena de El diario de Noa para romper en sollozos. Pero hay una cosa cierta en todo esto: llorar es parte de lo que nos hace humanos. Aunque algunos animales son capaces de derramar lágrimas, los humanos son los únicos que lloran por cuestiones emocionales.

Sin embargo, no son sólo las emociones lo que da lugar a esos lloros. De hecho, existen tres tipos diferentes de lágrimas. En primer lugar, están las llamadas lágrimas basales, que se almacenan en nuestros ojos y permanecen ahí como protección. Luego, están las lágrimas reflejas, que se generan como reacción a una irritación física (por ejemplo, picando cebolla). Por último, están las lágrimas que nos diferencian de otros animales: las emocionales.

Ya sea debido a las cebollas o a un funeral, a veces notas que lloras más de lo habitual y no sabes por qué. A continuación se enumeran cinco motivos sutiles por los que lloras todo el tiempo:

1. Estás cansado

Los bebés no son los únicos que lloran cuando tienen sueño. Los adultos también lo hacen. A veces basta con un anuncio de cereales en la tele para que se te llenen los ojos de lágrimas. Este gimoteo anormal puede ser un signo de que no estás durmiendo suficiente. Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Pensilvania mostró que dormir unas cuatro horas y media por noche produce cambios negativos en el humor, desde irritabilidad hasta tristeza.

Para combatir este tipo de llantina, asegúrate de que acumulas las suficientes horas de sueño cada noche. Aunque no hay un cálculo mágico que indique cuántas horas debería dormir cada persona, según los especialistas, siete u ocho horas es una buena cifra con la que probar.

2. Tienes algo en los ojos

El ejemplo de cortar cebolla es el primero que viene a la mente cuando pensamos en las lágrimas reflejas, que surgen para proteger los ojos de elementos irritantes. Los nervios de la córnea le dicen al bulbo raquídeo que hay algo fastidiando a tus ojos. El bulbo raquídeo envía hormonas a tus párpados, que producen lágrimas para eliminar eso que los está irritando. En cualquier caso, no sólo las cebollas causan este reflejo. Existen otros elementos irritantes, como el humo, el polvo e incluso una ráfaga de viento. La forma más rápida de evitar este tipo de lágrimas es huir de las sustancias irritantes, ya sea usando gafas de sol en días ventosos o cortando menos cebolla.

3. Tienes dos cromosomas X

Las mujeres están biológicamente construidas para llorar con más frecuencia que los hombres, según recoge The Wall Street Journal. De hecho, los conductos lagrimales de los hombres son más anchos que los de las mujeres, lo que significa que un hombre necesita más líquido que una mujer para derramar lágrimas. Por eso cuando los hombres tienen ganas de llorar, les resulta más fácil aguantar las lágrimas, mientras que es más probable que a las mujeres empiecen a caerles antes por las mejillas.

Asimismo, entre el 20% y el 40% de las mujeres afirman sufrir síndrome premenstrual los días previos a su ciclo menstrual. Además de hinchazón y dolor de cabeza, las lloreras son otro síntoma habitual, según la Clínica Mayo.

Sin embargo, la predisposición de las mujeres a llorar no sólo procede de la forma en que estamos hechas. También tiene que ver con las condiciones sociales. Una investigación publicada en la revista Cross-Culture Research observó las diferencias entre sexos a la hora de llorar en distintos países, con diferentes niveles de riqueza y libertad de expresión. La división de sexos en cuando a la cantidad de lágrimas derramadas era más acusada en países ricos, democráticos y aparentemente feministas.

4. Estás estresado

Aunque ningún estudio se centra directamente en la relación entre el llanto y el estrés, alguien con un alto nivel de ansiedad tiende a llorar más, cuenta al HuffPost Lauren Bylsma, que investiga sobre la depresión infantil en la Universidad de Pittsburgh. "Descubrimos que las situaciones de conflicto suelen ser una gran fuente de lágrimas, y esa es una forma de estrés interpersonal", señala Bylsma. "A veces en estas situaciones el llanto ayuda a resolver el problema que causó esas mismas lágrimas. Llorar tiene varias funciones interpersonales, como la de buscar ayuda o apoyo de los demás", añade.

Pero ¿realmente las lágrimas contribuyen a aliviar parte de ese estrés? Algunas personas se sienten mejor después de llorar, mientras que otras no, asegura Bylsma. Hay varios factores en juego, como la situación en que se produce, la reacción de los testigos, la salud mental y el motivo por el que surgió ese llanto. "También hay algunas pruebas que señalan que las lágrimas pueden segregar hormonas del estrés cuando se llora como respuesta a emociones negativas o estrés, lo cual no ocurre con las lágrimas no emocionales", apunta la experta. "Pero se necesita investigar más antes de poder sacar conclusiones definitivas".

5. Puede que estés deprimido

Aunque con una depresión extrema hay menos llanto y más bloqueo emocional, el hecho de llorar más puede ser un signo de depresión. Sentirse triste o adormecido todo el tiempo o con pérdida de apetito o energía son síntomas de un trastorno del estado de ánimo. Si sospechas que tienes depresión, consulta a tu doctor lo antes posible para obtener la ayuda necesaria, ya que empeorará si no se trata.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

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