VIRALES
24/01/2018 08:16 CET | Actualizado 24/01/2018 12:06 CET

Caras de asco y silencios incómodos: la peor cita de la historia de 'First Dates' acaba con un "está como una cabra..."

"A mí no me gustaría tener una segunda cita porque no hay por dónde... no compenetramos por ningún sitio. Chicos de España, altos rubios, atractivos... aquí tenéis una morenaza...".

"Madre mía, esta está como una cabra...". Así terminó la que, probablemente, sea la peor cita de la historia de First Dates —de Cuatro—.

La cita de Luis Andrés, un mecánico de motos de 38 años de Tudela (Navarra), y de Marby, una bilbaína de origen colombiano, estaba abocada al más absoluto fracaso desde que se sentaron a la mesa. De hecho, las caras de asco sólo eran eclipsadas por los silencios incómodos desde el segundo uno... o antes incluso de que se viesen.

"Que la suerte me acompañe", se dijo Marby pegando un sorbo de su bebida y antes de sentarse con su cita... pero la suerte no la acompañó.

CUATRO

La conversación inicial, mitad asqueo mitad soberbia por parte de Marby, ya forma parte de la antología del fracaso de First Dates (ponedle una cara de mucho asco a ella mientras se produce esta conversación):

- Marby. De dónde eres...

- Luis Andrés. De Tudela...

- Marby. Un poco lejos...

- Luis Andrés. (Mirada de desconfianza)

- Marby. ¿Qué edad tienes?

- Luis Andrés. 38... pero parezco más joven, ¿no?

- Marby. Bueno.

- Luis Andrés. ¿Eres de Bilbao? Por allí estuve este fin de semana.

- Marby. ¿Qué haces?

- Luis Andrés. Corriendo con la moto, que me gusta correr con la moto.

- Marby. Uf, a mí, uf, peligro.

"Estaba incómoda porque me esperaba más. Independientemente de que te guste el chico, quizás la situación, el ambiente influye mogollón...", reconoció ante la cámara Marby.

La gota de la paciencia de Marby la colmó Luis Andrés cuando le dijo a su cita que vivía en casa con sus padres:

- Marby. Te lo hacen todo, te lo hace todo tu madre.

- Luis Andrés. Soy un niño grande.

- Marby. En casa de papi y mami todo está en orden.

Para rematar el despropósito:

- Luis Andrés. ¿Y qué eres, de África?

- Marby. Soy colombiana...

Ante la cámara, y con risa burlona, la chica cuestionaba que "por ser negra ya da por hecho que soy africana".

La sentencia final no se salió de lo previsible:

- Luis Andrés. La chica me ha caído muy bien, pero como pareja no pegamos.

- Marby. A mí no me gustaría tener una segunda cita porque no hay por dónde... no compenetramos por ningún sitio. Chicos de España, altos rubios, atractivos... aquí tenéis una morenaza...

Entonces, llegó el comentario definitivo:

- Luis Andrés. Madre mía, esta está como una cabra.

Si quieres leer más historias como esta visita nuestro Flipboard

ESPACIO ECO