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América del Sur padece a Europa y se abraza a China

10/08/2012 10:15 CEST | Actualizado 09/10/2012 11:12 CEST

A pesar del crecimiento récord de América Latina en la última década, la región no es inmune a lo que sucede en el resto del mundo. Brasil, Argentina y Ecuador ya redujeron a menos de la mitad su crecimiento económico para este año, en comparación a 2011. Perú, Chile y Colombia, las vedettes de la inversión extranjera, siguen viento en popa.

Las dos economías más grandes de la región son las que peor están sobrellevando la crisis europea por ser los principales exportadores en general, y hacia la Unión Europea en particular.

Después de un 2011 inolvidable, tanto Brasil como Argentina padecen una desaceleración importante de su actividad económica. El primero arrancó el año con una perspectiva de crecimiento de entre el 2,5% y el 3,5%, y ya la redujo dos veces hasta llegar a 1,9%. La industria, su gran motor, acumula en el primer semestre una caída de 3,8% en comparación con el mismo lapso del año pasado.

Argentina, muy dependiente de la evolución de su vecino y principal socio comercial, sufre la merma en las compras por parte de europeos y brasileños. La actividad industrial cayó 1,1% en el primer semestre, incluso para las cuestionadas estadísticas oficiales del organismo de estadística, Indec. Tras un crecimiento histórico del 8,9% en 2011, según la misma fuente, los más optimistas creen que el PIB argentino no aumentará más de 3 por ciento este año. "La crisis internacional se nos vino encima" es la frase que repite cada tanto la presidenta Cristina Fernández.

Ecuador es otro país que tuvo que bajar sus expectativas. El Banco Central de ese país redujo su previsión de crecimiento para este año al 4,8%; es decir, cinco décimas menos que su pronóstico anterior, mientras que cree que el PIB del país se aumentará 4% en 2013, cuatro décimas menos que su cálculo inicial. También el año pasado fue inolvidable, con una expansión inédita de 7,8% impulsada por los altos precios del petróleo, su principal exportación, que le permitieron al Gobierno aumentar el gasto y la inversión pública.

El presidente Rafael Correa dijo que se está "monitoreando a cada momento la economía nacional y el contexto internacional" ante la crisis "en el primer mundo". Destacó que los "excepcionales" precios del petróleo exportado por Ecuador durante el primer semestre de 2012 le dejaron un excedente de 600 millones de dólares para enfrentar una eventual caída de la cotización en el mercado internacional. "No voy a ser un irresponsable demagogo diciéndoles que si la crisis mundial se agrava no nos pasa nada. Claro que vamos a tener costos", agregó.

Venezuela, aún más dependiente del petróleo, tuvo un primer trimestre en positivo, con un alza del PIB del 5,6 por ciento.

Perú, Colombia y Chile, en cambio, parecen blindados contra la crisis por el momento. Sus aceitados vínculos comerciales con el mundo asiático los mantienen a salvo. Perú, por ejemplo, tiene vigentes Tratados de Libre Comercio (TLC) con China, Singapur y Corea del Sur. Próximos a entrar en vigencia figuran los acuerdos con Japón y Tailandia. Chile también aprovecha su TLC con China.

El diario The Wall Street Journal ubicó a Perú y Colombia en un grupo de países a los que bautizó como "los nuevos tigres latinoamericanos", que se erigen como una alternativa viable para los inversores por contar con una población joven, clases medias en crecimiento, una moneda sólida y estable, una deuda relativamente baja y una dinámica de expansión económica.

Colombia y Perú sostienen la bonanza. El año pasado, Colombia -que goza de un auge petrolero- creció 5,9%, y Perú 6,9 por ciento. En el primer trimestre de 2012, el PBI colombiano se expandió 4,7% y se espera la misma cifra para todo el año. Perú crecerá 5,5% en 2012, según previsiones del FMI.

Los dos países también gozan de la calificación de grado de inversión según Fitch, Moody's y Standard & Poor's. Únicamente Chile se ubica por encima de ellos en la región, y sus calificaciones lo ubican a la par de Brasil y México.

Chile es otra isla con respecto a lo sucede en el contexto internacional. A diferencia del resto, el Banco Central elevó su previsión de crecimiento para este año de un rango de 3,75%-4,75% a 4%-5 % tras una expansión mejor de lo esperado de 5,6% en el primer trimestre. El superávit fiscal en el primer semestre equivale al 2% del PIB, estadísticas que hoy envidiaría cualquier país europeo.

El ex ministro chileno de Hacienda, Alejandro Foxley, se mostró confiado en las fortalezas de la economía para resistir lo que pueda suceder con la situación financiera internacional. "Tenemos una posición macroeconómica muy sólida. No vamos a tener ninguna crisis profunda, pero sí una desaceleración importante pero no se debe sobrerreaccionar porque no dependemos principalmente de Europa. Hoy nuestros primeros clientes están en el Asia y entre ellos China es muy importante".

El año económico para América del Sur no está definido. Queda por delante un segundo semestre en el que se pueden revertir algunos indicadores. Por un lado, la crisis europea no parece tener fin ni punto de inflexión. Pero mientras China -entre los tres principales socios comerciales de la región- siga creciendo por encima del 7%, la situación no será grave.

Este post estará disponible también en el blog del autor La revancha de Keynes.

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