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INTERNACIONAL

Entrevista a Angela Merkel: "No soy muy partidaria de la renta básica universal"

A dos semanas de las elecciones en Alemania, la canciller detalla en esta entrevista sus promesas y objetivos.

10/09/2017 10:26 CEST | Actualizado 10/09/2017 10:26 CEST
EFE/CARSTEN KOALL
La canciller alemana, Angela Merkel, espera la llegada del presidente de Israel, Reuven Rivlin, antes de su reunión en la Cancillería, en Berlín (Alemania), el 7 de septiembre de 2017.

Alemania se prepara para celebrar el próximo 24 de septiembre unas elecciones federales y todos los sondeos apuntan al nombre de Angela Merkel, canciller desde 2005.

Merkel, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), ha concedido una entrevista en exclusiva a Focus Online, en colaboración con la edición alemana del HuffPost. En ella ha tratado, entre otros, temas como educación, digitalización, empleos y refugiados:

¿Cómo será Alemania en el año 2030? ¿Cuáles son sus objetivos?

Mi objetivo es que Alemania siga siendo un país fuerte y competente en los próximos diez o quince años; un país que pueda ofrecer buenos puestos de trabajo a más gente que ahora y que, además, vaya dirigido a una mayor justicia social.

¿Cómo pretende conseguirlo?

Debemos formar a la cantidad necesaria de trabajadores cualificados o permitir que estos profesionales trabajen en Alemania a través de un Acuerdo de Inmigración para Trabajadores Cualificados. Alemania cambiará gracias a la digitalización. Espero que para 2030 tengamos internet de 1GB de velocidad a nivel nacional que, entre otras cosas, será un requisito importante para expandir la conducción autónoma en las carreteras.

Veremos conceptos completamente nuevos, especialmente en el ámbito de la movilidad: sobre todo en las regiones urbanas, pero también en las áreas rurales. En el futuro, las áreas rurales, y más aún en las que se practica la agricultura, dependerán de redes digitales eficientes para operar de una forma rentable económicamente y respetuosa con el medio ambiente. Nos aseguraremos de que los ciudadanos tengan acceso a prácticamente todos los servicios del Estado mediante un portal digital para ciudadanos.

Todo el mundo tendrá una cuenta de ciudadano en la que se especifique quién tiene acceso a sus datos. La transparencia y la protección de datos desempeñarán un papel importante en este caso. El progreso digital, también en el sistema sanitario, puede traer consigo cambios de base positivos para el pueblo. Mientras tanto, la telemedicina irá ganando importancia, especialmente en las zonas rurales.

¿Dónde le ve potencial a la economía y a las empresas alemanas?

De aquí a diez años, no solo las personas estarán conectadas mediante los smartphones como ahora, sino que —en términos simples— los objetos también lo estarán. Los fabricantes se comunicarán con sus productos, por así decirlo; cada tornillo de una máquina estará conectado durante todo su ciclo de vida a la unidad de producción que la ensambló. Las reparaciones y el mantenimiento se llevarán a cabo de una forma muy diferente. Ya empezamos a verlo hoy en día. El ámbito de la inteligencia artificial tendrá un papel crucial. Por esta razón es tan importante reforzar el apoyo a los institutos de investigación, como la Max Planck Society y otro tipo de organizaciones similares.

¿Tiene la impresión de que el mundo de los negocios sigue demasiado ligado a la economía antigua y que la transición a un mundo digital no ha alcanzado el mismo nivel que en otras naciones?

Ya estamos bastante bien posicionados con la plataforma Industrie 4.0 y en las labores para estandarizar el internet de las cosas. Y no solo en las empresas más grandes, sino también en muchas pequeñas y medianas empresas. El sector de la artesanía también se ha dado prisa en sumarse a la digitalización. No me preocupa demasiado el potencial de nuestra economía en cuanto a la digitalización de los procesos de producción.

Entonces, ¿qué se puede mejorar?

Tenemos que ponernos al día con la relación entre las empresas y sus clientes. Cada vez son más los proveedores asiáticos y estadounidenses que quieren echarle mano a nuestros productos locales. En el otro lado de la ecuación están los fabricantes de esos productos de Alemania, que tienen que aprender a hacer que las relaciones con sus clientes sean mucho más personales. Si controlamos esta interfaz en la que los fabricantes y los clientes interaccionan y si otros no dominan las ventas con las ofertas digitales, evitaremos convertirnos en una gran fábrica. Tenemos que mejorar en esto.

Sobre las redes sociales: Estamos muy limitados si solo recibimos información de las cosas que es probable que nos gusten.

En mayo del año que viene se producirá un cambio fundamental con la Normativa de Privacidad Electrónica. Esta normativa hará que sea imposible rastrear a alguien mediante las cookies normales. Esto implica que será necesario tener un único usuario de acceso a la red, y el problema en este país es que Google, Facebook y Amazon tienen muchos más datos. ¿Cómo pretende evitar que a Google, a Facebook y a Amazon se les suba el éxito a la cabeza?

Tenemos que asegurar el acceso igualitario a los datos, también a los proveedores más pequeños. Cosa que tiene sus consecuencias en el orden de prioridades; por ejemplo, la cuestión de dónde aparecen y dónde hay contacto con los clientes. Es importante asegurar que no todo va a ir dirigido únicamente a los principales proveedores. En pocas palabras: tenemos que asegurarnos de que los proveedores más pequeños también pueden hacerse un hueco para llegar a los clientes. No es algo fácil porque nosotros, sin conocer los algoritmos al detalle, tenemos que asegurarnos de que ofrecen oportunidades para todos. Por ejemplo, hemos visto cómo Facebook cambia constantemente sus algoritmos para que nunca sepamos lo que nos están ofreciendo. Si no accedemos a esta plataforma con frecuencia, los cambios nos parecen considerables...

El contenido en la red está personalizado de manera que solo vemos información relacionada con nuestros intereses.

Eso es cierto. Y precisamente por eso tenemos que vigilarlo, porque restringe la diversidad de opinión, evidentemente. Estamos muy limitados si solo recibimos información de las cosas que es probable que nos gusten.

Y, una vez más, eso tiene un gran impacto en la sociedad en su conjunto.

Evidentemente. Cambia la manera en la que se forman las opiniones en la sociedad si uno solo es consciente de una parte de la información y si no hay una base del saber común y de los hechos en los que deben apoyarse las opiniones.

Hablando de las empresas más pequeñas, ¿cómo puede asegurar que no vayan a encontrarse con obstáculos para entrar en el mercado debido a la falta de potencial financiero?

En primer lugar, es sumamente importante que las zonas rurales también estén conectadas a internet por banda ancha. En segundo lugar, debemos establecer ciertas normas. El Gobierno federal ha desarrollado la plataforma Industrie 4.0 especialmente para las pequeñas y medianas empresas con el objetivo de ayudarlas a encajar en el internet de las cosas.

¿No cree que las ventajas fiscales también deberían tenerse en cuenta en este caso?

Hace poco concedimos ventajas fiscales para las start-ups, lo que debería ayudarlas a crecer. Sobre todo, queremos que los gastos en investigación sean desgravables.

Hablaba hace un momento sobre el acceso a internet de alta velocidad. ¿Se están llevando a cabo conversaciones con Deutsche Telekom para seguir ampliando la red de fibra óptica? Hay muchas áreas de la compañía que siguen utilizando cables de cobre.

Sí. Por un lado, hemos puesto un ímpetu considerable en la llamada vectorización para lograr el objetivo de los 50 Mb por segundo. Si trabajamos en el mundo del giga, primero tendremos que confiar en una red básica de banda ancha, ya sea de fibra óptica o de cobre. Esto puede complementarse con el estándar 5G para una mayor eficiencia. Hemos establecido una alianza de red. Por supuesto, estamos trabajando para garantizar que todo el mundo pueda disfrutar de las mismas condiciones de inversión. Pretendemos subastar más dominios de frecuencia. Además, en las zonas rurales se pueden mejorar los servicios de fibra óptica y ofrecer una cobertura de red móvil de alto rendimiento.

Sobre el empleo: Debemos contar a los niños y a los jóvenes dónde están las oportunidades profesionales.

También mencionaba usted que habrá un impacto en el mundo laboral. Es fácil dar por hecho que ciertos tipos de trabajo dejarán de existir. ¿Cómo podemos asegurar a la gente cuyo empleo quede obsoleto que no se les va a abandonar? ¿Es hora de pensar en una renta básica universal?

No soy muy partidaria de la renta básica universal. Estoy convencida de que nos las arreglaremos para seguir adaptando las carreras de acuerdo con las necesidades actuales. El número de empleados no tiene por qué reducirse, pero el tipo de trabajos sí cambiará. Habrá más profesiones relacionadas con la programación, con crear aplicaciones, con la atención al cliente... Tenemos que actuar pronto y crear los programas adecuados de formación profesional. También debemos contar a los niños y a los jóvenes dónde están las oportunidades profesionales. Y tenemos que asegurarnos de que las escuelas están correctamente equipadas para preparar a los niños para la vida después del colegio. El Gobierno Federal contribuirá por tanto a poner al día los currículos a través de la llamada E-Cloud, para que todo el mundo tenga acceso a ello. Creo que este será uno de los focos de interés en nuestra política de educación durante los próximos cuatro años.

Teniendo en cuenta lo que afirma, ¿deberían mantenerse los métodos de enseñanza habituales, los que llevan funcionando durante décadas, o las escuelas tienen que cambiar?

Las escuelas tendrán que cambiar, y este cambio ya se está produciendo en muchas escuelas. Por supuesto, cambiará el qué y el cómo aprenderán nuestros alumnos. La lectura, la escritura y la aritmética seguirán siendo fundamentales, pero también se enseñarán contenidos de programación básica. Tendremos que incluir más contenidos audiovisuales para que los alumnos puedan sacar el máximo partido a la revolución digital, y para que sepan cómo gestionar de forma responsable sus datos y los de otras personas.

¿Cómo podemos permitirnos que la educación sea responsabilidad de los Estados federales (o Länder), cuando entre ellos varían mucho los estándares?

Entiendo perfectamente que muchos padres no quieran oír más debates sobre de quién debería ser competencia la educación de sus hijos. Lo que es más importante para ellos es que sus escuelas estén mal equipadas, e incluso sin conexión a internet. Pero las responsabilidades tienen que definirse claramente, y el Gobierno Federal cree que comparte la responsabilidad. Ese es el motivo por el que enmendamos la Constitución, para poder remodelar y modernizar las escuelas. También llegaremos a un acuerdo sobre la educación digital con los Estados federales, para que las escuelas puedan recibir refuerzos en algunas áreas.

¿Y no necesitamos maestros mejor cualificados, o más jóvenes, para que puedan explicar mejor los contenidos audiovisuales a nativos digitales?

Tenemos que dar a los maestros más y mejores opciones de formación. Estoy segura de que muchos profesores tienen la motivación. Lo que necesitan es que se les dé tiempo para asistir a más programas de formación.

Sobre el aislamiento social: Si quieres una sociedad en la que merezca la pena vivir tienes que conocer realmente a las personas y apoyarlas.

Cada vez disminuye más la participación en iglesias, sindicatos y asociaciones. ¿Estamos yendo hacia una sociedad compuesta por individuos más egocéntricos, o incluso egoístas?

La revolución digital también plantea aquí muchos retos. Cualquiera puede encontrar enseguida una tribu de individuos que piensen igual para interactuar con ellos, sin necesidad de conocerlos en persona. Pero si quieres una sociedad en la que merezca la pena vivir tienes que conocer realmente a las personas y apoyarlas. Me tranquiliza el hecho de que, de los 82 millones de personas que viven en nuestro país, 30 millones han elegido ser voluntarios. Queremos fomentar esto; por ejemplo, apoyando el Servicio Federal de Voluntarios, que cada año tiene más solicitantes que plazas disponibles. También hemos creado más puestos disponibles para la gente que trabaja con refugiados, incluso para los propios refugiados, y me gustaría mantenerlos. Al fin y al cabo, es una buena señal que tanta gente esté dispuesta a ser voluntaria en su tiempo libre para ayudar a los demás.

¿Cree usted, como nosotros, que integrar a los inmigrantes y descendientes de inmigrantes será el mayor reto para nuestra sociedad en los siguientes años?

Lo diría de una forma distinta: creo que nuestro mayor reto consiste en mantener una cohesión social firme en la era digital. Parte de esta tarea consiste en integrar a la gente en la sociedad. Muchas personas, especialmente jóvenes, participan plenamente de la revolución digital, la ven como algo emocionante, enriquecedor, con todavía muchas cosas por descubrir y utilizar. Y eso también es divertido. Luego hay otras personas preocupadas por que desaparezcan sus trabajos. Naturalmente, habrá más profesiones que requieran una cualificación mayor. Ese es el motivo por el que se debe reforzar la educación de forma general, sin necesidad de que todo el mundo sea académico. Lo que hay que hacer es reforzar la formación profesional y asegurarnos de que cumple con las demandas del mercado laboral en la era digital. Ciertamente, debemos trabajar más por la integración laboral de inmigrantes y refugiados, pero al mismo tiempo también tenemos que preocuparnos por las personas que proceden de familias de menor nivel educativo. Durante los próximos cuatro años, pienso prestar especial atención a los desempleados de larga duración. Una de las prioridades para la próxima legislatura será ayudar a buscar trabajo mejor y contribuir a la reincorporación laboral.

Sobre la tradición cultural: Nuestro país seguirá estando profundamente arraigado en y guiado por la cultura judeocristiana.

¿Qué tendrá que haberse conseguido para el año 2030 en cuestiones de integración, teniendo en cuenta que en la actualidad los inmigrantes corren mayor riesgo de pobreza?

Hemos progresado. Justo al principio de mi primera legislatura como canciller creé el puesto de Ministro de Estado para la Inmigración, los Refugiados y la Integración en la Cancillería para darle más importancia a esta cuestión. Nuestros informes sobre la integración señalan los progresos logrados, por ejemplo, en cuanto al porcentaje de niños que obtienen diplomas escolares. Sin embargo, queda mucho por hacer. Sigue habiendo una considerable brecha entre los jóvenes de origen inmigrante y los jóvenes de distinto origen. Al menos en la actualidad la generación de jóvenes tiene muchas más oportunidades que en el pasado para participar en la sociedad gracias al derecho legal a una plaza en guarderías y centros de día.

Ahora que aumenta el número de inmigrantes en el país, hay muchas personas preocupadas que se preguntan cómo será nuestra sociedad en 2030. ¿Seguirá Alemania con su cultura eminentemente judeocristiana, occidental?

Nuestro país seguirá estando profundamente arraigado y guiado por esta cultura. Al mismo tiempo, hay cuatro millones de musulmanes viviendo en Alemania. Ellos también contribuyen a nuestra prosperidad y, obviamente, ellos también son parte de Alemania y ayudan a conformar nuestra sociedad. Los valores y las normas que están contemplados en nuestra Constitución se aplican por igual a todo el mundo, sin excepción. No solo están escritos sobre el papel, sino que forman la base de nuestra coexistencia.

¿Así que seguiremos librando los domingos y no los viernes?

Por supuesto.

Esta entrevista fue publicada originalmente en el 'HuffPost' Alemania y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero y Marina Velasco Serrano

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