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12 cosas que nos molestan de algunos restaurantes

09/09/2015 07:02 CEST | Actualizado 09/09/2016 11:12 CEST

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1. Agua de botella vs agua del grifo.

Aceptamos que el agua sea de botella, pero si existe la opción de que sea de jarra ¡deberíais avisarnos! Nada da más rabia que pagar tu botella de agua mineral y ver cómo en la mesa de al lado disfrutan de su jarra de agua de Madrid. Por supuesto, esto sólo vale para la capital.

2. Cobrarte el segundo pan

Está feo comerse todo el pan, es verdad. Teníamos hambre y la comida tarda ¡y zas! nos lo hemos comido. Pero ¿cuánto vale un pedazo de pan en un restaurante? Veinticinco céntimos más o menos. Y por veinticinco céntimos.... ¿vais a quedar como unos usureros?

3. Cobrarte el servicio o el cubierto

Pocas cosas hay de más mal gusto que cobrar el servicio ¿Acaso existe la opción de autoservicio? Entonces no deberías cobrarme por algo sobre lo que no tengo opción. Si lo llamas cubierto, es igual de feo... Comería sin cubierto, pero no está muy aceptado socialmente. Nosotras somos de dejar propina pero en estos casos... ¡olvídate!

4. Cobrar más el café con leche o con hielo

Esto es como el summum del cutrismo supremo. Sobre todo, teniendo en cuenta que el café es probablemente una de las cosas que más margen deja a los hosteleros. Si un café solo les cuesta unos veinticinco céntimos, la leche no lo debe incrementar nada más que un par de centimillos..., y del hielo ni hablamos.

5. Decirte que no hay sitio con todas las mesas vacías

Esto... puede tener su explicación algunas veces. Entendemos que todas estén reservadas, pero es bastante improbable que todos los clientes vengan a la vez ¿no? Y aunque lo entendamos, nos da una mala leche que no podemos evitar.

6. Restaurantes con turno de comida

Sólo hay algo peor que los restaurantes con turno de comida, los restaurantes con turno de comida en los que no te lo avisan. Parten de una premisa equivocada, y es que la gente no va sólo a comer, sino a charlar, echar un rato, ligar... Tener acotado el tiempo de comida le quita valor, y más teniendo en cuenta que la mayoría de la gente no se tira horas comiendo.

7. Que te sirvan como el sputnik.

Y es que hay restaurantes que, con tal de tener una alta rotación, te atienden tan rápido que una siente que está teniendo un speed date con los platos.

8. Que llamen foie al paté

Esto quizá es un asunto personal. Y quizá la mayoría de la gente no sabe la diferencia, pero foie es 100% hígado (fresco o foie grass ) mientras que el paté es una mezcla. Si pido foie, espero foie.

9. Si quiero bailar, me voy a la discoteca

Está de moda poner música a modo discotequero mientras comes, como hacen Cascabel y Streetxo. Está bien para la gente que no tiene nada sobre lo que hablar, pero resulta complicado y cansado charlar con la música a todo volumen.

10. Las mesas demasiado cerca

No quiero cenar con la mesa de al lado, ni que pongan el culo en mi plato cada vez que alguien quiere pasar. Ni escuchar sus conversaciones.

11.Que no acepten tarjeta

Quizá aquí la culpa no sea sólo de los restaurantes, sino de los bancos que cobran comisiones muy altas a los comercios, pero al final, el hecho de que no se pueda pagar con tarjeta perjudica a los clientes. La media de comisión, según datos del Banco de España, es de 0,76% por cada compra si se paga con tarjeta de crédito y 0,30 euros si se realiza a débito.

12. Los camareros con demasiada confianza

-Cari ¿qué vas a tomar?

-Distancia, seguramente

No hace falta que los camareros vayan en traje y te traten de usted, pero esos camareros que te tratan con apelativos supercariñosos... ¿es necesario? Ojo! Igual de innecesario o más si cabe son los clientes babosos que tratan así a las camareras.

Este post fue escrito originalmente en el blog de la autora