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Una receta para la cuesta de enero

21/01/2017 10:27 CET | Actualizado 21/01/2017 10:27 CET


Canción recomendada: Come, Paolo Comte.

Ya pasaron las vacaciones y toca apretarse el cinturón, y no por culpa de los excesos en la comida, jejeje, así que he pensado en cinco recetas fáciles, baratas y ricas para estos meses de Cuaresma. Y sí, ¡¡habrá receta de sardinas para el anuncio de Carnavales!!

Empiezo por animar a los parroquinos con esta maravilla de receta de pasta, pero antes una pequeña provocación.

Para obtener 4 raciones de pasta al huevo, yo os recomiendo esta formula: 300 gramos de harina de fuerza, tres huevos y una pizca de sal; opcional un hilo de aceite, agua o cualquier tipo de leche, ya que no todas las harinas absorben igual. Después vendrán los colores y sabores que aportan verduras, legumbres o tipos de aceite, hierbas, etc.

Bueno, ahora ponemos la harina en una mesa de mármol (si la tenéis) y se hace un hoyo en el centro. Se ponen los huevos enteros, sin batir, sal, y el resto de los ingredientes y mezclamos todo muy despacio moviendo los dedos al estilo del masaje tailandés, jejeje; la masa habrá adquirido una textura brillante, aterciopelada y muy manejable. La dejamos reposar envuelta en un paño húmedo por espacio de media hora como mínimo, y a pensar qué queréis hacer con ella.

Para estirarla con rodillo, hay que ser mago -o yo qué-, porque es una ardua tarea dejar la pasta en toda su superficie con el mismo grosor, así que pedid a vuestros amigos que os regalen una máquina de pasta con diferentes rodillos y demás utensilios de precisión entre todos, ¡¡a cambio de invitarles a comer pasta!!

Transcurrido el tiempo de reposo, pasad la masa por los rodillos, empezando con el máximo grosor, rebajando el grosor en cada pasada y espolvoreando sobre la cinta de masa un poco de harina; doblar y volver a pasarla hasta llegar al punto deseado.

Una vez la pasta está estirada con el grosor elegido (yo recomiendo 1.5mm), toca cómo cocerla. El recipiente donde la vayamos a cocer será profundo y no necesariamente muy ancho. La regla de oro es que, por cada 100g de pasta, 1 litro de agua y 10g de sal gruesa que pondréis cuando el agua comience a hervir, nunca antes. Una vez hirviendo el agua, introducid la pasta y removedla inmediatamente. NO PONER ACEITE EN EL AGUA NI COSAS RARAS, ¡¡¡NI TAPAR LA OLLA!!! Aceite se le puede poner una vez cocida para potenciar más el sabor (yo lo hago y me encanta ponerle aceite de sabores y especias).

En cuanto al tiempo de cocción, yo os recomiendo que la probéis a los 2 minutos, y cuando estéis satisfechos de su cocción, ese será el punto, aunque tienen que quedar al dente, jeje. Os digo lo de los 2 minutos porque si la pasta lleva salsa, lo mejor es terminar la cocción con la salsa.

Por cierto, si la pasta es plato principal, 100g es más que suficiente; si es acompañante, con 60g está muy bien.

Y dicho todo esto, toca saber qué pasta es la adecuada para cada receta. Puede ser fresca o seca... Y yo, amig@s, soy de pasta seca por varios motivos, y si os apetece, podremos comentar personalmente cómo es la que os recomiendo para esta receta.

Rigatoni all'amatriciana

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300 de rigatoni

120g de tocino con veta fresca (Guanciale)

140g de cebolla

500g de tomates San Marzano de lata troceados en dados

2g de pasta de tomate

Queso pecorino rallado

Sal

Pimienta roja

Aceite de oliva

1 pizca de perejil picado

En una cacerola grande, cocer el rigatoni 2 minutos menos de lo que marque el fabricante. Escurrir la pasta, reservando una taza de agua para cocinar.

Mientras tanto, en una sartén grande, calentar el aceite de oliva. Agregar el tocino y la cebolla. Cocinar a fuego moderado, remover hasta que la cebolla esté casi transparente y el tocino esté dorado. Añadir la pasta de tomate, pimienta roja machacada y cocinar durante 1 minuto. Incorporar los tomates y dejar cocer la salsa a fuego lento durante 4 minutos. Ahora es el momento de incorporar la pasta y verter un poco de agua de la cocción, Dejar hervir suavemente la pasta dos minutos más. Retirar del fuego y espolvorear con el perejil y el queso pecorino.

* A mí, personalmente, me gusta añadir unos langostinos muy picados cuando se cocina la cebolla y el tocino. El sabor es espectacular.