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Fulleros ‘estelados’ hasta el final

05/09/2017 07:46 CEST | Actualizado 05/09/2017 07:46 CEST
EFE

Los funambulistas de la retórica suelen amar el absurdo y llevar las cosas al puro esperpento..., incluso en el borde mismo de un precipicio. Así, cuando se produce el 'efecto boomerang' que corresponde a sus temerarias acciones sacan aquello de qué fue primero, si el huevo o la gallina, cuando como sabe todo el mundo primero fue el gallo, luego la gallina, luego el huevo, luego el pollo... hasta completar la espiral de la vida. Pues el presidente Carles Puigdemont, que es el jefe de la Generalitat por el dedazo de Artur Mas y sus conmilitones, habiendo sido elegido empero para alcalde, hasta ahí ha llegado la pobre Cataluña, ha sentenciado que "los partidarios del NO nos están provocando".

Acabáramos. Todo lo que sea llevar la contraria a un golpe de Estado perpetrado en el territorio de las provincias catalanas, todo lo que sea defender la Constitución e imponer la legalidad por todos los medios habituales en una democracia, todo lo que sea desnudar la mentira vestida de carnaval... para esta pandilla 'astuta' se trata de una ofensa intolerable; un reto, un desafío, una humillación, una insolencia.

Recordemos por ejemplo la manifestación 'unitaria' celebrada en Barcelona contra la salvajada yihadista. Que no fue ni unitaria ni contra el terrorismo, con nombre y apellidos, al menos para la abigarrada 'corte de los milagros' del secesionismo que en todo momento boicoteó descaradamente ambos objetivos. Activistas de 'Junts pel Si' y la CUP rompían carteles y pancartas en castellano, ocupaban lugares estratégicos para organizar abucheos contra el Rey de España y 'decorar' tramposamente con esteladas el fondo de la imagen del jefe del Estado al que trataban de ocultar, por delante con el truco de la 'sociedad civil' en la cabecera de la marcha, y por detrás con el decorado de las senyeras desvirtuadas con la estrella solitaria. Que es mucho más que un símbolo golpista, es un mal augurio que anuncia la dramática y albanesa soledad en una Europa que va en sentido contrario.

Ni una mención del oficialismo de la secuestrada y prostituida 'Generalitat', plenamente integrada en lo antisistema, a la acción criminal de los radicales islámicos, y a las víctimas. Eso sí, mucha paz, mucho amor, tanto que daba la impresión de estar al menos en una parte de la concentración en una movida hippie de los 60 o los 70.

Sin embargo, la soberbia es muy mala consejera, y esto sí está archidemostrado por la historia mundial de la imbecilidad. Puigdemont, un alcalde en comisión de servicio en la Generalitat, es un pelele en manos de la CUP, cómplice sonriente del ataque al Rey y al presidente del Gobierno español a quienes una pancarta, situada por los organizadores en lugar destacado para los telediarios, acusaba de ser los responsables de las muertes por permitir el tráfico de armas. No obstante, Cataluña es una importante productora de armas que exporta el 25% de la producción nacional a los mismos destinos.

Pero lo grave es la intención: desviar la atención de los verdaderos responsables, el yihadismo internacional, y culpabilizar al Estado 'opresor'. Gravísimo error estratégico sobre el que previene John Keegan en su libro 'Conocer al enemigo. De Napoleón a Al Qaeda (Turner 2012): "Cuando los estados civilizados empiezan a atravesar el páramo de una guerra universal contra el terrorismo, cuyo final es impredecible, sus guerreros pueden diseñar estrategias, y la inteligencia aguzar su mirada; pero la habilidad para asestar golpes seguirá siendo la mejor protección contra la sombra de lo desconocido, del prejuicio y de la ignorancia que amenazan a las leyes de la Ilustración".

¿Qué puede haber detrás de tanto trampantojo aparte de sacar tajada política de la tragedia y de comerciar con la muerte?

Pues sencillamente, ocultar las propias responsabilidades. Cada cierto tiempo hay que recordar algunas cosas. Toda la parafernalia para 'culpabilizar' al Estado tiene antecedentes en nuestra historia. Sabino Arana, padre del separatismo vasco, escribía en 1894 en 'El Separatista' que lo bueno que tenía la guerra de Cuba era que contribuía a debilitar a España: "Únicamente por lo que pueda influir en la situación de España (...) puede aquel asunto preocuparnos, pues tanto nosotros podemos esperar más de nuestro triunfo cuando España se encuentre más postrada y dominada".

Otra derivada de la encerrona rebelde es una nueva prueba de por qué las empresas españolas, los inversores extranjeros, están buscando nuevas posiciones geográficas: por la tremenda inseguridad jurídica. Quienes trampean su propio estatuto, quienes desobedecen las leyes nacionales que tutelan los derechos constitucionales y la igualdad de todos los ciudadanos del país, quienes son capaces desde el gobierno autonómico de torear al Parlament y de organizar referéndums ilegales... no constituyen una garantía de estabilidad y de que en el futuro se van a respetar los compromisos adquiridos.

Acabados los funerales de Estado, izadas las banderas a lo alto de los mástiles, en la Generalitat y su extrarradio ya siguen a lo suyo.

Lo que se va sabiendo sobre sus 'leyes fundamentales' no suscita precisamente la confianza sino el temor: una república bananera en el Mediterráneo sin los imprescindibles contrapesos y equilibrios del sistema democrático europeo 'homologado'.

Eso sí, el presunto Molt Honorable Puigdemont declara que "no hay que magnificar los abucheos al Rey", cuestión en la que también coincide, como era previsible, el caudillo podemita Pablo Manuel Iglesias, cada día mejor heredero de Chávez y Maduro, con esos tic autoritarios que convierten la democracia directa de Vistalegre II en un sucedáneo bolivariano. "Es una consecuencia de la libertad de expresión".

A veces la separación entre cinismo y estupidez es muy difusa. ¿Es que estos altercados y fullerías no se programaron precisamente para ser magnificadas en los informativos y en los titulares?

El cruel atentado de las Ramblas el 17 de Agosto ha suscitado, y eso es bueno para entender mejor el pasado y lo que ha pasado, y las causas, y prevenir el futuro y corregir errores. Hay una serie de preguntas que se han ido formulando desde las horas inmediatamente posteriores al atropello masivo, y que, todas ellas, han sido negadas en principio por la Generalitat aunque luego, a la fuerza (de los hechos) ahorcan, las hayan tenido que ir reconociendo.

¿Por qué no se pusieron bolardos en los lugares más transitados de Barcelona, a pesar de la recomendación de Interior? Primero se dijo que no se había recibido el papel, luego que sí pero que era solamente una sugerencia para las navidades y el fin de año. ¿Por qué no se tomó en serio una llamada de la policía belga preguntando sobre el imán de Ripoll? Pues también primero se negó y luego se reconoció, pero argumentando que era de policía a policía, una llamada personal. Pero como aclaró una autoridad belga, entre policías y sobre terroristas no hay conversaciones personales.

Item más, primero el Govern' desmintió que hubiera sido informado por la CIA sobre la posibilidad de un atentado inminente "en la calle de Las Ramblas", luego reculó aunque introdujo matices, que sí pero que no fue estrictamente la CIA. Pero sea Juana o su hermana, el aviso, al que no se daba credibilidad, resultó que era correcto.

Todo parece apuntar a que el nacionalismo catalán creyó que estaba a salvo del terrorismo, como en su momento pareció creer Carod Rovira – según se desprendía de sus conversaciones en 2001 y 2004 con representantes de la banda asesina- que podía estar a salvo de ETA.

Los expertos en terrorismo y en 'yihad' coinciden en que Cataluña tiene un serio problema: es el lugar de España con mayor concentración de inmigración musulmana, en su mayor parte marroquí, y por lo tanto en emboscados fundamentalistas de distinto pelaje. Y ello por un motivo: CiU, con el concurso de ERC, quiso promover la inmigración del norte de África porque su población no sabía castellano y al llegar a Cataluña, a las ciudades o a los campos, tendrían que aprender catalán ( y no como los hispanoamericanos, que ya vienen con el castellano de serie)... y 'a mayores' muy probablemente hasta votarían a Convergencia.

Ángel Colom, de ERC, desempeñó en 2003 y 2004, aunque el programa se extendió más tiempo, la 'embajada' de la Generalitat en Marruecos, o algo parecido. Incitaba a los jóvenes marroquíes a aprender catalán, y a emigrar a unas tierras donde tendrían un futuro mejor que en el Magreb. En 2012 pedía el voto en algunas mezquitas para el soberanismo. Más tarde Artur Mas creó la Fundación 'Nous Catalans' (Nuevos Catalanes) con sede en Santa Coloma de Gramenet, subvencionada por la Consejería de Servicios Sociales, dirigida sobre todo a los inmigrantes árabes y presidida por el mismo Colom.

José Luis Navazo, periodista en Ceuta y director del digital 'Correo Diplomático' es claro en una entrevista de LA PROVINCIA (26/8/2017): "...Han traído a miles de musulmanes con barretina. Esto es lo que les ha explotado en las manos. Cataluña, junto a algunos barrios de Francia y Bélgica es la zona más radicalizada de Europa. Se han llegado a celebrar congresos salafistas..."

Acabados los funerales de Estado, izadas las banderas a lo alto de los mástiles, en la Generalitat y su extrarradio ya siguen a lo suyo. Que es el teatro de marionetas.