BLOGS

Invierte en conocimiento

14/01/2017 09:44 CET | Actualizado 14/01/2017 09:45 CET

2017-01-10-1484046166-9798887-PInvierteenconocimientocopia.png

De los diecisiete a los veinte años pasé de ser repartidor de pizzas a ser intérprete para el FBI, tras trabajar para la policía local y el Tribunal Supremo de Virginia, en Estados Unidos. Pasé a tener la responsabilidad de traducir en detenciones, interrogatorios e importantes casos judiciales, y esa responsabilidad hizo que mi salario se multiplicase por diez. Por aquel entonces Florín, un amigo mío de Moldavia compañero de la facultad, solía pasarse horas en mi casa, donde le gustaba improvisar con mi piano y otros instrumentos musicales que plagaban mi apartamento. Una tarde, por descuido, se encontró un cheque mío sobre la mesilla de noche y sus ojos no pudieron evitar fijarse en la cuantía. Desde aquel día no dejaba de martirizarme, yo creo que inconsciente de su martirio, con una incesante frase:

-- Tío, no entiendo por qué no te desprendes de una vez de esa estúpida bicicleta y te compras un Mercedes. ¡Te lo puedes permitir!

No sé cuántas veces escuché esa frase, pero sí sé que fue el mismo número de veces que él escuchó mi incesante réplica:

-- Florín, si me compro el Mercedes, seré esclavo del Mercedes. Si no lo hago, podré seguir invirtiendo en conocimiento.

Me hubiera encantado seguir en contacto con Florín porque la verdad es que me reía mucho con él y siempre le tuve un especial cariño, pero lamentablemente le perdí la pista. Fue una pena porque me hubiera gustado demostrarle, con total inocencia y sin acritud, que mi decisión no fue desacertada. De no haber ahorrado, nunca hubiera podido costearme mis estudios, y te aseguro que ni los que realicé en Estados Unidos ni en Bélgica ni en China podían ser considerados low-cost, o siquiera de coste medio.

Una de las pocas inversiones que salen rentables siempre es en conocimiento. Siempre es un acierto invertir en adquirirlo, tanto si hablamos de invertir con dinero como si hablamos de hacerlo con esfuerzo.

La educación nunca es un desperdicio. Si no sirve como medio, siempre servirá como fin.

No aprendas cosas sólo por el partido que le irás a sacar, sino porque vale la pena saberlas. Cree en el conocimiento. Hay muchas cosas que podrías no hacer en tu vida y tu vida seguiría teniendo sentido, pero aprender no es una de ellas. Si al nacer te dijeran que no vas a aprender una sola cosa, entonces tendría el mismo sentido no haber nacido.

Si tienes un momento muerto, aprende algo nuevo y habrá cobrado vida.

A pesar de haber invertido tantos años en instituciones educativas de tres continentes, yo soy de los que opinan que el conocimiento puede obtenerse de muchas maneras y no sólo del entorno académico, cuya enseñanza, aunque muy mejorable, es un camino viable mientras no aparezca otro mejor. Cuántos emprendedores y empresarios sin titulaciones dan trabajo a gente que sí las tiene. Pero incluso ellos, si han tenido éxito, han tenido que pagar con su dinero y esfuerzo por adquirir los conocimientos que de una forma u otra les hicieron llegar hasta allí.

Tenía un amigo que solía decir: «Gana un millón de dólares no para tener un millón de dólares, sino por todo lo que aprenderás mientras lo consigues».

#88peldaños

El conocimiento no hace que tu vida sea más larga, pero sí más ancha.

@ANXO

NOTICIA PATROCINADA