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  <title>Alfredo Pérez Rubalcaba</title>
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  <updated>2013-05-18T16:39:04-04:00</updated>
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    <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Alfredo Pérez Rubalcaba</subtitle>
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    <title>Todo lo importante está peor</title>
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    <published>2013-02-20T15:32:37-05:00</published>
    <updated>2013-04-22T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Éste no es un debate del estado de la nación más. Porque el estado de la nación es crítico, y porque a los que estamos aquí muchos españoles nos miran con desconfianza. Seis millones de trabajadores, sin trabajo. Sí, pero hay más: la quinta parte de los españoles, en riesgo de pobreza; 33.000 empresas cerradas en 2012.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
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    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[&Eacute;ste no es un debate del estado de la naci&oacute;n m&aacute;s. Porque el estado de la naci&oacute;n es cr&iacute;tico, y porque a los que estamos aqu&iacute; muchos espa&ntilde;oles nos miran con desconfianza. <br />
<br />
Seis millones de trabajadores, sin trabajo. S&iacute;, pero hay m&aacute;s:<br />
<br />
La quinta parte de los espa&ntilde;oles, en riesgo de pobreza; 33.000 empresas cerradas en 2012; ocho millones de pensionistas obligados a pagar por primera vez por sus medicamentos; millones de ciudadanos que han dejado de creer en la pol&iacute;tica.<br />
<br />
Este es el estado real de la naci&oacute;n en febrero de 2013. <br />
<br />
Ha empezado muy mal. Porque no se puede hablar del estado de la naci&oacute;n sin decir una sola palabra de los dos temas que m&aacute;s angustian hoy a los ciudadanos: la sanidad y los desahucios. Ni una sola palabra.<br />
<br />
<strong>MEDIDAS FISCALES</strong><br />
<br />
Subieron los impuestos masivamente. A las clases medias, a los trabajadores. Y lo acompa&ntilde;aron de una amnist&iacute;a fiscal indecente. Dureza para los honrados y benevolencia para los tramposos. <br />
<br />
Subir ingresos es abordar una reforma fiscal en profundidad. Si hay que elegir entre recortes sociales y reforma fiscal, los socialistas elegimos, sin duda, reforma fiscal. Porque hay margen para hacer una reforma fiscal, porque, entre otras cosas, nuestro pa&iacute;s tiene ocho puntos menos de presi&oacute;n fiscal que los pa&iacute;ses de la UE que tienen un sistema fiscal comparable al nuestro. Hay margen para equiparar las rentas del trabajo con la fiscalidad de las rentas del capital; para establecer un impuesto de grandes fortunas; para revisar la tributaci&oacute;n del ahorro, y para reformar en profundidad el impuesto de sociedades, empezando por las sociedades patrimoniales, claro que hay margen. Lo hay para mejorar nuestros ingresos.<br />
<br />
<strong>EMPLEO Y COMPETITIVIDAD</strong><br />
<br />
<strong>Empleo:</strong> Se dice que Espa&ntilde;a tiene que crecer al 2% para que cree empleo. Pero yo les digo que un pa&iacute;s con una tasa de desempleo del 25% no puede crecer y no puede crear empleo. Lo que yo propongo es que empecemos a crear empleo justamente para estimular nuestro crecimiento.<br />
<br />
Aproximadamente, recaudamos por fraude fiscal del orden de 10.000 millones de euros anuales. Lo que propongo hoy es que la mitad de ese dinero recaudado por fraude fiscal, se dedique obligatoriamente, por ley aprobada en esta c&aacute;mara, a combatir el desempleo.<br />
<br />
Y tendr&iacute;amos recursos para un Plan de <strong>empleo juvenil</strong>.<br />
<br />
Y lo que es m&aacute;s importante. Para crear empleo, tenemos que empezar por suspender aquellos aspectos m&aacute;s da&ntilde;inos de la reforma laboral y reabrir el di&aacute;logo social para acordar un nuevo marco laboral. Reabrir el di&aacute;logo social.<br />
<br />
<strong>Cr&eacute;dito para las PYMES: </strong> yo he propuesto dotar un fondo de 20.000 millones de euros, reformar el  ICO, y fijar para los bancos con ayudas objetivos de cr&eacute;dito. Hay que hacer cosas para que el cr&eacute;dito a los bancos pase a lucir como cr&eacute;dito a las PYMES, a los aut&oacute;nomos. Y hay que mejorar la competitividad, competitividad de la buena, que viene de la mano de las reformas estructurales y en las empresas. Porque los salarios de trabajadores est&aacute;n bajando pero los salarios de los directivos del IBEX est&aacute;n subiendo sistem&aacute;ticamente. <br />
<br />
<strong>SANIDAD</strong><br />
<br />
El Sistema Nacional de Salud ha sido una conquista colectiva. Deber&iacute;amos garantizar por Ley, aqu&iacute; en esta c&aacute;mara, un Sistema Nacional de Salud financiado &iacute;ntegramente por impuestos, universal, sin barreras de acceso, descentralizado pero que garantice la  movilidad de pacientes y profesionales. <br />
<br />
Tendr&iacute;amos que implantar la financiaci&oacute;n selectiva de medicamentos. Tendr&iacute;amos que permitir las subastas de medicamentos como mecanismo efectivo de ahorro e impulsar el desarrollo profesional de quienes trabajan en el Sistema, en lugar del copago a los pensionistas.<br />
<br />
Deber&iacute;amos llegar a un acuerdo sobre todo esto.<br />
<br />
Ahora bien, si el PP contin&uacute;a privatizando hospitales, nosotros emplearemos todos los medios a nuestro alcance para impedirlos. <br />
<br />
<strong>EDUCACI&Oacute;N</strong><br />
<br />
En educaci&oacute;n, lo m&aacute;s urgente es parar el destrozo que el PP est&aacute; haciendo. Lo que necesitamos es m&aacute;s educaci&oacute;n y no menos, m&aacute;s universidad y no menos, m&aacute;s formaci&oacute;n profesional y no menos, m&aacute;s profesores y no menos. <br />
<br />
Si se empecinan en imponer una ley que solo conoce de repeticiones, segregaciones y rev&aacute;lidas, le digo que no, que esa es la forma de quebrar la igualdad de oportunidades. Una educaci&oacute;n concebida como una carrera de obst&aacute;culos va contra la igualdad de oportunidades, y los socialistas no vamos a admitirlo.<br />
<br />
<strong>DESAHUCIOS</strong><br />
<br />
Necesitamos reformar nuestra ley hipotecaria. Para resolver las angustias de muchas familias y para evitar que se vuelvan a producir. Y por eso debemos acordar una moratoria inmediata para los procesos de desahucios en marcha. Al menos hasta que se apruebe la nueva Ley. Esa es nuestra propuesta.<br />
<br />
Llegados a este punto hay dos cosas que quiero establecer claramente. La primera es que no podemos seguir ni un d&iacute;a m&aacute;s sin hacer frente a la crisis social que soportamos. La segunda, que nada de lo que he dicho puede hacerlo en solitario un gobierno ni un partido pol&iacute;tico, ni siquiera el Parlamento.<br />
<br />
<strong>ACUERDOS</strong><br />
<br />
La experiencia demuestra que en circunstancias de excepcional gravedad s&oacute;lo han servido las respuestas compartidas entre grupos parlamentarios y partidos. <br />
<br />
Para salir de esta situaci&oacute;n, hay que concertar todos los recursos y todas las energ&iacute;as. No ser&aacute; la primera vez en nuestra historia reciente que lo hacemos. &iquest;Por qu&eacute; no intentar ahora un acuerdo ambicioso, un Acuerdo Nacional por el Empleo y la Cohesi&oacute;n Social, un acuerdo capaz de sumar todas las voluntades en torno a una causa com&uacute;n?<br />
<br />
<strong>PENSIONES</strong><br />
<br />
Si el PP se empe&ntilde;a en seguir cobrando [medicamentos] a los pensionistas, el PSOE se opondr&aacute; frontalmente. Y cuando volvamos al Gobierno, restableceremos sus derechos. <br />
<br />
<strong>EUROPA</strong><br />
<br />
Lo que empez&oacute; siendo una crisis mundial es cada vez m&aacute;s una crisis europea. Y lo es, entre otras cosas, porque Europa ha elegido recetas equivocadas para combatirla.<br />
<br />
Europa ha equivocado el rumbo. Y con ella, Espa&ntilde;a. La priorizaci&oacute;n de la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit por encima de cualquier otra pol&iacute;tica ha sido una equivocaci&oacute;n. El &uacute;ltimo dato que avala esta afirmaci&oacute;n es que la zona euro ha vuelto a entrar en recesi&oacute;n. <br />
<br />
Nos preocupa Europa. Claro que nos preocupa porque se est&aacute; gestando una fractura entre los pa&iacute;ses del norte y los del sur. Nos preocupa porque Europa pierde relevancia en el nuevo orden mundial. Y nos preocupa porque la causa europe&iacute;sta retrocede cada d&iacute;a.<br />
<br />
Y por eso, sigo creyendo que la soluci&oacute;n es m&aacute;s Europa: Uni&oacute;n bancaria, uni&oacute;n fiscal y econ&oacute;mica pero, sobre todo, uni&oacute;n  pol&iacute;tica y uni&oacute;n social. <br />
<br />
<strong>CORRUPCI&Oacute;N</strong><br />
<br />
He hecho cuatro propuestas en los d&iacute;as pasados, que recogeremos en nuestras resoluciones. Propuestas que tratan de salir al paso de las tres cosas que hay que hacer con la corrupci&oacute;n: prevenirla, investigarla y castigarla; las tres cosas.<br />
<br />
En segundo lugar, tenemos que agilizar y mejorar los procesos judiciales, trasladando los delitos de corrupci&oacute;n a la Audiencia Nacional. Creo que tenemos que decirles a las empresas que si corrompen y los corrompidos son condenados, no volver&aacute;n a contratar con ninguna Administraci&oacute;n P&uacute;blica. Y creo que debemos evitar las tentaciones, las aportaciones econ&oacute;micas de las empresas a los partidos pol&iacute;ticos; tenemos que prohibirlas.<br />
<br />
Creo que los ciudadanos no est&aacute;n contra la pol&iacute;tica, sino contra la mala pol&iacute;tica. Contra los deshonestos y los corruptos. Creo que no est&aacute;n contra los partidos, sino lo que quieren es partidos m&aacute;s transparentes, m&aacute;s honestos y m&aacute;s cercanos a los ciudadanos.<br />
<br />
<strong>MODELO TERRITORIAL, CATALU&Ntilde;A Y LA CONSTITUCI&Oacute;N</strong><br />
<br />
Tenemos que hacer frente a dos tensiones contrapuestas. La de los que quieren separarse y la de los que a&ntilde;oran el Estado centralista.<br />
<br />
Las primeras se han planteado con especial virulencia en <strong>Catalu&ntilde;a</strong>. Muchos catalanes creen que la Constituci&oacute;n no ampara las f&oacute;rmulas que ellos votaron el Estatuto. Y ese problema exige abrir la Constituci&oacute;n para que reconozca la realidad estatutaria de nuestro pa&iacute;s. Esa es nuestra propuesta: dialogar para abrir nuestra Constituci&oacute;n. <br />
<br />
Podr&iacute;amos hacer evolucionar el modelo de estado auton&oacute;mico hacia la &uacute;nica soluci&oacute;n que tiene si queremos resolver el fondo del problema territorial, que es un <strong>modelo federal</strong>. <br />
<br />
Podr&iacute;amos delimitar f&aacute;cilmente las competencias del Estado, deslind&aacute;ndolas de las competencias de las Comunidades aut&oacute;nomas; podr&iacute;amos reconocer el car&aacute;cter territorial del Senado; y podr&iacute;amos introducir un nuevo sistema de financiaci&oacute;n donde quedaran claras las competencias en los ingresos y gastos de las Comunidades Aut&oacute;nomas y del Estado.<br />
<br />
<strong>CONCLUSI&Oacute;N</strong><br />
<br />
Muchas cosas han cambiado en nuestra sociedad, y muchas m&aacute;s van a cambiar. Cualquiera que sea la v&iacute;a que elijamos para salir de la crisis, la suya o la nuestra, la sociedad espa&ntilde;ola va a ser muy distinta dentro de pocos a&ntilde;os de aquella que conocimos los que aprobamos la Constituci&oacute;n.<br />
<br />
Y eso exige necesariamente cambiar nuestras normas de convivencia. Lo tenemos que hacer para eso. Para que Espa&ntilde;a tenga un nuevo proyecto pol&iacute;tico, para qu&eacute; los j&oacute;venes que no votaron la Constituci&oacute;n, y los no tan j&oacute;venes, dos de cada tres espa&ntilde;oles, se puedan reconocer en ese nuevo proyecto com&uacute;n que entre todos hagamos. <br />
<br />
Lo tenemos que hacer para resolver nuestro problema territorial. Lo tenemos que hacer para resolver nuestros problemas pol&iacute;ticos, que algunos exigen cambios constitucionales. Y lo tenemos que hacer para rehacer nuestros consensos sociales porque algunos est&aacute;n rotos. Lo tenemos que hacer para incorporar las realidades sociales que entre todos hemos ido construyendo. Para que la sanidad sea en nuestra Constituci&oacute;n un derecho fundamental como quieren los espa&ntilde;oles. Para que la igualdad entre hombres y mujeres se refuerce en nuestra Constituci&oacute;n. Lo tenemos que hacer para que nuestros derechos sociales tengan la misma protecci&oacute;n constitucional que tiene nuestra estabilidad presupuestaria. Lo tenemos que hacer.]]></content>
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    <title>El Rapto de Europa</title>
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    <published>2013-01-02T01:00:00-05:00</published>
    <updated>2013-03-03T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Una de las enseñanzas más evidentes que nos deja 2012 es que las recetas de la derecha para afrontar la crisis, cuya mejor expresión es un drástico calendario de reducción del déficit, se han saldado con un rotundo fracaso. Para los países en dificultades, la ansiada recuperación económica no ha llegado y, después de tres años de recortes sociales y aumentos de impuestos, la inversión sigue sin aparecer.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[Una de las ense&ntilde;anzas m&aacute;s evidentes que nos deja 2012 es que las recetas de la derecha para afrontar la crisis, cuya mejor expresi&oacute;n es un dr&aacute;stico calendario de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit, se han saldado con un rotundo fracaso. Para los pa&iacute;ses en dificultades, la ansiada recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica no ha llegado y, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de recortes sociales y aumentos de impuestos, la inversi&oacute;n sigue sin aparecer. Lo que s&iacute; se ha instalado en las sociedades m&aacute;s castigadas, como la espa&ntilde;ola, es un sentimiento de rechazo a los sufrimientos impuestos, que cada vez m&aacute;s se identifican con Europa.<br />
<br />
Con esta reflexi&oacute;n comienza <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/12/30/rubalcaba-propone-una-cum_n_2383744.html" target="_hplink">la carta</a> que he remitido a los l&iacute;deres de los partidos socialdem&oacute;cratas europeos. La incapacidad de la derecha para encontrar una salida a la crisis, o mejor, su falta de voluntad para que esa salida sea justa y con el menor coste para los ciudadanos, no significa que no existan alternativas, sino al contario. Por eso, las fuerzas europeas de izquierda debemos unir nuestros esfuerzos para plantear una agenda compartida para toda Europa. Una agenda que, seg&uacute;n les propongo a mis colegas europeos, deber&aacute; exigir cambios en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica  en tres grandes aspectos: por un lado, establecer un calendario de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit m&aacute;s gradual; en paralelo, una bater&iacute;a de medidas que estimulen el crecimiento y con &eacute;l la creaci&oacute;n de empleo, que para nosotros es el problema m&aacute;s grave. Finalmente, es necesario que el Banco Central Europeo asuma una pol&iacute;tica monetaria que le lleve a actuar como la Reserva Federal estadounidense.<br />
<br />
En mi opini&oacute;n, y as&iacute; se lo he transmitido a los m&aacute;ximos responsables socialdem&oacute;cratas europeos, la nueva estrategia para superar la crisis debe asentarse en estos cimientos. Una nueva agenda m&aacute;s racional, que combine austeridad con crecimiento y no inflija m&aacute;s sufrimiento a los ciudadanos, no s&oacute;lo es posible: es la &uacute;nica que le permitir&aacute; a Europa mantener su peso en el mundo y su condici&oacute;n de mayor espacio para la democracia y la cohesi&oacute;n social. En suma, se trata de rescatar a Europa de la derecha que la ha tenido raptada durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.]]></content>
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    <title>Menos dieta severa y más vitaminas</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/alfredo-perez-rubalcaba/menos-dieta-severa-y-mas-_b_2159929.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2159929</id>
    <published>2012-11-20T01:00:00-05:00</published>
    <updated>2013-01-19T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Es como si la Comisión no tuviera nada más que dieta en su recetario, y aunque sospecha que debería suministrar vitaminas a sus enfermos, no quiere admitir que ha sido un mal médico y que debería probar otro tratamiento. Los ciudadanos y los políticos debemos exigirle a Europa que haga un ejercicio de realismo.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[La Comisi&oacute;n Europea revis&oacute; a la baja sus previsiones de crecimiento para la zona euro, y certific&oacute; que la econom&iacute;a espa&ntilde;ola caer&aacute; en 2013 un 1,5%, tres veces m&aacute;s de lo que prev&eacute; el Gobierno de Rajoy. El ejercicio de realismo por parte de Bruselas es bienvenido, pero contrasta con la tozudez fiscal en la que parece haberse instalado desde hace 2 a&ntilde;os. Mientras que todos los datos confirman que los ajustes fiscales dr&aacute;sticos y simult&aacute;neos est&aacute;n metiendo a Europa en otra recesi&oacute;n, desde Bruselas el Comisario Rehn insiste en que hay que seguir ajustando. <br />
<br />
Se trata de la versi&oacute;n macroecon&oacute;mica de la expresi&oacute;n popular: "Si no te gusta...toma dos tazas", y s&oacute;lo puede explicarse porque Bruselas es reh&eacute;n del integrismo ideol&oacute;gico de Berl&iacute;n, y porque adem&aacute;s no quiere reconocer que se ha equivocado en la intensidad y el ritmo de los recortes. Lo m&aacute;s sorprendente es que en su empe&ntilde;o por negar la realidad, la Comisi&oacute;n Europea ha arremetido contra el propio Fondo Monetario Internacional. En su &uacute;ltimo informe sobre la econom&iacute;a mundial <a href="http://www.publico.es/dinero/443626/el-fmi-desautoriza-a-rajoy-y-envia-a-sus-hombres-de-negro" target="_hplink">presentado en Tokio hace un mes</a>, el FMI avisaba de que los multiplicadores fiscales se hab&iacute;an vuelto superiores a 1 en esta crisis tan especial: es decir, que por cada 1.000 millones de euros de recortes, el PIB ca&iacute;a en m&aacute;s de 1.000 millones, lo que aconsejaba revisar esa pol&iacute;tica y ralentizarla. Pues bien, en lugar de tomar nota y actuar en consecuencia, la Comisi&oacute;n Europea no ha tardado ni 3 semanas en sacar un informe contrario para explicar que si se quitan casos excepcionalmente positivos y negativos de esta crisis europea (como Alemania y Grecia) y si el an&aacute;lisis se prolonga en el tiempo, entonces los resultados del FMI pueden matizarse y no queda tan claro que los recortes sean tan perniciosos.<br />
<br />
Es como si la Comisi&oacute;n no tuviera nada m&aacute;s que dieta en su recetario, y aunque sospecha que deber&iacute;a suministrar vitaminas a sus enfermos, no quiere admitir que ha sido un mal m&eacute;dico y que deber&iacute;a probar otro tratamiento. Sin embargo, los ciudadanos y los pol&iacute;ticos debemos exigirle a Europa que haga un ejercicio de realismo, y que se ponga a la cabeza del cambio de doctrina. No se trata de aumentar los d&eacute;ficits p&uacute;blicos y la deuda otra vez, sino de ralentizar el proceso de reducci&oacute;n de desequilibrios, para no terminar despe&ntilde;&aacute;ndonos por el acantilado. <br />
<br />
Esa debe ser la postura de Espa&ntilde;a en todos y cada uno de los foros europeos. Adem&aacute;s, tenemos que reclamar a Europa que ponga en marcha pol&iacute;ticas de crecimiento de verdad, empezando por las que deber&iacute;a incorporar <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/11/16/espana-se-arriesga-a-perd_n_2143645.html" target="_hplink">el pr&oacute;ximo presupuesto comunitario</a>, el del a&ntilde;o 2013, y especialmente al del per&iacute;odo 2014-2020. <br />
<br />
En este sentido, los socialistas hemos propuesto que, siguiendo el modelo de los Fondos de Cohesi&oacute;n creados en Maastricht, se establezca un fondo espec&iacute;fico para ayudar a los pa&iacute;ses que m&aacute;s sufren la crisis y que encuentran mayores dificultades para que sus econom&iacute;as crezcan. Un fondo que ir&iacute;a, precisamente, a las partidas que m&aacute;s contribuyen al crecimiento, como las que se destinan a investigaci&oacute;n, a innovaci&oacute;n y al desarrollo tecnol&oacute;gico, y que ser&iacute;a compatible con un refuerzo de las acciones del Fondo Social Europeo contra el paro y por la reactivaci&oacute;n laboral en esos pa&iacute;ses. De esta forma, tendr&iacute;a continuidad el Fondo Tecnol&oacute;gico de 2.000 millones que el Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero consigui&oacute; para el periodo 2007-2013.<br />
<br />
En todo caso, Espa&ntilde;a deber&iacute;a plantear con firmeza un aumento de los presupuestos comunitarios. Por nuestros propios intereses y, sobre todo, porque la mejor manera de frenar el euroescepticimo es que los ciudadanos perciban claramente los beneficios que obtienen al pertenecer a la Uni&oacute;n. Beneficios que deben traducirse en m&aacute;s oportunidades y mejores servicios para que los ciudadanos vean en Europa un &aacute;mbito de igualdad y progreso, y no la multinacional de los "hombres de negro" o la madrastra del cuento. Y mientras tanto, Rajoy deber&iacute;a presionar para que la Uni&oacute;n Europea pusiera en marcha el Pacto por el Crecimiento y el Empleo, que en junio aprob&oacute; el Consejo y que meses despu&eacute;s duerme el sue&ntilde;o de los justos. <br />
<br />
En todo caso, urge cambiar una pol&iacute;tica que s&oacute;lo entiende la receta de la dieta severa por otra que incluya buenas dosis de vitaminas.]]></content>
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    <title>El disputado voto del PSC</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1938721</id>
    <published>2012-10-05T02:54:33-04:00</published>
    <updated>2012-12-04T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Parecería que en el complejo clima político que vive Cataluña apenas hay puntos de acuerdo entre los diferentes partidos, especialmente entre la derecha catalana y la derecha española, entre CiU y el PP. Pero hay algo más en lo que coinciden Mas y Rajoy: en su afán por atraer a los votantes del PSC.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[Parecer&iacute;a que en el complejo clima pol&iacute;tico que vive Catalu&ntilde;a apenas hay puntos de acuerdo entre los diferentes partidos, especialmente entre la derecha catalana y la derecha espa&ntilde;ola, entre CiU y el PP. Un somero repaso a sus posiciones en materia econ&oacute;mica y social demuestra que esa percepci&oacute;n no se corresponde con la realidad: en casi todo piensan lo mismo, aunque no lo digan. Pero hay algo m&aacute;s en lo que coinciden Mas y Rajoy: en su af&aacute;n por atraer a los votantes del PSC.<br />
<br />
En el caso de CiU, esta pretensi&oacute;n no es nueva y tampoco la ocultan. Los nacionalistas llevan tiempo intentando seducir al alma catalanista del electorado socialista con un mensaje tan simple como falso: los socialistas no defienden a Catalu&ntilde;a, y ser nacionalista es una manera m&aacute;s intensa de ser catalanista.<br />
<br />
En el polo opuesto, el PP tambi&eacute;n cree haber encontrado un nicho de mercado entre los votantes socialistas. Si CiU les dec&iacute;a que deb&iacute;an anteponer su catalanismo a sus valores y principios socialistas, la derecha espa&ntilde;ola les interpela con un mensaje sim&eacute;trico, pero que esconde el mismo argumento: En situaciones como &eacute;sta, los principios y los valores, el modelo de sociedad que uno defiende, las ideas de justicia y equidad, todo eso es secundario. Ante el desaf&iacute;o independentista, el PP es el &uacute;nico partido que defiende a Espa&ntilde;a.<br />
<br />
De esta forma, los intereses de la derecha espa&ntilde;ola, que con sus campa&ntilde;as, sus recursos y sus pol&iacute;ticas ha alimentado el sentimiento de agravio entre los catalanes, y los intereses de la derecha catalana, que ha basado su estrategia en rentabilizar ese sentimiento, vuelven a coincidir. A unos y a otros les interesa captar votos entre el electorado del PSC.<br />
<br />
Y ambos, conocida la resistencia del electorado a cambiar de opci&oacute;n, se conformar&iacute;an con que los votantes tradicionales del PSC se quedaran en casa el d&iacute;a de las elecciones. <br />
<br />
No es mi intenci&oacute;n hacer reproches aqu&iacute; a otros partidos; all&aacute; cada cual con sus estrategias electorales. S&iacute; quiero subrayar que estas estrategias demuestran que en el PSC confluyen votantes que comparten una misma visi&oacute;n de la sociedad, la del socialismo democr&aacute;tico, con diferentes maneras de entender la relaci&oacute;n de Catalu&ntilde;a con Espa&ntilde;a, eso s&iacute;, siempre dentro de Espa&ntilde;a. Me interesa hacer notar que si CiU y el PP se disputan a los votantes del PSC es porque es el partido que mejor refleja la pluralidad que existe en Catalu&ntilde;a. Es m&aacute;s, que esa pluralidad de procedencias y puntos de vista es una de sus se&ntilde;as de identidad, de sus fortalezas; lo que hace al PSC tan importante para garantizar la convivencia entre los catalanes y el respeto que los catalanes se merecen del resto de Espa&ntilde;a.]]></content>
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    <title>Carta abierta al Gobierno de España</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1733532</id>
    <published>2012-08-02T12:14:33-04:00</published>
    <updated>2012-10-04T10:38:16-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Si el Gobierno no aprueba la prórroga de la prestación de 400 euros para los parados sin cobertura, la situación de esos miles de trabajadores y trabajadoras que perdieron su empleo pasará de ser dificilísima a completamente angustiosa.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[Sin duda ustedes lo saben, pero es mi deber recordarles que m&aacute;s de cien mil espa&ntilde;oles esperan con angustia la fecha del pr&oacute;ximo 16 de agosto. Porque ese d&iacute;a, si el Gobierno no aprueba la pr&oacute;rroga de la prestaci&oacute;n de 400 euros para los parados sin cobertura, la situaci&oacute;n de esos miles de trabajadores y trabajadoras que perdieron su empleo pasar&aacute; de ser dificil&iacute;sima a completamente angustiosa. Ese d&iacute;a, muchos miles de espa&ntilde;oles pueden perder el &uacute;nico ingreso con el que, malamente, pod&iacute;an hacer frente a sus necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas; y, de paso, pueden perder la &uacute;ltima esperanza que ten&iacute;an de llevar una vida digna.<br />
<br />
Porque de dignidad se trata. De dignidad y solidaridad. De que entre todos seamos capaces de asumir solidariamente el apoyo a quienes deben soportar el infortunio. No han dado ustedes muchas muestras de saber escuchar el sentir de los ciudadanos, pero si esta vez lo hicieran comprender&iacute;an que la inmensa mayor&iacute;a de ellos est&aacute; de acuerdo con esta medida. Precisamente porque, como el presidente del Gobierno y yo solemos decir, Espa&ntilde;a es un gran pa&iacute;s. Y un pa&iacute;s grande se mide por su capacidad para no dejar a nadie abandonado a su propia suerte.<br />
<br />
Creo que con estos argumentos deber&iacute;a de bastar, pero, por si a&uacute;n les quedan dudas, d&eacute;jenme que les d&eacute; uno muy pragm&aacute;tico. Los 400 euros que recibir&aacute;n esas personas, si deciden prorrogar ma&ntilde;ana la ayuda, no van a suponer ning&uacute;n freno a sus aspiraciones de mejorar, ni, por supuesto, a sus esfuerzos por encontrar un empleo. Simplemente, les mantendr&aacute;n, siquiera d&eacute;bilmente, ligados a este proyecto de sociedad que tanto nos ha costado construir. Ignorar ese hecho, condenarlos a la absoluta precariedad, no s&oacute;lo ser&iacute;a un acto inhumano, tambi&eacute;n una p&eacute;sima decisi&oacute;n si lo que pretende es mantener la ya precaria cohesi&oacute;n que, hasta el momento, nos ha permitido afrontar esta crisis sin graves estallidos sociales.<br />
<br />
Por todo ello, como secretario general del PSOE, y en la certeza de representar la voluntad de muchos millones de espa&ntilde;oles, le pido que el Consejo de Ministros que Usted, Sr. Rajoy, presidir&aacute; ma&ntilde;ana acuerde la pr&oacute;rroga de la prestaci&oacute;n de 400 euros para quien haya agotado el desempleo. Es de justicia.]]></content>
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    <title>La Roja</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/alfredo-perez-rubalcaba/la-roja_b_1645418.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1645418</id>
    <published>2012-07-03T06:02:06-04:00</published>
    <updated>2012-10-04T10:38:46-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Se perciben ganas de buenas noticias, un deseo de ilusión que nada tiene que ver con una sociedad abatida o resignada. Con todas sus paradojas, la calle nos ha lanzado estos días un mensaje, casi una súplica, que no podemos ignorar.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[Lautr&eacute;amont propuso una imagen que luego asumieron como propia los surrealistas: "El encuentro fortuito de un paraguas y una m&aacute;quina de coser sobre una mesa de disecci&oacute;n". No s&eacute; lo que habr&iacute;a pensado el gran ap&oacute;stol de surrealismo de la efusi&oacute;n de alegr&iacute;a que tom&oacute; la noche del domingo las calles de Espa&ntilde;a. Pero no es arriesgado suponer que habr&iacute;a encontrado de lo m&aacute;s sugerente el contraste entre la, digamos, cruda realidad de millones de parados y a&uacute;n m&aacute;s millones de ciudadanos agobiados, y el trance de entusiasmo que embarg&oacute; a otros millones de ciudadanos (muchos de ellos pertenecientes al primer grupo, especialmente los j&oacute;venes). <br />
<br />
Supongo que no soy el &uacute;nico espa&ntilde;ol que percibe ese contraste, y que se siente escindido entre estos dos sentimientos encontrados. Y es que, como en tantas cosas en este pa&iacute;s, aqu&iacute; se verifica lo que un conocido m&iacute;o denominaba el "Efecto Parrala". Es decir: unos dicen que s&iacute;, otros dicen que no.<br />
<br />
Los que dicen que s&iacute; han copado las <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/07/02/la-roja-y-la-triple-coron_n_1642172.html?utm_hp_ref=es-eurocopa-2012" target="_hplink">portadas de los peri&oacute;dicos</a> y las cabeceras de radio y televisi&oacute;n. <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/07/01/en-directo-espana-italia_n_1641311.html?1341162564" target="_hplink">El &eacute;xito de La Roja</a> no es sino la constataci&oacute;n de nuestra fortaleza como pa&iacute;s, vienen a decir todos. Los m&aacute;s exaltados hablan de esencias casi gen&eacute;ticas, mientras que los sosegados se refieren a una mentalidad ganadora, un esp&iacute;ritu de superaci&oacute;n, una falta de complejos tan importante en malos momentos como el que vivimos. No faltan los que, en clave aparentemente m&aacute;s pragm&aacute;tica y con jerga prestada del m&aacute;rketing, ponderan los beneficios que este logro le reportar&aacute;n a eso que se conoce como la Marca Espa&ntilde;a. Concepto que, por cierto, tiene desde hace unos d&iacute;as un alto cargo creado a tal fin. Llevados por el entusiasmo, algunos partidarios de la traslaci&oacute;n mec&aacute;nica del triunfo futbol&iacute;stico se han apresurado a proponer que dejemos en manos de los Casillas, Iniesta, Xavi y Torres la salvaci&oacute;n del pa&iacute;s.<br />
<br />
Si las razones de los que ven en el 4-0 la anticipaci&oacute;n de nuestro renacer resultan un poco toscas, no puede decirse que los pesimistas se esfuercen mucho en crear nuevos argumentos. Los que dicen que no, siguiendo con el Efecto Parrala, se remiten al cl&aacute;sico <em>panem et circenses</em>. Algunos por convicci&oacute;n, otros por ese viejo c&aacute;lculo que se resume en aquello de "cuanto peor mejor". La primaria alegr&iacute;a de las masas, nos vienen a decir, no es sino el efecto secundario de la continuada ingesta del nuevo opio del pueblo, que es el deporte. Un anestesiante colectivo que impedir&iacute;a que la gente saliera a la calle a hacer lo que realmente debe hacer, que es repetir la toma de la Bastilla. Incluso, entre los m&aacute;s le&iacute;dos, no faltar&aacute;n quienes, ante la efusi&oacute;n de cantos y banderas, compartan con el doctor Samuel Johnson su opini&oacute;n de que el patriotismo es el &uacute;ltimo refugio de un canalla.<br />
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Aunque, como he avanzado, la situaci&oacute;n me tiene algo perplejo y no poco escindido, tengo que admitir que me encuentro m&aacute;s pr&oacute;ximo a los partidarios del s&iacute;. Me explicar&eacute;. Como el admirable Del Bosque afirm&oacute;, sospecho que para frenar el optimismo oportunista de algunos, ganar la Eurocopa no soluciona los grandes problemas econ&oacute;micos de nuestro pa&iacute;s. Es algo evidente, que ni siquiera los m&aacute;s optimistas ignoran. Pero, puestos a interpretar la <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/07/02/en-directo-la-roja-celebr_n_1642916.html?utm_hp_ref=es-eurocopa-2012" target="_hplink">extraordinaria respuesta colectiva</a>, no parece exagerado decir que se perciben unas ganas de buenas noticias, un deseo de ilusi&oacute;n que nada tiene que ver con una sociedad abatida o resignada. Y eso es bueno. Era lo que, salvando todas las distancias, parec&iacute;a decir el autor de aquella c&eacute;lebre pintada que apareci&oacute; en una pared de Buenos Aires en tiempos de convulsiones econ&oacute;micas: "Basta de realidades, queremos promesas". Siempre he cre&iacute;do que quien escribi&oacute; aquello no exig&iacute;a que le contaran mentiras, sino que le dieran una raz&oacute;n para seguir adelante. Lo que nos exige la gente que se ha echado a la calle a festejar este &eacute;xito es un proyecto colectivo, una referencia compartida como es la selecci&oacute;n, para aguantar este duro trance. Para quien se dedica a la pol&iacute;tica comprender el estado de &aacute;nimo de los ciudadanos es una obligaci&oacute;n. Con todas sus paradojas, la calle nos ha lanzado estos d&iacute;as un mensaje, casi una s&uacute;plica, que no podemos ignorar.<br />
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<em>Actualizaci&oacute;n: En una primera versi&oacute;n del texto se atribu&iacute;a la cita "El encuentro fortuito de un paraguas y una m&aacute;quina de coser sobre una mesa de disecci&oacute;n" a Andr&eacute; Breton. El autor de esta imagen fue el conde Lautr&eacute;amont, que Breton y otros surrealistas citaban con frecuencia. </em>]]></content>
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    <title>The Value of Confidence</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/the-value-of-confidence_b_1577995.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1577995</id>
    <published>2012-06-07T12:08:37-04:00</published>
    <updated>2012-08-07T05:12:03-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[It is no exaggeration to say that one of the defining elements of Spain's current situation is a generalized loss of confidence, both inside and outside our borders.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[Confidence is an economic activity of highest order, and its loss inevitably gives rise to economic costs. In addition, it satisfies a new modality of capital, social capital, which is based precisely in the confidence of agents between each other and between themselves and their institutions. It is no exaggeration to say that one of the defining elements of Spain's current situation is a generalized loss of confidence, both inside and outside our borders. Has Mariano Rajoy contributed to this loss, to this erosion of our social capital? There is much evidence to indicate that yes, in effect, he has done just that.<br />
<br />
He has done the opposite of what he promised to do. And perhaps the worst part is not that the Executive has raised taxes when it promised to lower them; that it has enacted social cuts that it swore it would not; nor that it has left empty, one after another, its electoral promises. The worst part is that few Spaniards now doubt that the Popular Party ever intended to fulfill these promises, and joining them, many international investors who follow very closely the goings-on of our country.<br />
<br />
Desperately seeking to blame outside parties does not build confidence. This is precisely what the government of Rajoy has done in recent months: by relentlessly resorting to the political inheritance it received; by pointing fingers at the Autonomous Communities, instead of explaining the origins of the deficit; by denouncing universities, their rectors, and their students; and, indeed, even by chipping away at the prestige of the Bank of Spain. Obviously these are not the best ways to reinforce confidence in our institutions, or, it goes without saying, in our country. Nor is it good practice to delay, for electoral reasons, the introduction of the General Budgets of the State, when European institutions have been insistently demanding them, or to embrace a rhetoric of fiscal sovereignty by announcing a deficit objective lower than that set by the Commission soon thereafter. This is all particularly ill-advised if, when public accounts are finally introduced, they are manifestly ridiculous.<br />
<br />
Building confidence was precisely the stated objective of the financial reforms undertaken by the government. Unfortunately, the majority of its actions in this regard have simply made the situation worse -- in particular, the management of the Bankia crisis. To use the phrasing of the President of the European Central Bank, things have been done in the "worst possible way."<br />
<br />
Of course, letting the crisis run wild for weeks doesn't seem like the best way to build confidence either. Nor does beginning to set the recapitalization needs of the entity at a sum of 4.5 billion euros, only to end up at 23.5 billion euros. What this means is that in very little time the quantity was multiplied by five -- this following the Minister of Economy's commitment to put "all the money that's necessary" in order to fix the entity. The government seems to have agreed to this final amount, uncritically accepting both  the quantity and methodology used to arrive at that figure, which can only have negative effects on the people evaluating our financial system.<br />
<br />
At this point, it is clear that the errors of the government are going to increase the necessity of recapitalizing our Banks. The fact is that the reforms have planted doubts about the entire Spanish financial system and about its solvency, when, according to the IMF itself, just one-third of our financial entities have problems.<br />
<br />
Until now, the President of the Government has publically maintained that Spain can handle financial reform using its own resources, and this is reasonable. Nevertheless, little by little, the door has begun opening -- sometimes as a result of declarations by the Executive itself -- to the idea that Europe must contribute to the recapitalization of our Banks. Whether this help arrives directly to financial entities or is channeled through the state, it's obvious that it will come along with some "conditionality." Citizens must be told that if there's European money, there will also be demands that are going to affect millions of lives. And some of these may turn out to be unacceptable.  Should outside help arrive, that debate that cannot be shirked.<br />
<br />
In this situation, the most urgent necessity is to build confidence, internally and externally. Confidence for the Spanish, that they know where our country is going; confidence to reactivate investment and our languishing internal consumption, and to stimulate entrepreneurship. Confidence so that the world stops seeing us as a problem, because we're not. And changes in Europe, as urgent as they are profound. Beginning with a political economy that combines austerity with stimuli for growth, which is what I've been arguing for the past year.<br />
<br />
What we need, in conclusion, is an attitude that allows for grand social covenants regarding basic aspects of our shared existence. Things are tough for a lot of Spaniards, and they are demanding this effort. Great nations are great, among other reasons, because of their capacity to come together to face challenges. And Spain is a great nation. I am convinced that today, in such a difficult situation, we need to get back that will to agree, which arises from confidence in our own capacity. As it always has been throughout its history, the Socialist Party is willing to put forward the best of itself to achieve just such an understanding.]]></content>
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    <title>El valor de la confianza</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1574500</id>
    <published>2012-06-06T18:01:00-04:00</published>
    <updated>2012-10-04T10:39:18-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Uno de los rasgos que definen la actual situación en España es el de una generalizada pérdida de confianza. ¿Ha contribuido Mariano Rajoy a esa pérdida? Son muchas las evidencias de que, en efecto, así ha sido.]]></summary>
    <author>
        <name>Alfredo Pérez Rubalcaba</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/alfredo-perez-rubalcaba/"><![CDATA[La confianza es un activo econ&oacute;mico de primer orden, y su p&eacute;rdida acarrea, inevitablemente, costes econ&oacute;micos. Adem&aacute;s, conforma una nueva modalidad de capital, el capital social, que, justamente se basa en la confianza entre los agentes, y entre &eacute;stos y las instituciones. No es exagerado decir que uno de los rasgos que definen la actual situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a es el de una generalizada p&eacute;rdida de confianza, dentro y fuera de nuestras fronteras. &iquest;Ha contribuido Mariano Rajoy a esa p&eacute;rdida, a esta erosi&oacute;n de nuestro capital social? Son muchas las evidencias de que, en efecto, as&iacute; ha sido.<br />
<br />
Ha hecho lo contrario de lo que prometi&oacute; hacer. Y tal vez lo m&aacute;s grave no sea que el Ejecutivo haya subido impuestos cuando se comprometi&oacute; a bajarlos; que haya aplicado recortes sociales que neg&oacute; que fuera a hacer; que una tras otra haya dejado sin contenido sus promesas electorales. Lo m&aacute;s grave es que pocos espa&ntilde;oles dudan ahora de que nunca estuvo en el &aacute;nimo del Partido Popular cumplir esos compromisos, y con ellos, muchos inversores internacionales que siguen muy de cerca el d&iacute;a a d&iacute;a de nuestro pa&iacute;s. <br />
<br />
No se genera confianza buscando  a la desesperada culpables ajenos. Eso es precisamente lo que ha hecho en estos meses el Gobierno de Rajoy: recurriendo machaconamente a la herencia recibida; se&ntilde;alando a las Comunidades Aut&oacute;nomas, en lugar de explicar el origen de sus d&eacute;ficits; demonizando a los sindicatos; denostando a las Universidades, a sus rectores y a sus alumnos; y llegando, incluso, a socavar el prestigio del Banco de Espa&ntilde;a. Desde luego, no es la mejor manera de reforzar la confianza en nuestras instituciones, ni, por supuesto, en nuestro pa&iacute;s. Como tampoco lo es retrasar por motivos electorales la presentaci&oacute;n de los Presupuestos Generales del Estado, cuando las instituciones europeas lo demandaban insistentemente, o realizar un ret&oacute;rico ejercicio de soberan&iacute;a fiscal, anunciando un objetivo de d&eacute;ficit inferior al que muy poco despu&eacute;s fijar&iacute;a la Comisi&oacute;n. Y menos a&uacute;n si cuando finalmente se presentan esas cuentas p&uacute;blicas, resultan incre&iacute;bles a todas luces.<br />
<br />
Generar confianza era, precisamente, el declarado objetivo de la reforma financiera emprendida por el Gobierno. Lamentablemente, la mayor parte de sus actuaciones en este sentido no han hecho m&aacute;s que empeorar la situaci&oacute;n. En especial en la gesti&oacute;n de la crisis de Bankia. Por decirlo con las mismas palabras que el Presidente del Banco Central Europeo, las cosas se han hecho "de la peor manera posible". <br />
<br />
Desde luego, no parece que la mejor manera de generar confianza sea mantener la crisis abierta durante semanas, o comenzar fijando las necesidades de recapitalizaci&oacute;n de la entidad en una cifra de 4.500 millones de euros, para acabar situ&aacute;ndola en 23.500 millones de euros. Es decir, en muy poco tiempo la cantidad se multiplic&oacute; por cinco, tras el compromiso del Ministro de Econom&iacute;a de poner "todo el dinero que fuere necesario" para sanear la entidad. Al parecer el Gobierno ha dado por buena esa cifra; una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica, de la cantidad y la metodolog&iacute;a utilizada para llegar a ella, cuya influencia sobre quienes est&aacute;n evaluando nuestro sistema financiero solo puede ser negativa. <br />
<br />
A estas alturas est&aacute; claro que los errores del Gobierno van a elevar las necesidades de recapitalizaci&oacute;n de nuestros bancos. Y es que la reforma ha sembrado dudas sobre todo el sistema financiero espa&ntilde;ol y sobre su solvencia, cuando seg&uacute;n el propio FMI s&oacute;lo un tercio de nuestras entidades financieras tienen problemas. <br />
<br />
Hasta ahora, el Presidente del Gobierno ha mantenido p&uacute;blicamente que Espa&ntilde;a puede abordar con sus propios recursos la reforma financiera, y eso es razonable. Poco a poco, empero, se va abriendo paso, en ocasiones por declaraciones del propio Ejecutivo, la idea de que Europa debe contribuir a la recapitalizaci&oacute;n de nuestros bancos. Llegue esta ayuda directamente a las entidades financieras o lo haga a trav&eacute;s del Estado es evidente que va a venir acompa&ntilde;ada de una cierta "condicionalidad". Hay que decirles a los ciudadanos que si hay dinero europeo, habr&aacute; exigencias que van a afectar a la vida de millones de ellos. Y puede haber algunas que resulten inaceptables. Este es un debate que, de producirse esa ayuda, no se puede rehuir.<br />
<br />
En esta situaci&oacute;n, lo m&aacute;s urgente es generar confianza, dentro y fuera. Confianza para que los espa&ntilde;oles sepan ad&oacute;nde va nuestro pa&iacute;s; confianza para reactivar la inversi&oacute;n, el languideciente consumo interno y estimular a los emprendedores. Confianza para que el mundo deje de vernos como un problema, porque no lo somos. Y cambios en Europa, tan urgentes como profundos. Empezando por una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que combine austeridad con est&iacute;mulos al crecimiento, como vengo defendiendo desde hace un a&ntilde;o. <br />
<br />
Hace falta, en fin, una actitud que permita grandes acuerdos sociales sobre aspectos b&aacute;sicos de nuestra convivencia. Hay muchos espa&ntilde;oles que lo est&aacute;n pasando muy mal y reclaman este esfuerzo.  Los grandes pa&iacute;ses lo son, entre otras cosas, por su capacidad de unirse ante las dificultades. Y Espa&ntilde;a es un gran pa&iacute;s. Estoy convencido de que hoy, en una situaci&oacute;n tan dif&iacute;cil, necesitamos recuperar esa voluntad de acuerdo, que surge de la confianza en nuestra propia capacidad. Como siempre ha hecho a lo largo de su historia, el Partido Socialista est&aacute; dispuesto a poner lo mejor de s&iacute; para lograr ese entendimiento.]]></content>
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