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  <title>Antonio Arroyo Gil</title>
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  <updated>2013-05-18T17:54:42-04:00</updated>
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    <name>Antonio Arroyo Gil</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Antonio Arroyo Gil</subtitle>
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    <title>Constitución, igualdad real y buen gobierno</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2251029</id>
    <published>2012-12-06T12:21:43-05:00</published>
    <updated>2013-02-05T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Un buen Gobierno es aquel que, entre otras cosas, no se empecina en el error. Y el peor error que puede cometer un Gobierno es ir en contra de la igualdad real y efectiva, y de los medios que ayudan a su consecución, porque de hacerlo estaría incumpliendo el mandato que a todos los poderes públicos dirige el art. 9.2 de la Constitución.]]></summary>
    <author>
        <name>Antonio Arroyo Gil</name>
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    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/"><![CDATA[Hace exactamente un mes, el 6 de noviembre de 2012, celebr&aacute;bamos con alegr&iacute;a una sentencia que desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os esper&aacute;bamos. El Tribunal Constitucional, por amplia mayor&iacute;a, despej&oacute; las pocas dudas que quedaban: <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/11/06/el-tribunal-constituciona_n_2082833.html" target="_hplink">El matrimonio entre personas del mismo sexo es perfectamente constitucional</a>, al igual que lo es la adopci&oacute;n que se pueda llevar a cabo en el seno de esa relaci&oacute;n conyugal por ambos c&oacute;nyuges del mismo sexo.<br />
<br />
En este sentido, la sociedad espa&ntilde;ola mayoritariamente no ten&iacute;a ninguna duda de la constitucionalidad de extender el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo ya solo faltaba la sentencia del Alto Tribunal.<br />
<br />
El matrimonio igualitario es constitucional -seg&uacute;n el TC- porque su reconocimiento por el legislador no distorsiona el r&eacute;gimen jur&iacute;dico del mismo y, en consecuencia, la imagen jur&iacute;dica que la sociedad se va forjando de &eacute;l. Es decir, que la sociedad espa&ntilde;ola, a d&iacute;a de hoy, tal y como demuestran los sondeos de opini&oacute;n, de manera muy amplia, reconoce que la instituci&oacute;n matrimonial se puede abrir a las parejas del mismo sexo sin que eso suponga poner en cuesti&oacute;n la idea que socialmente se tiene del matrimonio. Y precisamente por esa raz&oacute;n es posible que el legislador democr&aacute;tico haya reconocido la posibilidad de ejercer conjuntamente este derecho a las personas del mismo sexo.<br />
<br />
Por lo que se refiere a la adopci&oacute;n de menores por parejas del mismo sexo, el TC sostiene con convicci&oacute;n que el mandato de protecci&oacute;n a la familia, en general, y de los hijos, en particular (art. 39.1 y 2 CE) no queda incumplido por la opci&oacute;n que realiza el legislador, pues los mecanismos legalmente previstos para garantizar la efectividad de ese mandato quedan inc&oacute;lumes, a fin de garantizar la idoneidad de las o los adoptantes.<br />
<br />
La importancia de este pronunciamiento del TC adquiere de nuevo plena relevancia y actualidad en un d&iacute;a como el de hoy, 6 de diciembre de 2012, en el que celebramos el trig&eacute;simo cuarto aniversario de nuestra Constituci&oacute;n. Una Constituci&oacute;n que, hoy m&aacute;s que nunca, podemos decir que es, efectivamente, nuestra, en tanto que, por fin, se ha reconocido por su m&aacute;ximo int&eacute;rprete, el Tribunal Constitucional, que la misma tambi&eacute;n reconoce y ampara la plena validez y vigencia de nuestros derechos, los derechos de las lesbianas, gais, transexuales y bisexuales. <br />
<br />
La  dignidad humana, a la que con tanta perseverancia apelamos siempre que tenemos ocasi&oacute;n, no es m&aacute;s que una mera declaraci&oacute;n de buenas intenciones si no viene acompa&ntilde;ada del reconocimiento y garant&iacute;a de los derechos fundamentales que constituyen el contenido de la misma. Dicho de manera m&aacute;s clara: Si hablamos de orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, una persona homosexual, bisexual o transexual no puede llevar una vida digna si no tiene reconocidos todos los derechos que se reconocen a una persona heterosexual o cisexual (persona no transexual). Cuando la diferencia es solo esta, y una vez que est&aacute; admitido que la orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero no puede ser motivo de discriminaci&oacute;n alguna, carece de sentido utilizar esa diferenciaci&oacute;n para otorgar o denegar ciertos derechos. <br />
<br />
Si la homosexualidad, la bisexualidad o la transexualidad son manifestaciones de la diversidad sexual tan v&aacute;lidas como lo son la heterosexualidad o la cisexualidad no deber&iacute;a establecerse ninguna diferenciaci&oacute;n entre las personas homosexuales, bisexuales y transexuales en relaci&oacute;n con las personas heterosexuales y cisexuales. Y menos a&uacute;n en materia de derechos fundamentales. Es una cuesti&oacute;n de dignidad. De dignidad humana.<br />
<br />
Por otra parte, hoy tenemos que alertar de la oportunidad perdida en el reconocimiento de la dignidad de las personas transexuales. As&iacute;, si bien las personas transexuales ya no son consideradas enfermas mentales en la nueva edici&oacute;n del <em>Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de Enfermedades Mentales</em>, com&uacute;nmente conocido como la "biblia" de la psiquiatr&iacute;a, elaborado por la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a, s&iacute; se incluye el diagn&oacute;stico de "disforia de g&eacute;nero", ignor&aacute;ndose las mayoritarias demandas de despatologizaci&oacute;n de la transexualidad.<br />
<br />
En estos tiempos aciagos, de crisis econ&oacute;mica brutal, recortes acusados de derechos sociales e individuales, desmantelamiento creciente del estado del bienestar, cotas muy dolorosas de desempleo, conflictividad territorial agravada, etc., etc., tendremos que seguir peleando por la dignidad de las personas transexuales. <br />
<br />
Como miembros de un colectivo que ha conocido, como pocos, lo que significa el sufrimiento que provoca la marginaci&oacute;n, la exclusi&oacute;n social, la discriminaci&oacute;n en sus muy diferentes rostros, e, incluso, la agresi&oacute;n, f&iacute;sica o verbal, y la muerte en su peor versi&oacute;n (el suicidio a que lleva la desesperanza y el asesinato provocado por el odio), primero, queremos, como siempre hemos hecho, lanzar un mensaje de solidaridad con todas y todos aquellos conciudadanos que en estos momentos lo est&aacute;n pasando mal como consecuencia de los males denunciados m&aacute;s arriba; y, en segundo t&eacute;rmino, queremos tambi&eacute;n proclamar nuestra alegr&iacute;a en un d&iacute;a como este, porque hoy m&aacute;s que nunca sentimos como propia esta Constituci&oacute;n que es de todas y todos, y no patrimonio de nadie. <br />
<br />
Para nuestro colectivo comienza ahora una nueva etapa, que ineludiblemente ha de estar orientada hacia la consecuci&oacute;n de un objetivo final: la igualdad real. En el &uacute;ltimo congreso de COGAM (Colectivo de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Madrid), celebrado hace escasas tres semanas, nuestro lema no dejaba lugar a dudas: "IGUALDAD REAL YA". Porque todav&iacute;a queda mucho por hacer hasta conseguir que ser lesbiana, gay, transexual o bisexual no signifique nada sustancialmente diferente que ser heterosexual o cisexual. En ese camino nos seguiremos encontrando. Y para ello estamos convencidos de que podremos seguir contando con el apoyo de todas y todos aquellos que creen y practican la igualdad. <br />
<br />
Tambi&eacute;n nos gustar&iacute;a que el Gobierno de turno, m&aacute;ximo responsable de la direcci&oacute;n pol&iacute;tica de un pa&iacute;s, asumiera como propia esta lucha a favor de la igualdad. Desde luego, el Gobierno actual del Presidente Rajoy tiene una buena ocasi&oacute;n para demostrarnos que, por fin, apuesta por ella. Sin embargo, esta esperanza, lamentablemente, se ha vuelto a ver frustrada estos d&iacute;as, con el anuncio hecho por el Ministro de Educaci&oacute;n, el Sr. Wert, acerca de la supresi&oacute;n de la asignatura Educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a. <br />
<br />
Un buen Gobierno es aquel que, entre otras cosas, no se empecina en el error. Y el peor error que puede cometer un Gobierno es ir en contra de la igualdad real y efectiva, y de los medios que ayudan a su consecuci&oacute;n, porque de hacerlo estar&iacute;a incumpliendo el mandato que a todos los poderes p&uacute;blicos dirige el art. 9.2 de la Constituci&oacute;n: "Remover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas". Constituci&oacute;n, igualdad real y buen gobierno deber&iacute;an ir siempre de la mano. No conviene empecinarse en el error.<br />
<br />
<br />
<strong>Agust&iacute;n L&oacute;pez Lozano</strong> y <strong>Antonio Arroyo Gil</strong> son, respectivamente, presidente y coordinador del Grupo de Derechos Humanos de COGAM]]></content>
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    <title>Pour une Espagne fédérale</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.fr/antonio-arroyo-gil/espagne-federale_b_1953555.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1953555</id>
    <published>2012-10-11T00:00:28-04:00</published>
    <updated>2012-12-10T05:12:02-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[CRISE - Tout ce que nous pouvons apprendre de l'Allemagne nous fera assurément du bien, si nous mettons tout en pratique. Ça ne devrait pas nous coûter très cher, parce que notre État des Autonomies ressemble déjà beaucoup, beaucoup trop, à un État fédéral.]]></summary>
    <author>
        <name>Antonio Arroyo Gil</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/"><![CDATA[Parler clairement c'est appeler les choses par leurs noms, sans para&icirc;tre pour autant mal &eacute;lev&eacute;. C'est appr&eacute;cier qu'&agrave; pr&eacute;sent, en ces moments d'incertitudes et de d&eacute;fis pour le futur de l'Espagne, le plus grand responsable du principal parti d'opposition (PSOE), Alfredo P&eacute;rez Rubalcaba, nous dise clairement vers o&ugrave; il croit que l'organisation territoriale de notre &Eacute;tat doit aller, vers le f&eacute;d&eacute;ralisme; et le r&eacute;f&eacute;rent le plus &eacute;vident est le f&eacute;d&eacute;ralisme allemand.<br />
<br />
Nous sommes ce que nous &eacute;tions, mais il y a toujours une opportunit&eacute; pour commencer &agrave; changer et &agrave; &ecirc;tre ce que nous voulons arriver &agrave; &ecirc;tre, sans complexes paralysants. Il est certain que l'exp&eacute;rience f&eacute;d&eacute;rale dans notre pays a &eacute;t&eacute; traumatisante. Mais aujourd'hui, ces temps nous paraissent loin et avec le temps, il en de m&ecirc;me pour les raisons ultimes et profondes qui ont fait &eacute;chouer cette tentative f&eacute;d&eacute;raliste de notre &Eacute;tat. Aujourd'hui nous avons la chance, durement gagn&eacute;e, de vivre dans un &Eacute;tat qui, en plus d'&ecirc;tre social (m&ecirc;me s'il l'est de moins en mois, lamentablement) et d&eacute;mocratique de Droit, est aussi un &Eacute;tat territorialement ou politiquement d&eacute;centralis&eacute;. C'est notre &Eacute;tat des Autonomies. Nous l'avons construit avec force, longuement, et en d&eacute;pit de ce que peuvent dire les uns et les autres aujourd'hui, cela a &eacute;t&eacute; un succ&egrave;s, un succ&egrave;s cat&eacute;gorique.<br />
<br />
Cela veut dire qu'ils n'ont pas commis d'erreurs, qu'il ne faut rien am&eacute;liorer ? &Eacute;videmment que non. En politique il y a toujours beaucoup &agrave; am&eacute;liorer. Mais les d&eacute;ficiences, les erreurs, les exc&egrave;s qui ont &eacute;t&eacute; ind&eacute;niablement commis ne peuvent justifier la remise en question de notre mod&egrave;le d'&Eacute;tat, et, encore moins, son d&eacute;mant&egrave;lement. Que nous traversions <a href="http://www.huffingtonpost.fr/news/crise-de-la-dette" target="_hplink">une crise &eacute;conomique gravissime</a>, que des centaines de milliers de personnes se retrouvent sans emplois, avec des cons&eacute;quences douloureuses; que nous exp&eacute;rimentions un &eacute;branlement brutal de nos droits sociaux (encore tout nouveaux), qui sont si directement li&eacute;s &agrave; nos droits les plus intimes et fondamentaux (&eacute;ducation, sant&eacute;, etc...); qu'ils d&eacute;bouchent sur des inefficacit&eacute;s administratives, corruptions &eacute;tendues et abus aussi intol&eacute;rables; tout ceci, aussi v&eacute;ridique que ce soit, ne se solutionne pas en d&eacute;truisant notre &Eacute;tat des Autonomies, ni par la voie de sa centralisation totale ni par celle de sa d&eacute;sint&eacute;gration absolue.<br />
<br />
Ce qu'il faudra faire c'est identifier les probl&egrave;mes concrets et chercher des solutions efficaces et gradu&eacute;es. Pour cela, rien de mieux que de regarder notre entourage, de regarder les &Eacute;tats autour de nous qui fonctionnent mieux que nous du point de vue de l'organisation et qui, en plus, nous ont servi d'inspiration. La R&eacute;publique F&eacute;d&eacute;rale d'Allemagne, est sans aucun doute l'un d'entre eux.<br />
<br />
Il y a beaucoup &agrave; apprendre de nos amis Allemands. Apprendre, par exemple, qu'il convient que la distribution de comp&eacute;tence entre la F&eacute;d&eacute;ration (notre &Eacute;tat central) et les &Eacute;tats f&eacute;d&eacute;raux ou L&auml;nder (nos Communaut&eacute;s Autonomes) soit bien fa&ccedil;onn&eacute;e par la Loi Fondamentale (notre Constitution), afin d'&eacute;viter, le plus possible, des disputes pour la titularisation de la comp&eacute;tence.<br />
<br />
Apprendre, par exemple, que dans la prise de d&eacute;cisions l&eacute;gislatives au niveau f&eacute;d&eacute;ral (central) qui ont une incidence directe sur les &Eacute;tats membres (ou Communaut&eacute;s Autonomes), il s'av&egrave;re n&eacute;cessaire de favoriser la participation de ces derniers, &agrave; travers une Chambre dans laquelle se retrouvent des repr&eacute;sentants, le Bundesrat en Allemagne (notre futur S&eacute;nat ?). Apprendre, par exemple, &agrave; &eacute;laborer une m&eacute;thode quand il faut entreprendre une r&eacute;forme constitutionnelle pr&eacute;d&eacute;termin&eacute;e, et que cette m&eacute;thode doit se baser sur la fid&eacute;lit&eacute; institutionnelle de tous les acteurs politiques, sur la participation active de ceux qui vont &ecirc;tre affect&eacute;s par cette modification, mais aussi des autres qui, par leurs comp&eacute;tences, ont des choses &agrave; apporter au d&eacute;bat, qu'ils soient juristes, politologues, sociologues, &eacute;conomistes, etc.<br />
<br />
Tout ce que nous pouvons apprendre de l'Allemagne nous fera assur&eacute;ment du bien, si nous mettons tout en pratique. &Ccedil;a ne devrait pas nous co&ucirc;ter tr&egrave;s cher, parce que notre &Eacute;tat des Autonomies ressemble d&eacute;j&agrave; beaucoup, beaucoup trop, &agrave; un &Eacute;tat f&eacute;d&eacute;ral. De fait, peu sont ceux qui comprennent, et je m'inclus moi-m&ecirc;me, que l'Espagne est d&eacute;j&agrave; un &Eacute;tat f&eacute;d&eacute;ral, mais c'est un &Eacute;tat qui n&eacute;cessite des am&eacute;liorations, des perfectionnements de tout ce dont j'ai parl&eacute; plus haut. Ainsi, toutes ces propositions, ne valent rien si nous ne partageons pas de mani&egrave;re majoritaire une id&eacute;e basique et centrale : que le f&eacute;d&eacute;ralisme est une forme d'organisation des pouvoirs politiques qui sert &agrave; garantir l'unit&eacute; et le respect &agrave; la diversit&eacute;.<br />
<br />
Au fond, celui qui veut en finir avec cette unit&eacute; pour aller vers l'ind&eacute;pendance (o&ugrave; et avec qui ?) aura en horreur le f&eacute;d&eacute;ralisme tant qu'il sera incapable de reconna&icirc;tre que notre &Eacute;tat se compose de territoires diverses qui m&eacute;ritent des garanties &agrave; leurs singularit&eacute;s. Cet &eacute;quilibre entre unit&eacute; et diversit&eacute; est ce qui rend stables et prosp&egrave;res des &Eacute;tats f&eacute;d&eacute;raux comme l'Allemagne, la Suisse, l'Australie ou, bien s&ucirc;r, les &Eacute;tats-Unis. Et cet &eacute;quilibre est l'essence m&ecirc;me du f&eacute;d&eacute;ralisme, duquel il ne faut pas avoir peur, tout au contraire.<br />
<br />
Le Parti Socialiste Ouvrier Espagnol (PSOE) fait bien de parler clairement de cette approche f&eacute;d&eacute;rale. Et en soutenant que s'il faut r&eacute;former la Constitution, aucuns traumatismes ne devraient se produire. Parce que les Constitutions ne sont pas des sacro-saints. En Allemagne, ils l'ont r&eacute;form&eacute;e presque 70 fois en plus de 60 ans. Qui parle avec clart&eacute; r&eacute;ussi &agrave; d&eacute;masquer les vraies intentions de ceux qui se r&eacute;fugient dans l'ambigu&iuml;t&eacute;. Parions, sans ambigu&iuml;t&eacute;s, sur une Espagne f&eacute;d&eacute;rale.]]></content>
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    <title>Por una España federal</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/antonio-arroyo-gil/lecciones-federales-de-al_b_1929430.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1929430</id>
    <published>2012-10-03T04:03:25-04:00</published>
    <updated>2012-12-02T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Hace bien el PSOE en hablar con claridad acerca de su apuesta federal. Y en sostener que si hay que reformar la Constitución, ello no debería producir ningún trauma. Porque las Constituciones no son sacrosantas. En Alemania se ha reformado casi sesenta veces en poco más de sesenta años.]]></summary>
    <author>
        <name>Antonio Arroyo Gil</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/"><![CDATA[Hablar claro es llamar a las cosas por su nombre, sin necesidad de ser maleducado. Es de agradecer, por eso, que ahora, en estos momentos de incertidumbres y desaf&iacute;os para el futuro de Espa&ntilde;a, el m&aacute;ximo responsable del principal partido de la oposici&oacute;n, Alfredo P&eacute;rez Rubalcaba, <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/09/24/rubalcaba-el-psc-quiere-u_n_1908524.html" target="_hplink">nos diga claramente hacia d&oacute;nde cree que debe ir la organizaci&oacute;n territorial de nuestro Estado: El federalismo es el camino</a>; y el referente m&aacute;s claro, el federalismo alem&aacute;n.<br />
<br />
Somos lo que fuimos, pero siempre hay una oportunidad para empezar a cambiar y a ser lo que queremos llegar a ser, sin complejos paralizantes. Es cierto que la experiencia federal en nuestro pa&iacute;s result&oacute; traum&aacute;tica. Pero esos tiempos han quedado ya lejos y con ellos las razones &uacute;ltimas y profundas que hicieron fracasar aquel intento federalizante de nuestro Estado. Hoy tenemos la fortuna, ganada a pulso, de vivir en un Estado que adem&aacute;s de social (aunque cada vez menos, lamentablemente) y democr&aacute;tico de Derecho, es tambi&eacute;n un Estado territorial o pol&iacute;ticamente descentralizado. Eso es nuestro Estado de las Autonom&iacute;as. Lo hemos construido con esfuerzo, generosamente, y, pese a lo que unos y otros nos quieran decir ahora, ha sido un &eacute;xito, un rotundo &eacute;xito.<br />
<br />
&iquest;Quiere eso decir que no se han cometido errores, que no hay nada que mejorar? Evidentemente, no. En pol&iacute;tica siempre hay mucho que mejorar. Pero las deficiencias, los errores, los excesos, que es cierto que se han cometido, no pueden justificar la puesta en cuesti&oacute;n de nuestro modelo de Estado, y, menos a&uacute;n, su desmantelamiento. Que estemos atravesando una dur&iacute;sima crisis econ&oacute;mica, que se est&aacute; llevando por delante el empleo de cientos de miles de personas, con sus dolorosas consecuencias; que estemos experimentando una sacudida brutal de nuestros a&uacute;n incipientes derechos sociales, que tan directamente relacionados est&aacute;n con nuestros derechos m&aacute;s &iacute;ntimos, los fundamentales (educaci&oacute;n, sanidad, etc.); que se est&eacute;n destapando ineficiencias administrativas, duplicidades costosas, corrupciones grav&iacute;simas y corruptelas tambi&eacute;n intolerables; todo eso, por m&aacute;s cierto que sea, no se soluciona destruyendo nuestro Estado de las Autonom&iacute;as, ni por la v&iacute;a de su centralizaci&oacute;n total ni, claro est&aacute;, por la de su desintegraci&oacute;n absoluta. <br />
<br />
Lo que habr&aacute; que hacer es identificar problemas concretos y buscar soluciones eficientes y contrastadas. Para ello, seguramente nada mejor que mirar a nuestro alrededor, a los Estados de nuestro entorno que mejor funcionan desde un punto de vista organizativo y que, adem&aacute;s, nos han servido de inspiraci&oacute;n. La Rep&uacute;blica Federal de Alemania, qu&eacute; duda cabe, es uno de ellos. <br />
<br />
Es mucho lo que podemos aprender a&uacute;n de los amigos alemanes. Aprender, por ejemplo, que conviene que la distribuci&oacute;n de competencias entre la Federaci&oacute;n (nuestro Estado central) y los Estados federados o <em>L&auml;nder</em> (nuestras Comunidades Aut&oacute;nomas) est&eacute; bien plasmada en la Ley Fundamental (nuestra Constituci&oacute;n), a fin de evitar, en lo posible, disputas por la titularidad de la competencia. Aprender, por ejemplo, que en la toma de decisiones legislativas a nivel federal (central) con incidencia directa sobre los Estados miembros (o Comunidades Aut&oacute;nomas), resulta necesario favorecer la participaci&oacute;n de estos, a trav&eacute;s de una C&aacute;mara en la que se encuentren representados, el <em>Bundesrat</em> en Alemania (&iquest;nuestro futuro Senado?). Aprender, por ejemplo, que el m&eacute;todo a la hora de acometer una reforma constitucional predetermina, en buena medida, su resultado, y que ese m&eacute;todo ha de basarse en la lealtad institucional de todos los actores pol&iacute;ticos, en la participaci&oacute;n activa de quienes van a verse afectados por esa modificaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de aquellos otros que, por raz&oacute;n de su competencia, tienen cosas que aportar al debate, ya sean juristas, polit&oacute;logos, sociol&oacute;gicos, economistas, etc. <br />
<br />
Todo eso lo podemos aprender de Alemania y, seguramente, si lo ponemos en pr&aacute;ctica, nos vaya mejor. No deber&iacute;a costarnos demasiado, porque nuestro Estado de las Autonom&iacute;as se parece ya mucho, much&iacute;simo, a un Estado federal. De hecho, no son pocos los que entienden, entre los que me incluyo, que Espa&ntilde;a es ya un Estado federal, pero necesitado de mejoras, de perfeccionamientos en la l&iacute;nea de lo apuntado m&aacute;s arriba. Pero todo eso, todas esas propuestas, no ser&aacute;n nada si no compartimos de manera mayoritaria una idea b&aacute;sica y nuclear: que el federalismo es una forma de organizaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos que sirve para garantizar la unidad y el respeto a la diversidad.<br />
<br />
Quien, en el fondo, quiera acabar con esa unidad para ir independientemente, no se sabe bien a d&oacute;nde y con qui&eacute;n, aborrecer&aacute; del federalismo tanto como quien sea incapaz de reconocer que nuestro Estado se compone de territorios diversos que merecen garant&iacute;as de su singularidad. Ese equilibrio entre unidad y diversidad es lo que hace estables y pr&oacute;speros a Estados federales como Alemania, Suiza, Australia o, por supuesto, Estados Unidos de Am&eacute;rica. Y ese equilibrio es la esencia del federalismo, al que, por tanto, no hay que tenerle ning&uacute;n miedo, sino todo lo contrario.<br />
<br />
Hace bien el PSOE en hablar con claridad acerca de su apuesta federal. Y en sostener que si hay que reformar la Constituci&oacute;n, ello no deber&iacute;a producir ning&uacute;n trauma. Porque las Constituciones no son sacrosantas. En Alemania se ha reformado casi sesenta veces en poco m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os. Quien habla con claridad consigue desenmascarar las verdaderas intenciones de quienes se refugian en la ambig&uuml;edad. Apostemos, sin ambig&uuml;edades, por una Espa&ntilde;a federal.]]></content>
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    <title>Orgullo, dignidad y matrimonio</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/agustin-lopez-lozano/orgullo-dignidad-y-matrimonio_b_1653832.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1653832</id>
    <published>2012-07-10T04:01:00-04:00</published>
    <updated>2012-09-08T05:12:09-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Aguardamos con impaciencia a que el Tribunal Constitucional se pronuncie y deje definitivamente zanjada esta cuestión, de forma que una vez garantizada la igualdad legal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.]]></summary>
    <author>
        <name>Antonio Arroyo Gil</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/antonio-arroyo-gil/"><![CDATA[Acabamos de celebrar la manifestaci&oacute;n estatal del Orgullo LGTB 2012, el s&aacute;bado pasado, 30 de junio, <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/06/30/orgullo-gay-miles-de-pers_n_1639859.html?utm_hp_ref=es-orgullo-gay" target="_hplink">las calles del centro de Madrid abarrotadas por cientos y cientos de miles de personas</a>. Es la fiesta m&aacute;s populosa que se celebra en nuestro pa&iacute;s. Seguramente porque es la fiesta de la diversidad, en la que todas y todos cabemos, con independencia de cu&aacute;l sea nuestra orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, nuestro color de piel, acento o creencias. Es la fiesta de la igualdad, de la que tan solo quedan fuera aquellos que, consciente o inconscientemente, practican el odio al diferente, cualquier tipo de odio. <br />
<br />
Lo llamamos Orgullo porque durante demasiado tiempo hemos vivido, nos han obligado a ello, en la verg&uuml;enza. Y no hay  por qu&eacute; avergonzarse de ser como se es, cuando ello a nadie perjudica, ning&uacute;n da&ntilde;o hace. Es una gran fiesta, sin duda, y como tal las formas de expresi&oacute;n son alegres, desenfadadas, hiperb&oacute;licas, en ocasiones; siempre llenas de m&uacute;sica y color, el color del arco iris. Pero antes que una gran fiesta, por encima de todo, el Orgullo es un gran acto de afirmaci&oacute;n personal y colectiva de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB), un colectivo que ha estado tradicionalmente discriminado, que ha sufrido como pocos el oprobio y la injusticia en sus propias carnes, pagando incluso con la propia vida por ello. S&iacute;, el Orgullo es un gran acto de reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica, pues le decimos al mundo entero que no estamos dispuestos a ser considerados personas de segunda clase, simplemente porque nuestra orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero sea distinta a la predominante.<br />
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Aunque sea una gran fiesta no nos olvidamos de las miles y miles de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales que todav&iacute;a hoy en d&iacute;a, tambi&eacute;n en nuestro pa&iacute;s, sufren por ser como son. No nos olvidamos de los adolescentes LGTB, cuya tasa de suicidio es muy superior a la de los mismos adolescentes heterosexuales. No nos olvidamos de sus padres y madres, que tanto padecen por ello. No nos olvidamos de las personas afectadas de VIH/Sida, una enfermedad que ha castigado fuertemente a nuestro colectivo. No nos olvidamos, aunque sea una gran fiesta, de aquellos otros lugares del mundo en los que ser lesbiana, gay, transexual o bisexual te puede costar, literalmente, la vida. El Orgullo es una gran fiesta, s&iacute;, pero, antes de nada, es un gran acto de reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica de nuestra DIGNIDAD, para que nunca m&aacute;s vuelva a ser violada, o para que deje de serlo, all&iacute; donde a&uacute;n somos considerados enfermos, gente peligrosa o, sencillamente, delincuentes.<br />
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<a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/06/27/me-meti-a-cura-porque-no-_n_1630169.html?utm_hp_ref=es-orgullo-gay" target="_hplink">Y es que es nuestra dignidad lo que est&aacute; en juego.</a> El irrenunciable derecho a que nos dejen vivir en paz, a que no nos agredan, verbal o f&iacute;sicamente, al acceso a un puesto de trabajo en iguales condiciones que los dem&aacute;s, al libre desarrollo de nuestra personalidad; en definitiva, el derecho a todo aquello a lo que cualquier persona, en nuestro pa&iacute;s, tiene derecho, sin que pueda existir diferencia alguna justificada en nuestra orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero. <br />
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Los avances acaecidos en Espa&ntilde;a durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, por lo que se refiere a las personas LGTB, solo pueden ser caracterizados de espectaculares. En poco tiempo, pasamos de estar perseguidos policialmente y castigados penalmente a disfrutar de un reconocimiento pleno de nuestra dignidad, al menos, en el plano legal. <br />
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Y uno de los hitos fundamentales de ese camino, jalonado de episodios heroicos y de otros dolorosos, <a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2005/06/30/actualidad/1120082402_850215.html" target="_hplink">es el que tuvo lugar en 2005, cuando se aprob&oacute; una reforma del C&oacute;digo civil para permitir que las personas del mismo sexo pudieran contraer MATRIMONIO</a> en iguales condiciones, con id&eacute;nticos derechos y obligaciones, que las personas de sexo diferente. Fue un momento de j&uacute;bilo, pues significaba el pen&uacute;ltimo escal&oacute;n al que subir para disfrutar de la plena igualdad legal. Pero, como bien sabemos, pocas semanas despu&eacute;s de la entrada en vigor de esta ley, la misma fue recurrida ante el Tribunal Constitucional. Desde entonces han transcurrido siete a&ntilde;os. Siete a&ntilde;os de incertidumbre, de inseguridad, de angustia. Siete a&ntilde;os que pueden desembocar en breve en una sentencia de nuestro m&aacute;ximo int&eacute;rprete de la Constituci&oacute;n. <br />
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Desde la prudencia, pero tambi&eacute;n desde la ilusi&oacute;n y, sobre todo, el firme convencimiento, no dudamos que ser&aacute; una sentencia favorable a la constitucionalidad del matrimonio igualitario. No se trata solo de la expresi&oacute;n de un &iacute;ntimo deseo. Nuestra opini&oacute;n se basa en firmes argumentos jur&iacute;dicos. De la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1978 no es posible derivar, por m&aacute;s que se quiera, ninguna prohibici&oacute;n del matrimonio entre personas del mismo sexo. La Constituci&oacute;n deja libertad al legislador para regular este tipo de uniones. Es m&aacute;s, de una interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica del todo constitucional cabe derivar la necesidad de una conclusi&oacute;n as&iacute;. Porque nuestra Constituci&oacute;n, en su art&iacute;culo 14, al tiempo que garantiza la igualdad de todos ante la ley, proh&iacute;be toda discriminaci&oacute;n, <a href="http://politica.elpais.com/politica/2012/06/30/actualidad/1341076745_011708.html" target="_hplink">en palabras del Tribunal Constitucional</a>, tambi&eacute;n por raz&oacute;n de orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero. Es m&aacute;s, la propia Constituci&oacute;n, en el art&iacute;culo 9.2, conmina a los poderes p&uacute;blicos a que hagan todo lo posible para que la igualdad del individuo sea real y efectiva, removiendo todos los obst&aacute;culos que impidan o dificulten su plenitud. A ello hay que a&ntilde;adir que la igualdad es un valor superior del ordenamiento jur&iacute;dico, seg&uacute;n dispone el art&iacute;culo 1.1, de forma que el resto de las normas e instituciones jur&iacute;dicas han de ser interpretadas a la luz del mismo. <br />
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Estos argumentos, junto a otros que no es posible exponer ahora, han llevado a que la iniciativa de COGAM (Colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid) a favor de la constitucionalidad del matrimonio igualitario haya sido avalada por cien catedr&aacute;ticos y profesores de Derecho constitucional de Universidades de toda Espa&ntilde;a, <a href="http://www.cogam.es/matrimonio" target="_hplink">entre los que se encuentran algunos de los m&aacute;s prestigiosos</a>. No parece balad&iacute; que cien destacados expertos en Derecho constitucional sostengan, sin reservas, que la ley de reforma del C&oacute;digo civil que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo es perfectamente constitucional. Adem&aacute;s, seg&uacute;n demuestra los sondeos de opini&oacute;n del CIS, el matrimonio igualitario es algo completamente asumido por la sociedad espa&ntilde;ola, que se muestra de manera abrumadoramente mayoritaria, sobre todo, entre los m&aacute;s j&oacute;venes, a favor del mismo.<br />
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En fin, todos estos argumentos son los que nos hacen confiar en que la sentencia que, esperemos que muy pronto, dicte el Tribunal Constitucional sea favorable a la constitucionalidad de la referida ley. No podr&iacute;amos entender que un tribunal que tiene entre sus funciones principales garantizar y proteger derechos, declarase inconstitucional una ley que precisamente lo que hace es ampliar uno de esos derechos a favor de un colectivo que no pod&iacute;a disfrutar de &eacute;l. Nos parece adem&aacute;s inimaginable que nuestro Tribunal Constitucional ignore hacia d&oacute;nde soplan los vientos de la historia. Son ya varios los pa&iacute;ses de nuestro entorno que han reconocido el matrimonio entre personas del mismo sexo, y el n&uacute;mero va en aumento. Francia ser&aacute; de los pr&oacute;ximos, seg&uacute;n ha anunciado su gobierno.<br />
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Por todas estas razones, aguardamos con impaciencia a que el Tribunal Constitucional se pronuncie y deje definitivamente zanjada esta cuesti&oacute;n, de forma que una vez garantizada la igualdad legal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, podamos seguir luchando porque esa igualdad, alg&uacute;n d&iacute;a, sea una realidad plenamente asentada, acabando as&iacute; con la tr&aacute;gica historia de un sufrimiento in&uacute;til.]]></content>
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