<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>

<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="en">
  <title>Astrid Viveros</title>
  <link href="http://huffingtonpost.es/author/index.php?author=astrid-viveros"/>
  <updated>2013-05-23T12:33:01-04:00</updated>
  <author>
    <name>Astrid Viveros</name>
  </author>
  <id xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">http://www.huffingtonpost.es/author/index.php?author=astrid-viveros</id>
  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Astrid Viveros</subtitle>
  <generator>Good old fashioned elbow grease.</generator>

<entry>
    <title>A tres años del terremoto en Haití</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/astrid-viveros/a-tres-anos-del-terremoto_b_2464841.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2464841</id>
    <published>2013-01-15T01:00:00-05:00</published>
    <updated>2013-03-16T05:12:02-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Después del terremoto diversas fundaciones y donantes internacionales prometieron invertir  en Haití respetando la cultura y necesidades locales. Pese a estas declaraciones, tan solo el 1,8 % del fondo para la reconstrucción del país fue dirigido al Gobierno haitiano. Para las organizaciones locales fue peor, recibieron el 0,4%.]]></summary>
    <author>
        <name>Astrid Viveros</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/"><![CDATA[A <a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/01/12/tres-anos-del-terremoto-d_n_2461375.html" target="_hplink">tres a&ntilde;os del terremoto</a>, la pregunta es "&iquest;Qu&eacute; ha cambiado?" Millones de d&oacute;lares han sido invertidos. Cientos de organizaciones se establecieron y se fueron del pa&iacute;s. Muchas promesas fueron hechas. <br />
<br />
El 12 de enero del 2010 mostr&oacute; a los televidentes internacionales el <a href="http://www.elpais.com/especial/terremoto-haiti-2010/" target="_hplink">caos, sufrimiento  y destrucci&oacute;n que caus&oacute; el terremoto</a>. Para los que vivian en Hait&iacute; o trabajan ah&iacute; demostr&oacute; lo que era evidente: la falta hist&oacute;rica de instituciones nacionales capaces de sostener al pa&iacute;s.<br />
 <br />
La necesidad en todo el territorio haitiano es precaria desde hace d&eacute;cadas, las organizaciones internacionales han estado trabajando en Hait&iacute; el tiempo suficiente para que se le haya denominado "el pa&iacute;s de las ONG". Es precisamente esto, canalizar inversi&oacute;n a ONG internacionales y no a instituciones nacionales, lo que no permite que Hait&iacute; supere los estragos.<br />
 <br />
Despu&eacute;s del terremoto diversas fundaciones y donantes internacionales prometieron invertir  en Hait&iacute; respetando la cultura y necesidades locales. Pese a estas declaraciones, tan solo el 1,8 % del fondo para la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s fue dirigido al Gobierno haitiano. Para las organizaciones locales fue peor, recibieron el 0,4% de ese presupuesto. El resto del dinero qued&oacute; en organizaciones y agencias de desarrollo internacionales que despu&eacute;s del terremoto  inundaron el pa&iacute;s con sus logos y proyectos.<br />
 <br />
Las soluciones transitorias que implementaron deb&iacute;an se atractivas para conseguir parte de los billones de d&oacute;lares prometidos para la reconstrucci&oacute;n. Se regalaron miles de casas temporales, se construyeron miles de letrinas, se cavaron cientos de pozos de agua y se donaron toneladas de comida y ropa.<br />
 <br />
El problema es que anunciar la construcci&oacute;n de cien pozos de agua es impresionante cuando se compara con el arduo y lento trabajo de fortalecer al organismo nacional haitiano encargado del agua (DINEPA). Este organismo necesita entrenamiento b&aacute;sico para administrar el sistema nacional, incluyendo c&oacute;mo cobrar el servicio, lo cual es particularmente dif&iacute;cil en un pa&iacute;s donde las familias hist&oacute;ricamente han recibido servicios gratis de organismos internacionales y no est&aacute;n dispuestas a pagar por estos.<br />
 <br />
Los proyectos con mayor impacto tardar&aacute;n a&ntilde;os en implementarse y en dar resultados. Deben de ser realizados con la aprobaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n de Gobierno local y nacional pues ser&aacute;n ellos quienes deber&aacute; dar seguimiento una vez que se vayan los extranjeros. No es imposible implementar instituciones del calibre de pa&iacute;ses de primer mundo en Hait&iacute;. Los agentes externos deben entender que es vital que pierdan el protagonismo y servir solamente como apoyo para los organismos locales. <br />
<br />
Si no pasamos la etapa de regalar soluciones temporales seguiremos siendo testigos de que cualquier desastre natural, sea un terremoto o un hurac&aacute;n, destruya soluciones endebles.]]></content>
</entry>

<entry>
    <title>Un gran festejo para el desarrollo local en Haiti</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/astrid-viveros/un-gran-festejo-para-el-d_b_1893954.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1893954</id>
    <published>2012-09-21T04:02:20-04:00</published>
    <updated>2012-11-20T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[La comparsa y los tambores con cadencias caribeñas retumban en el ambiente. Familias enteras bailan alegres ritmos, cientos de comerciantes aprovechan la ocasión para vender sus productos: ropa, frutas, artesanías, carne y plátanos fritos.]]></summary>
    <author>
        <name>Astrid Viveros</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/"><![CDATA[La comparsa y los tambores con cadencias caribe&ntilde;as retumban en el ambiente. Familias enteras bailan alegres ritmos, cientos de comerciantes aprovechan la ocasi&oacute;n para vender sus productos: ropa, frutas, artesan&iacute;as, carne y pl&aacute;tanos fritos. Sodo, que en Creole significa "Salto de Agua", un apacible pueblo en el centro de Hait&iacute; se transforma cada a&ntilde;o del 14 al 16 de julio en una explosi&oacute;n de sonidos, colores y experiencias. <br />
<br />
Sodo es reconocido en todo el pa&iacute;s por su importancia en las religiones cat&oacute;lica y Vud&uacute;. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n Ezili Dantor, una deidad en Vud&uacute; y el equivalente a la Virgen del Carmen para los cat&oacute;licos, apareci&oacute; en tres diferentes partes de la ciudad. Durante los d&iacute;as de la celebraci&oacute;n las diferencias entre las dos religiones llegan a ser m&iacute;nimas debido a que los asistentes celebran la fecha de manera similar. Por ejemplo, la gran mayor&iacute;a de los peregrinos llevan consigo un recipiente, parecido a una j&iacute;cara pidiendo caridad a los transe&uacute;ntes: comida, dinero, agua. Durante toda su traves&iacute;a tendr&aacute;n que sobrevivir de la ayuda de extra&ntilde;os, la tradici&oacute;n indica que as&iacute; debe ser.	<br />
<br />
Aproximadamente a un kil&oacute;metro y medio al norte del centro de Sodo se encuentra una hermosa cascada con aguas de manantial -que da origen al nombre del pueblo- y que es el centro neur&aacute;lgico de la comunidad: todo aquel que asiste a la celebraci&oacute;n tiene como fin esencial lavarse el cuerpo en sus aguas, consideradas sagradas, para tener buena suerte y prosperidad todo el a&ntilde;o. Durante el ba&ntilde;o, el peregrino deber&aacute; dejar una prenda de ropa para que el r&iacute;o se la lleve. Al estar ah&iacute; en cualquier momento se observan prendas volando: shorts, camisas, calzones que flotan en el agua mientras el due&ntilde;o se despoja de sus problemas y de un peso menos encima. <br />
<br />
La devoci&oacute;n, la alegr&iacute;a, la fe en la celebraci&oacute;n podr&iacute;an posicionar al festival religioso y a Hait&iacute; en la mira de turistas internacionales. Sin embargo, a pesar de que miles de haitianos asisten al festival, no existe la infraestructura de servicios tur&iacute;sticos necesarios para una estancia c&oacute;moda. Por ejemplo, s&oacute;lo hay un modesto hotel en la ciudad con menos de 10 cuartos y su capacidad se ve rebasada durante los d&iacute;as santos. La gente debe acampar en las calles durante su estad&iacute;a. No hay tuber&iacute;as para distribuir agua para consumo humano, encontrar ba&ntilde;os utilizables es extremadamente raro. Aunque el municipio quiere posicionar la festividad como evento tur&iacute;stico de talla internacional, proporcionan pocos servicios para asistir a los visitantes. <br />
<br />
La <a href="http://www.wkkf.org/" target="_hplink">Fundaci&oacute;n W.K. Kellogg</a> tiene el compromiso de trabajar en once comunas de Hait&iacute; por lo menos 10 a&ntilde;os, Sodo es parte de este grupo. La inversi&oacute;n de la Fundaci&oacute;n comienza con un plan comunal en el cual las familias locales priorizar&aacute;n sus necesidades y la manera en la que lograr&aacute;n las metas que se planteen. Durante 2012 y 2013, l&iacute;deres locales y nacionales trabajar&aacute;n en el plan con apoyo de una organizaci&oacute;n irlandesa, Concern Worldwide. <br />
<br />
Sodo tiene la ventaja de contar con el turismo como &aacute;rea de oportunidad que detone la econom&iacute;a local y familiar y que indirectamente podr&aacute; influir en la inyecci&oacute;n de recursos a otras prioridades como sanidad, agricultura e infraestructura b&aacute;sica. El festival es un gran orgullo para la comunidad, por lo que los habitantes se encuentran con la oportunidad de demostrar que el desarrollo de ciudades rurales es posible si la comunidad se organiza para ubicar su potencial y la manera de desarrollarlo. En el momento en que las familias en Sodo lleguen a tener una calidad de vida digna y plena, existir&aacute;n las condiciones para que la comunidad ofrezca un festival de talla internacional donde peregrinos y turistas mundiales gocen la cultura haitiana e inyecten recursos a la econom&iacute;a de Sodo.<br />
<br />
<center><iframe width="570" height="321" src="http://www.youtube.com/embed/FIMmBjxaCyM" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></center>]]></content>
</entry>

<entry>
    <title>La importancia de recreación en Haití</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/astrid-viveros/la-importancia-de-recreac_b_1708025.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1708025</id>
    <published>2012-07-31T04:18:19-04:00</published>
    <updated>2012-09-29T05:12:39-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Hope on a String se encontró con una comunidad sedienta por nuevos conocimientos para mejorar su calidad de vida y mostró que los pobladores están dispuestos a compartir con sus vecinos las herramientas para hacerlo.]]></summary>
    <author>
        <name>Astrid Viveros</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/astrid-viveros/"><![CDATA[El tema del empleo y la ocupaci&oacute;n de recursos humanos a nivel mundial es alarmante, pero en Hait&iacute; la situaci&oacute;n es realmente cr&iacute;tica: este pa&iacute;s tiene alrededor de 40 por ciento de desempleo y dos tercios de quienes son afortunados por trabajar no cuentan con un empleo formal. Aqu&iacute; es com&uacute;n ver a mucha gente en las calles deambulando sin nada que hacer. Es parte de la escenograf&iacute;a cotidiana. <br />
<br />
Me he dado cuenta que la gente est&aacute; desesperada por no tener un ingreso estable debido a que me piden constantemente ayuda para encontrar trabajo; son tantas que ya he perdido la cuenta. A esto se suma el hecho de que las oportunidades de recreaci&oacute;n son escasas. El haitiano promedio tiene pocas actividades para llenar su d&iacute;a. <br />
<br />
En Arcahaie, una ciudad costera ubicada una hora al noroeste de Puerto Pr&iacute;ncipe, se estableci&oacute; la organizaci&oacute;n <a href="http://www.hopeonastring.org/" target="_hplink">Hope on a String</a> cuyo principal prop&oacute;sito es crear participaci&oacute;n comunitaria a trav&eacute;s de clases de m&uacute;sica. La organizaci&oacute;n proyect&oacute; tener alrededor de 200 alumnos el primer a&ntilde;o de operaci&oacute;n, pero fue tal el &eacute;xito de convocatoria y mayor su sorpresa cuando en menos de 15 d&iacute;as recibieron 600 aplicaciones.<br />
<br />
Los pobladores de Arcahaie mostraron la gran necesidad que tienen de actividades recreativas. Poco a poco, Hope on a String comenz&oacute; a expandir su curr&iacute;culo, abriendo clases de idiomas y de baile. Una de las condiciones para poder participar en la din&aacute;mica es que el alumno debe  retribuir ofreciendo algo que beneficie a su comunidad. <br />
<br />
<center><img alt="2012-07-27-Capturadepantalla20120727alas14.05.342.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2012-07-27-Capturadepantalla20120727alas14.05.342-thumb.jpg" width="493" height="247" /><br><small>Imagen tomada de la web de la ONG: <a href="http://www.hopeonastring.org/" target="_hplink">http://www.hopeonastring.org</a></small></center><br />
<br />
<br />
Carl Henry, un electricista, comenz&oacute; a asistir a las actividades en el centro comunitario de Hope on a String y decidi&oacute; que ayudar&iacute;a a la comunidad dando clases de electr&oacute;nica. En poco tiempo se convirti&oacute; en una de las clases m&aacute;s populares y quienes m&aacute;s demandaron poder aprender electr&oacute;nica fueron asombrosamente amas de casa que quer&iacute;a aprender e implementar los nuevos conocimientos en sus hogares. <br />
<br />
Hope on a String se encontr&oacute; con una comunidad sedienta por nuevos conocimientos para mejorar su calidad de vida y mostr&oacute; que los pobladores est&aacute;n dispuestos a compartir con sus vecinos las herramientas para hacerlo. <br />
<br />
A unos 200 metros del centro comunitario, sobre la misma calle terrosa, se encontraba abandonado un terreno de buen tama&ntilde;o. Un l&iacute;der comunitario de Arcahaie convenci&oacute; a las due&ntilde;as del lugar para que permitiesen a la comunidad construir una cancha de f&uacute;tbol. Con el permiso de ellas, la comunidad se uni&oacute; un d&iacute;a para recoger la basura, cortar el pasto y dejar el terreno listo para un juego. Las porter&iacute;as se armaron con unos troncos amarrados y enterrados en el suelo. Un grupo de j&oacute;venes del lugar tom&oacute; la responsabilidad de cuidar el campo y administrar su uso. D&iacute;as despu&eacute;s, en junio de este a&ntilde;o, organizaron un partido entre un equipo de miembros de Hope on a String y unos j&oacute;venes de otra parte de la ciudad. Asombrosamente, la convocatoria fue de m&aacute;s de mil personas.<br />
<br />
Los j&oacute;venes decidieron cercar la cancha de f&uacute;tbol para poder organizar m&aacute;s partidos y cobrar 10 gourdas (alrededor de 25 centavos de d&oacute;lares americanos) para entrar a disfrutar del evento. El entusiasmo de la comunidad se ha convertido en una oportunidad para que los j&oacute;venes se animaran a emprender un negocio que les permitir&aacute; financiar sus propios proyectos para apoyar a la comunidad. <br />
<br />
Mientras caminaba en Arcahaie con la persona responsable de que el terreno se pudiera usar, alguien lo detuvo para preguntar cu&aacute;ndo ser&iacute;a el pr&oacute;ximo partido. En el "pa&iacute;s de las ONGs" es muy especial ser testigo de proyectos peque&ntilde;os que est&aacute;n teniendo impacto importante en los miembros de la comunidad. Sobre todo cuando dejan atr&aacute;s la caridad y la limosna e impulsan actividades de integraci&oacute;n y la detonaci&oacute;n de fuentes de trabajo.]]></content>
</entry>
</feed>