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  <title>El Meswy</title>
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  <updated>2013-05-24T14:49:44-04:00</updated>
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    <name>El Meswy</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for El Meswy</subtitle>
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    <title>Entre Disney y Barbies</title>
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    <published>2013-01-12T04:11:21-05:00</published>
    <updated>2013-03-13T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Existe un bombardeo mediático que ofrece, por un lado, una visión de un mundo donde hay que ser rubia, blanca, de ojos azules, cuando la cría no lo es, y por otro, la proyección de un mundo jerarquizado y elitista.]]></summary>
    <author>
        <name>El Meswy</name>
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    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/el-meswy/"><![CDATA[<blockquote>"Luchas con nazis<br><br />
ahora con Disney y Barbies<br><br />
que proyectan un mundo de jerarqu&iacute;as atroces <br><br />
de princesas rubias, flacas de ojos azules<br><br />
de las que protejo a mi hija con mental profilaxis<br><br />
pero no siempre gana el l&eacute;xico a la morfo-sintaxis"</blockquote><br />
<br />
Tras hacer un post de unas rimas que grab&eacute; hace unos d&iacute;as para mi pr&oacute;ximo &aacute;lbum en solitario, me llev&eacute; una tremenda sorpresa al ver la reacci&oacute;n que suscit&oacute; entre aquellos que me siguen a trav&eacute;s de mis redes sociales. Las rimas en cuesti&oacute;n pertenecen al tema <em>Cuarentaicero</em>, que para contextualizar al lector no familiarizado con mi <a href="http://www.meswy.com/" target="_hplink">carrera en solitario</a> como artista, son parte de una canci&oacute;n que completa la trilog&iacute;a que empec&eacute; con <em>Veintialgo</em> (Tesis Doctoral, 1997) y continu&eacute; con <em>Treintaialgo</em> (Respeto, 2007), temas muy introspectivos y de toque existencial que versan sobre las percepciones acerca de lo que rodea a un joven de barrio (ya no tan joven en <em>Cuarentaicero</em>), su entorno y las des-oportunidades que &eacute;ste ofrece dentro de unas coordenadas f&iacute;sico-temporales y socioecon&oacute;micas muy concretas. Como es de esperar, de decenio en decenio, de canci&oacute;n en canci&oacute;n, estas coordenadas mutan, pero la tem&aacute;tica se mantiene fiel al testimonio de alguien perteneciente a la generaci&oacute;n de los 70-80, criada en los barrios espa&ntilde;oles y tras la dictadura franquista, de la cual, desafortunadamente, a&uacute;n padecemos sus efectos. <br />
<br />
<center><iframe width="570" height="428" src="http://www.youtube.com/embed/YZKOHUNk7Dc" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></center><br />
<br />
<br />
Como es de esperar, aquellos con descendencia femenina, especialmente aquellos cuyas hijas no comparten el fenotipo impuesto por Disney y Mattel (es decir, que no son ni rubias, ni de piel blanca y ojos azules) fueron los primeros en responder, casi siempre con un tono que reflejaba frustraci&oacute;n e impotencia. Dejando de lado el no menos importante aspecto de la extrema delgadez, y sus implicaciones en cuanto al desarrollo de diferentes enfermedades psicosom&aacute;ticas como la anorexia, que estos personajes/mu&ntilde;ecas infantiles proyectan como elemento necesario para acceder al &eacute;xito y la aceptaci&oacute;n social, como padre de una ni&ntilde;a de cinco a&ntilde;os y un ni&ntilde;o de dos cuya madre es negra, el desarrollar estrategias para prevenir una falta de amor por uno mismo y mantener sus niveles de autoestima altos frente a la constante exposici&oacute;n a la exaltaci&oacute;n de un fenotipo que dista mucho del suyo a la que se ven sometidos en los medios de comunicaci&oacute;n, tiendas y entre sus compa&ntilde;eros de escuela, es un tema que me preocupa hasta el punto de ser una constante en mis rimas.<br />
<br />
La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo preservar la autoestima y el amor propio, algo tan fundamental para el desarrollo emocional de una cr&iacute;a, cuando existe un bombardeo medi&aacute;tico que ofrece, por un lado, una visi&oacute;n de un mundo donde hay que ser rubia, blanca, de ojos azules, cuando la cr&iacute;a no lo es, y por otro, la proyecci&oacute;n mediante pel&iacute;culas, cuentos, series televisivas y todo un discurso montado acerca de proyectar un mundo jerarquizado y elitista (con sus princesas, reyes, s&uacute;bditos y todo tipo de rangos y estatus) basado en estereotipos, y a la vez, conservar la predisposici&oacute;n natural de una cr&iacute;a a disfrutar de la diversidad y la variedad. Y aqu&iacute; es donde es importante resaltar que me refiero a toda la diversidad, incluidas tambi&eacute;n las rubias y flacas de ojos azules sin tener que fomentar el rechazo hacia &eacute;stas para sobre-compensar el hecho de que el fenotipo no-blanco no es celebrado ni recompensado medi&aacute;ticamente con los efectos que esto produce en la autoestima de una ni&ntilde;a que no puede encontrar en la estanter&iacute;a una mu&ntilde;eca que se parezca a ella o a su madre, y si la encuentra, es en los m&aacute;rgenes de la estanter&iacute;a. Es decir, buscar estrategias que no fomenten el rechazo hacia las rubias como mecanismo de compensaci&oacute;n por los actos criminales que corporaciones como Disney cometen contra el desarrollo emocional de tantas ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. <br />
<br />
Esto es un tema delicado. Cuando mi hija me pregunta cu&aacute;l me gusta m&aacute;s al ense&ntilde;arme una propaganda con Blancanieves (al loro con el nombrecito), Cenicienta y Sof&iacute;a, me tengo que morder la lengua (con el dolor que conlleva) para no decir que las princesas me producen arcadas, que todas las monarqu&iacute;as son cosas obsoletas del pasado y que no hacen m&aacute;s que abusar de sus privilegios mientras someten a otros que trabajan para mantenerles estos privilegios. La tentaci&oacute;n de decir "&iexcl;al diablo con esas rubias!", que me parecen feas y que a mi me gusta ella, no es menor. Pero esto entra&ntilde;a el riesgo de que en el patio del recreo mi hija diga a su amiguita rubita (la cual no trabaja para Disney) que ella es fea porque tiene el pelo amarillo, que a su papa no le gusta el pelo amarillo (algo parecido ya nos pas&oacute;). Por otro lado, tampoco quiero que llegue a casa diciendo que su pelo es feo porque no le cae liso sobre los hombros como el de su amiguita Hailey, la cual se atusa el pelo a cada instante al mejor estilo de las princesas Disney. Cuando mi hija me ense&ntilde;a una foto donde aparecen las tres princesas blancas en el centro rodeadas de la princesa &aacute;rabe, la japonesa, la nativa americana y la afroamericana, la respuesta que me estimula es exactamente la misma que se me viene a la cabeza acerca de las monarqu&iacute;as, pero a sus cinco a&ntilde;os todav&iacute;a necesita haber subido unos cuantos pelda&ntilde;os m&aacute;s para entender de lo que hablo, lo cual no evita que a trav&eacute;s de cuentos, juegos e historias, los valores que se promueven en mi casa son aquellos de respeto y amor por la diversidad, as&iacute; como el ser asertivo con aquellos que no respetan la diversidad y la justicia social. La &uacute;nica salida que encuentro es decir que todas son bonitas a su manera, pero que prefiero a esta o la otra porque se parece m&aacute;s a ella y su madre, y dejar explicaciones para un poco m&aacute;s adelante cuando, tal vez, ya este todo perdido y no ande m&aacute;s que so&ntilde;ando en casarse con un ente superficial en una ceremonia est&uacute;pida entre atuendos rid&iacute;culos.<br />
<br />
Sin embargo, la maquinaria Disney o Mattel (Barbie) no es tonta. Conocen bien la literatura escrita, en especial desde la Psicolog&iacute;a Social, sobre las atrocidades emocionales que han cometido y comenten hacia aquellos que no se asemejan a las caracter&iacute;sticas fenot&iacute;picas de los grupos de &eacute;lite a los que representan y de los que reciben su financiaci&oacute;n. Esto les llev&oacute; recientemente, y muy a su pesar, al desarrollo y creaci&oacute;n de princesas negras, latinas, indias, asi&aacute;ticas o &aacute;rabes, no solo para llegar a mercados que tradicionalmente hab&iacute;an criticado esta ausencia, sino para representar a estas nuevas princesas como elementos marginales, meros adornos, de las tradicionales rubias flacas, sin mencionar los elementos fenot&iacute;picos y est&eacute;ticos que reciben por transferencia (la negra tendr&aacute; el pelo liso, la otra los ojos azules, etc.). Esta marginalidad de los personajes que representan "minor&iacute;as" &eacute;tnicas, se materializa tanto en el sentido simb&oacute;lico como en el literal, sin dejar de lado el hecho del efecto socializador sobre los cr&iacute;os pertenecientes a estas "minor&iacute;as" en la aceptaci&oacute;n "de hecho" de un estatus quo basado en una sociedad jerarquizada y elitista, donde cada uno conoce su lugar, y el &eacute;xito (seg&uacute;n los est&aacute;ndares capitalistas que promueven estas compa&ntilde;&iacute;as) y la movilidad social es solo cosa de rubias con ojos azules y flacas, cuando la sociedad no tiene que, y NO DEBE, ser as&iacute;.<br />
<br />
Pero, &iquest;y entonces?, &iquest;qu&eacute; podemos hacer al respecto si, como dec&iacute;a una amiga en mi facebook, "no hay escapatoria"? Desafortunadamente no es mucho y no existe una f&oacute;rmula concreta. A parte de tratar de evitar el pasar por los pasillos de la tienda donde hay una sobreestimulaci&oacute;n de mu&ntilde;ecas rubias; tratar de ver las pel&iacute;culas con ellas y explicar/dar alternativas y hacerles reflexionar sobre lo que aparece y, tal vez m&aacute;s importante a&uacute;n, lo que no aparece en la historia; transformar la lectura de algunos cuentos mientras no saben leer, y filtrar/seleccionar lecturas cuando est&aacute;n aprendiendo y/o comentar aquellas lecturas que ofrecen estas visiones elitistas del mundo, e incluso colorear los protagonistas si tu hija lo cree oportuno;  estructurar todo alrededor de ellos de tal forma que las reglas de la casa tengan una explicaci&oacute;n dentro de un marco de cooperaci&oacute;n y convivencia y no sean simplemente porque s&iacute;, "porque lo dice tu padre"; y dejar siempre abiertos el mayor n&uacute;mero de canales de comunicaci&oacute;n posibles (di&aacute;logos mediante paseos, a trav&eacute;s del arte, juegos, deporte, etc.), no hay mucho m&aacute;s que podamos hacer para detener la invasi&oacute;n mental a la que nos vemos sometidos todos y contra la que tienen menores defensas nuestros enanos. Porque en definitiva, lo que podemos hacer como padres, no es m&aacute;s, y no poco dif&iacute;cil, que tratar de mantener el brillo en los ojos y la sonrisa en los labios de nuestros cachorros, guiando su aprendizaje y tratando de ayudar a racionalizar las experiencias a las que se ven sometidos desde la ni&ntilde;ez. Cada momento, cada instante, es una oportunidad de aprendizaje, no solo para ellos, tambi&eacute;n para ti.]]></content>
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    <title>No hay peor opresor que el oprimido</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/el-meswy/no-hay-peor-opresor-que-e_b_1634642.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1634642</id>
    <published>2012-06-29T04:42:18-04:00</published>
    <updated>2012-08-28T05:12:04-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Muchos dominicanos, discriminados por todos los países donde emigran, aún se insultan unos a otros llamándose 'haitianos', como aún pasa en España cuando la gente se llama 'moro' o 'gitano'.]]></summary>
    <author>
        <name>El Meswy</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/el-meswy/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/el-meswy/"><![CDATA["No hay peor opresor que el oprimido", escribe Junot D&iacute;az en <em>The brief wondreous life of Oscar Wao</em>. Lo cual inmediatamente dispara en mi cerebro a Paulo Freire y su <em>Pedagog&iacute;a del oprimido</em>, quien dec&iacute;a algo as&iacute; como que el oprimido debe vencer al opresor, pero no para convertirse en el nuevo opresor. Esto es desafortunadamente lo que ha venido pasando a lo largo de la historia salvo en muy raras excepciones. Una de estas raras excepciones es el Dr. Edward Paulino, profesor de historia en John Jay (CUNY). Este catedr&aacute;tico universitario de origen dominicano, criado en los famosos "proyectos"* LES de Manhattan, ha organizado un grupo junto a otros intelectuales y artistas para concienciar de un incidente que ha venido perfilando la personalidad nacional, conciencia colectiva, o la forma de ser del dominicano (si es que se puede hablar de tales conceptos sin incurrir en la sobregeneralizaci&oacute;n y estereotipaci&oacute;n).<br />
<br />
En octubre de 1937, en la Rep&uacute;blica Dominicana, un &iacute;ntimo coleguita de otro de los mayores asesinos y opresores de la historia, el General&iacute;sisisimo Francisco Franco, unos cuantos a&ntilde;os antes del holocausto jud&iacute;o (por el otro coleguita), aunque m&aacute;s de tres siglos despu&eacute;s de la expulsi&oacute;n de los moriscos espa&ntilde;oles (coleguita mayor Felipe III), cometi&oacute; una de las masacres m&aacute;s racistas de la historia. Les hablo del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo, respaldado por los coleguitas de siempre (USA) someti&oacute; a la Rep&uacute;blica Dominicana, generando escuela (Pinochet, generales argentinos, y muchos m&aacute;s), desde 1930 hasta su asesinato en 1961 (a &eacute;ste por lo menos no lo dejaron morir de viejo, como a Franco o Pinochet). Apodado El Jefe, o el hijo de la gran puta, si nos ponemos con apodos, nos ponemos, este personajillo enjuto conocido por sus h&aacute;bitos predatorios con las adolescentes (popularizados en <em>La fiesta del chivo</em> de Vargas Llosa o las pel&iacute;culas sobre la tragedia de las hermanas Mirabal <em>En el tiempo de las mariposas</em> y <em>Tr&oacute;pico de Sangre</em>), ten&iacute;a un plan para "mejorar la raza" del dominicano. &iquest;Qui&eacute;n no ha o&iacute;do esta absurda expresi&oacute;n de la boca de un dominicano cuando la pareja de alguien tiene una concentraci&oacute;n de melanina inferior? Como si se tratase de un establo. Y es que, al fin y al cabo, es como Trujillo mandaba en su pa&iacute;s, como si fuese su ganader&iacute;a o su plantaci&oacute;n. Ya s&eacute; que muchos se preguntar&aacute;n, pero c&oacute;mo es posible, si los dominicanos no son blancos. A lo cual no puedo resistir la tentaci&oacute;n de deciros: los espa&ntilde;oles tampoco lo sois y os cre&eacute;is que s&iacute;. Como en todos los lados, y en especial en lo que se refiere en discriminar a otros, el tuerto es el rey entre los ciegos, aunque no s&eacute; por que uso esta met&aacute;fora, ya que ser oprimido no significa ser inferior y no implica <em>ser</em> ciego (aunque s&iacute; signifique estar en situaci&oacute;n de inferioridad y, en la mayor&iacute;a de los casos, <em>estar</em> ciego, siendo esta la principal raz&oacute;n porque la gente sigue oprimida).<br />
<br />
Pues bien, a este granuja no se le ocurre otra cosa que mandar a sus esbirros a la frontera entre la Rep&uacute;blica Dominicana y Hait&iacute; (para los que est&aacute;n flojos en geograf&iacute;a, ambos pa&iacute;ses comparten la isla que Col&oacute;n bautiz&oacute; como la Espa&ntilde;ola, &iexcl;ole!) con una ramita de perejil en una mano y un machete (y fusiles, claro) en la otra. Cada vez que encontraban a alguien a lo largo de la frontera (una frontera donde la gente conviv&iacute;a pac&iacute;ficamente, colaboraban, se casaban y tambi&eacute;n tendr&iacute;an sus problemillas como en todos los campos del mundo), le preguntaban c&oacute;mo se llamaba la ramita que sosten&iacute;an. Cuando no sab&iacute;an pronunciar perejil correctamente, dado que en Hait&iacute; se habla franc&eacute;s (criollo) y la <em>r</em> de perejil les sal&iacute;a como uvular fricativa, &iexcl;pum!, machetazo y cabeza rodando. A esta masacre se la conoce como <em>El Corte</em>, y se estima que durante ese mes, 20.000 haitianos y/o dominico-haitianos fueron ejecutados (oigan, yo he actuado para 20.000 personas y les puedo garantizar que son mazo de gente). Por supuesto, no solo el aspecto racial fue la motivaci&oacute;n principal de esta aberraci&oacute;n. Como siempre, la pasta y el miedo a perder control sobre la poblaci&oacute;n estaban detr&aacute;s de todo. En la frontera, la poblaci&oacute;n perd&iacute;a la homogeneidad tan necesaria para mantener una dictadura a flote, el excedente de producci&oacute;n agraria sal&iacute;a para Hait&iacute; debido a la mala comunicaci&oacute;n con las capitales dominicanas, se tem&iacute;a que los opositores al r&eacute;gimen saliesen en busca de refugio y regresasen con armas, y adem&aacute;s para colmo, no hab&iacute;a una aduana eficaz para cobrar tasas.<br />
<br />
Lo que llama la atenci&oacute;n es como muchos dominicanos, discriminados por todos los pa&iacute;ses donde emigran, a&uacute;n se insultan unos a otros llam&aacute;ndose <em>haitianos</em>, como a&uacute;n pasa en Espa&ntilde;a cuando la gente se llama <em>moro</em> o <em>gitano</em>, como si eso fuese un insulto terrible. Y es que hay momentos de la historia que se graban con fuego en la memoria colectiva. No quiero entrar en la complejidad de por qu&eacute; ning&uacute;n dominicano que se precie se considera negro (aunque sean m&aacute;s oscuros que muchos colegas m&iacute;os africanos), ni por qu&eacute; a&uacute;n hay latinos que se consideran blancos (aunque haberlos los hay). Lo que si quiero resaltar es que un dominicano del "primer" mundo (entre comillas porque cualquiera que haya estado en NY sabe que esta abominaci&oacute;n urban&iacute;stica parece congelada en los a&ntilde;os 70), si mete el dedo en la llaga, s&iacute; remueve la mierda, s&iacute; despierta la memoria hist&oacute;rica (&iquest;qu&eacute; es eso de dejar la memoria hist&oacute;rica en paz, espa&ntilde;olitos?, eso es f&aacute;cil cuando no fue tu abuelo el que estuvo preso, torturado, emigrado, asesinado y enterrado en una fosa com&uacute;n, o lo peor, desaparecido). Y lo hace no solo para concienciar a la gente de todo el mundo para que algo as&iacute; no vuelva a pasar jam&aacute;s en ning&uacute;n sitio. Ni siquiera lo hace para llevar a juicio a estos asesinos, muchos de ellos a&uacute;n vivos, que eso es lo que realmente tendr&iacute;a que pasar y deber&iacute;a haber pasado en la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, y no hubo huevos y as&iacute; estamos a&uacute;n (fallecimiento sin funeral no cierra el episodio), sino para estrechar lazos entre dos poblaciones tan cercanas entre s&iacute; geogr&aacute;fica y racialmente, y tan distantes social, econ&oacute;mica y pol&iacute;ticamente. Para que las personas se vean como tal, como personas, no como productos de una nacionalidad u otra bajo est&uacute;pidos par&aacute;metros de superioridad-inferioridad y privilegios. Para que el genocidio civil pare de una vez en la Rep&uacute;blica Dominicana, donde cientos de j&oacute;venes dominicanos de descendencia haitiana a&uacute;n sufren la exclusi&oacute;n social y la discriminaci&oacute;n, impotentes ante la Resoluci&oacute;n 12 que no les deja regularizar su situaci&oacute;n como ciudadanos dominicanos. Para que la colaboraci&oacute;n prevalezca sobre la competitividad en este mundo que se encoge. Para que el oprimido no sea el peor opresor. Para que al derrocar al opresor no nos convirtamos en uno.<br />
<br />
Respeto para el Dr. Edward Paulino, quien no tiene nada de haitiano, que &eacute;l sepa, y su grupo Borders of Light. Para colaborar con Border of Lights: <br />
<a href="http://www.borderoflights.org" target="_hplink">www.borderoflights.org</a><br />
<a href="http://www.facebook.com/pages/Border-of-Lights/378005182265081" target="_hplink">http://www.facebook.com/pages/Border-of-Lights/378005182265081</a><br />
<br />
<br />
<small>*<em>Public Housing</em>, o <em>Projects</em>, son viviendas de protecci&oacute;n social muy similares a las viviendas de realojo espa&ntilde;olas. N&uacute;cleos de poblaci&oacute;n aglomerada donde la pobreza, falta de oportunidades y la falta de acceso a una educaci&oacute;n digna, unido a un historial de indefensi&oacute;n aprendida, los convierten en "zonas de guerra". </small>]]></content>
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    <title>Visualiza este espectro</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/el-meswy/visualiza-este-espectro_b_1565871.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1565871</id>
    <published>2012-06-06T18:01:00-04:00</published>
    <updated>2012-08-06T05:12:10-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[En un extremo tenemos una música con un mensaje muy claro: no dar ningún mensaje más que el de poner los cerebros del oyente en punto muerto. En el otro extremo, bofetón. Música con alma.]]></summary>
    <author>
        <name>El Meswy</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/el-meswy/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/el-meswy/"><![CDATA[En un extremo, independientemente del genero musical o del momento hist&oacute;rico, tenemos una m&uacute;sica con un mensaje muy claro: no dar ning&uacute;n mensaje m&aacute;s que el de poner los cerebros del oyente en punto muerto, inhibir todo impulso de desarrollar el pensamiento cr&iacute;tico, de cuestionar la realidad que nos rodea, m&uacute;sica hecha con un mercado en particular en mente, cortada con patrones dictados por la mediocridad de una masa de oyentes que solo condicionada a ser "normal", es decir, no salirse de la norma social, la cual es dictada por la maquinaria socializadora de los reg&iacute;menes democr&aacute;tico-capital-dictatoriales de la globalidad actual y que ha pasado desde siempre (por ejemplo con el flamenco pachanguero de la era franquista, la adopci&oacute;n del g&eacute;nero musical del merengue por el dictador Trujillo en la Rep&uacute;blica Dominicana, etc...). En otras palabras, m&uacute;sica creada para mantener el estatus quo, proteger los intereses de una &eacute;lite que sabe jugar muy bien el juego que ella misma ha creado. <br />
<br />
En el otro extremo de este espectro, bofet&oacute;n. M&uacute;sica con alma, que pone esos sentimientos que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n inmersa en el <em>matrix</em> no sabe o no puede expresar, por el motivo que sea (falta de medios o libertad, habilidad, etc.), y que produce una inmediata reacci&oacute;n en el oyente. Integra informaci&oacute;n precisa filtrada por nuestro hemisferio izquierdo cerebral, nuestro lado l&oacute;gico-anal&iacute;tico-racional, con una parte muy particular de nuestro hemisferio derecho, para producir una reacci&oacute;n a todos los niveles cognitivos, pero muy particularmente a nivel emocional. Este nivel emocional no es el programado mediante asociaciones <em>"canci&oacute;n de amor pastelera sobre guitarrilla popera = voy a llamar a mi novia para ver si nos metemos en un pisito"</em> para que luego se lo quite el banco cuando uno de lo dos pierda su empleo al que de tan mal humor van cada d&iacute;a en el cochecito que pagan a letras y que tampoco se podr&aacute;n permitir en unos meses y que tendr&aacute;n que malvender. No. El tipo de m&uacute;sica al lado opuesto del espectro no la tocan en la radio, ni en los programas televisivos de audiencia masiva, salvo en raras excepciones. Solo unos pocos privilegiados tienen acceso a ella, por una raz&oacute;n u otra como la de vivir en barrios desprivilegiados, conocer a alguien que conoce a alguien que le ha dicho que lo busque en internet, etc. Esta m&uacute;sica produce reacciones, sabe poner la rabia contenida en palabras y acordes, sean del tipo que sean, promueve el cambio real, te hace pensar cr&iacute;ticamente sobre lo que nos rodea. <br />
<br />
Este tipo de m&uacute;sica, como todas las otras formas de expresi&oacute;n art&iacute;stica que promueven el cambio a trav&eacute;s de la creatividad, tiene sus ra&iacute;ces en el origen de la humanidad, desde que todos &eacute;ramos africanos (algunos seguimos pensando que todos lo seguimos siendo), y se ha desarrollado con la misi&oacute;n de poder expresar esos sentimientos que necesitan un enfoque multidimensional. Este tipo de m&uacute;sica integra ambos hemisferios del cerebro, pone lo l&oacute;gico-anal&iacute;tico-racional a bailar con lo emotivo, el sentido com&uacute;n con la rabia, las conclusiones l&oacute;gicas con la frustraci&oacute;n producida por las injusticias sociales que vivimos cada vez con m&aacute;s intensidad y certeza, en gran medida gracias a la explosi&oacute;n informativa del Internet que hace perder opacidad a las m&aacute;scaras que llevan los explotadores globales: propaganda, marketing, religi&oacute;n y politiqueo (que no es lo mismo que pol&iacute;tica), todas sobre las mismas caras. El mundo se encoge, la gente, aunque despacito o de repente, empieza a despertar. Esto lleva una banda sonora y cada vez suena m&aacute;s alto, los minutos est&aacute;n contados, una democracia tumbada sobre un sistema econ&oacute;mico capitalista es como mear contra el viento y, aunque ya empez&oacute; a soplar, de fondo se oye venir un hurac&aacute;n.<br />
<br />
Hola soy El Meswy, de El Club de los Poetas Violentos, tambi&eacute;n conocido como CPV, y espero que mi blog pueda producir el mismo tipo de reacciones que causa el tipo de m&uacute;sica que hago. Estar&eacute; con mi grupo CPV en Albacete y Valladolid los dias 8 y 9 de Junio.<br />
<br />
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